domingo, 30 de noviembre de 2025

Investigación sobre presuntos conflictos de interés y financiamiento opaco sacude a la AFA y al CEAMSE

Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se encuentra bajo escrutinio público y periodístico tras revelarse una presunta red de influencias que vincula la gestión deportiva con cargos estatales y financiamiento de origen incierto. Todo surge tras una exhaustiva investigación de BorderPeriodismo. La controversia se centra en su rol político como presidente del CEAMSE (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado), cargo al que accedió en 2025 tras ser designado por la administración provincial de Axel Kicillof, luego de haber sido desplazado de la vicepresidencia del mismo organismo por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Informes recientes señalan que la estructura del CEAMSE funcionaría como una plataforma de empleo para familiares directos de Tapia y dirigentes del fútbol de ascenso leales a su gestión. Documentos y registros de empleo vincularían a su hijo Matías Tapia, actual presidente de Barracas Central, y a otros directivos como Jorge Milano (Villa Dálmine) y Fabián Lovato (San Telmo) con cargos remunerados dentro del ente estatal de residuos. Esta situación plantea interrogantes sobre un posible conflicto de interés y el uso de recursos públicos para consolidar lealtades dentro de la estructura de la AFA.

Paralelamente, la justicia investiga la trama financiera que sostiene a gran parte de los clubes del fútbol argentino a través de la firma Sur Finanzas. Esta empresa, cuyo titular es Ariel Vallejos, ha experimentado una expansión meteórica, convirtiéndose en patrocinador principal de la Liga Profesional, el torneo de Reserva y clubes como Banfield, Barracas Central y Racing. Vallejos y su antigua firma, NEBLOCKSHAIN, enfrentan investigaciones judiciales por presunta evasión fiscal millonaria, lavado de activos y uso de facturas apócrifas, lo que arroja dudas sobre la legitimidad de los fondos inyectados en el deporte.

La investigación también traza conexiones políticas en el municipio de Lomas de Zamora, lugar de origen de Sur Finanzas. Se han documentado vínculos entre la financiera y el entorno del ex intendente Martín Insaurralde y el actual intendente Federico Otermín. Las denuncias sugieren que la empresa habría mantenido relaciones contractuales con el municipio, incluyendo servicios de transporte de caudales, y habría recibido promoción por parte de funcionarios locales, evidenciando una posible triangulación entre el poder político del conurbano, el financiamiento privado bajo sospecha y la dirigencia deportiva.

Este entramado expone una compleja red donde convergen los intereses de la AFA, el manejo de fondos estatales del CEAMSE y operaciones financieras investigadas por la justicia. Mientras avanzan las causas sobre evasión y lavado de dinero contra Sur Finanzas, la acumulación de poder de Tapia, sostenida por estas tres "patas" (fútbol, política y finanzas), enfrenta cuestionamientos sobre la transparencia institucional y el destino de los fondos que nutren al fútbol campeón del mundo.

Grave crisis en la Justicia: más del 35% de los juzgados nacionales y federales están vacantes

El sistema judicial atraviesa una crisis inédita marcada por la multiplicación de vacantes, la falta de designación de jueces y un creciente desfinanciamiento que afecta tanto a los tribunales como a las fuerzas federales. La advertencia proviene de Juan Pablo Zanetta, presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires, quien alertó que “de cada diez juzgados, tres o cuatro están sin juez”.

Según los datos expuestos, el 35 por ciento de los cargos judiciales está vacante, una situación que se agravó en los últimos años por la ausencia de envíos de pliegos por parte del Poder Ejecutivo. En los dos años de gestión actual no se remitió ni un solo pliego al Congreso, a pesar de que el Consejo de la Magistratura tiene 197 ternas listas para ser tratadas. Las vacantes, acumuladas desde las administraciones de Mauricio Macri, Alberto Fernández y ahora Javier Milei, afectan incluso juzgados que llevan más de una década acéfalos.

Uno de los casos más críticos es la Cámara Comercial, que debería tener dieciocho jueces distribuidos en seis salas, pero hoy funciona con solo ocho magistrados. Con jubilaciones inminentes, podría quedar prácticamente paralizada.

Consecuencias directas

  • Demoras prolongadas en causas civiles, comerciales, penales y federales, afectando a miles de ciudadanos.

  • Irregularidad en la integración de tribunales, con rotaciones permanentes para completar fallos.

  • Riesgo de colapso institucional, con estimaciones que anticipan que las vacantes podrían superar el 50 por ciento el próximo año.

  • Desaliento en los concursos judiciales, donde candidatos esperan hasta diez años sin ser designados.

Desfinanciamiento y parálisis operativa

La crisis institucional se agrava por un desfinanciamiento generalizado. El presupuesto asignado tanto al Poder Judicial como a las fuerzas federales es insuficiente para cubrir necesidades básicas de infraestructura, tecnología, mantenimiento y personal. Este recorte limita la capacidad operativa, agranda la mora judicial y debilita las investigaciones complejas que requieren apoyo logístico federal.

Un problema estructural que se profundiza

Zanetta advirtió que esta situación no es coyuntural, sino estructural, agravada por la práctica de cada gobierno de retirar los pliegos enviados por su antecesor y no reponerlos con celeridad. “Vamos rumbo a un desastre si esto no se soluciona”, afirmó.

Con juzgados acéfalos, fueros críticos bajo mínimos y un presupuesto en retroceso, especialistas coinciden en que la Justicia argentina se acerca a un punto de no retorno. “No hay posibilidad de que la Justicia funcione sin jueces”, remarcó Zanetta.

Tensión institucional en el Congreso: el ingreso abrupto de funcionarios del Ejecutivo reavivó el debate sobre la división de poderes

La ceremonia de jura de senadores realizada el viernes en el Congreso Nacional estuvo marcada por un episodio de tensión entre integrantes del Poder Ejecutivo y el personal de seguridad de la Cámara alta, según revela Santiago Fioriti en Clarín, luego de que funcionarios encabezados por Karina Milei intentaran acceder al recinto sin las autorizaciones protocolares correspondientes. El incidente generó un forcejeo con efectivos legislativos y abrió un nuevo capítulo en el conflicto interno entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y sectores del oficialismo.

Según reconstrucciones oficiales y legislativas, la secretaria General de la Presidencia no contaba con palcos asignados para asistir a la jura. La oficina de Villarruel —en su carácter de presidenta del Senado— había solicitado un pedido formal de ingreso, remitido por correo electrónico fuera del horario administrativo. Horas antes del acto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el vocero presidencial, Manuel Adorni; y el funcionario Diego Santilli acompañaron a Karina Milei hasta el acceso ubicado sobre Hipólito Yrigoyen. Allí se encontraron con la negativa del personal legislativo, que señaló la falta de invitaciones o acreditaciones.

El cruce escaló cuando custodios de la Policía Federal, avanzaron para permitir el ingreso. Según testigos, se produjeron empujones y advertencias sobre posibles detenciones. Finalmente, los funcionarios lograron el acceso a un palco originalmente asignado a familiares de un secretario administrativo que juraba ese día, quienes cedieron su ubicación.

Un episodio que expone tensiones dentro del oficialismo

El hecho evidenció la fricción persistente entre Villarruel y el círculo más cercano al presidente. Desde sectores del Senado señalaron que se limitaron a aplicar el reglamento interno y remarcaron la autonomía administrativa del cuerpo. “Ellos mandan en la Casa Rosada y nosotros mandamos acá”, expresaron colaboradores de la vicepresidenta.

En paralelo, dirigentes del Ejecutivo sostienen que la disputa se inscribe en una competencia de poder más amplia dentro del oficialismo, en la que Bullrich emerge como figura clave para equilibrar la influencia de Villarruel en el Congreso. A pesar de los desacuerdos, fuentes oficiales indicaron que el presidente Javier Milei mantuvo una postura pública moderada, alineada con una estrategia de evitar confrontaciones mientras se preparan los debates legislativos de fin de año.

La división de poderes según la teoría de Montesquieu

El episodio reactivó discusiones sobre los límites institucionales entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. En El espíritu de las leyes, el filósofo Charles-Louis de Montesquieu sostiene que la libertad política solo es posible cuando las funciones del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— permanecen separadas y se controlan mutuamente.

En este marco, las tensiones generadas por el ingreso de funcionarios del Ejecutivo al Congreso sin acreditación fueron interpretadas por especialistas como un recordatorio del rol del Parlamento: administrar su propio funcionamiento y garantizar que las autoridades externas cumplan los procedimientos formales de acceso y ceremonial.
De acuerdo con la concepción clásica, cualquier intento —intencional o no— de un poder por imponerse sobre otro puede alterar el equilibrio institucional y abrir conflictos que exceden la coyuntura política inmediata.

Un inicio de período legislativo marcado por la tensión

El incidente en la jura de senadores marcó el inicio simbólico del nuevo período parlamentario tras las elecciones del 26 de octubre. En el Senado, el oficialismo se prepara para impulsar un paquete legislativo que incluirá reforma laboral, presupuesto y cambios normativos de alcance estructural.

En ese contexto, el equilibrio entre poderes —central en la arquitectura política delineada desde Montesquieu— adquiere una relevancia clave para sostener la gobernabilidad. Mientras el Ejecutivo busca afianzar la cooperación interna y moderar los conflictos, el Legislativo reafirma su autonomía institucional. La forma en la que ambos espacios procesen estos episodios será determinante para el desarrollo de las próximas sesiones extraordinarias.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Creciente Litigiosidad Pone en Jaque las Finanzas de las Fuerzas Federales Policiales

La administración de las Fuerzas Federales de Seguridad de la República Argentina enfrenta un severo cuestionamiento por su reiterada negligencia en el cumplimiento de las normativas internas y la legislación general, lo que ha generado una avalancha de juicios perdidos por el Estado. Diversas fuentes jurídicas y judiciales confirman que las instituciones policiales y de seguridad, a pesar de contar con estatutos particulares, incumplen sistemáticamente la Ley de Procedimientos Administrativos y regulaciones derivadas de la Ley de Empleo Público. Esta inobservancia se manifiesta en fallas recurrentes en la confección de los recibos de sueldo, la incorrecta liquidación de suplementos y la deficiente aplicación del régimen disciplinario, prácticas que son señaladas como “mal hechas” por la jurisprudencia en numerosos fallos.

El consecuente y alto índice de judicialización, al resultar en sentencias adversas para el Estado, obliga al Tesoro Nacional a desembolsar sumas significativas que incluyen el capital adeudado más intereses acumulados. Este costo financiero es transferido directamente al ciudadano a través de los impuestos, confirmando que la ineficiencia administrativa de las fuerzas no es un hecho inocuo, sino un perjuicio económico para el contribuyente. Esta dinámica ha sido caracterizada como un factor que acrecienta la "industria del juicio", desviando fondos que deberían estar destinados al fortalecimiento de la seguridad pública y al equipamiento de las propias fuerzas.

La gravedad de la situación se refleja en el estado financiero de las instituciones, muchas de las cuales han visto sus cuentas endeudadas, obligándolas a incluir los pagos de sentencias judiciales en extensas listas de espera. Expertos en derecho administrativo y contencioso señalan una preocupante ausencia de incentivos para la corrección institucional, dado que el costo de las malas prácticas no recae sobre los funcionarios responsables, sino sobre las arcas públicas. Esta falta de impacto directo en la carrera o el patrimonio de los gestores favorece la persistencia de los errores administrativos.

Ante este panorama, resulta imperativa la responsabilidad directa y compartida de las autoridades del Ministerio de Seguridad de la Nación y de las cúpulas de las propias Fuerzas Federales. La continuidad de estas malas prácticas evidencia una falla en la supervisión y en la gestión interna que debe ser subsanada de manera urgente. Es su deber garantizar la correcta aplicación de la ley, auditar los procesos administrativos —particularmente en la liquidación de haberes y la gestión de sanciones— y, con ello, evitar el drenaje de recursos públicos que termina financiando la ineficacia institucional, en detrimento del interés general y la buena administración.

La actual Ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, qué reemplazó a Patricia Bullrich, no se ha manifestado frente a este ni otros problemas que aquejan a los integrantes de las fuerzas cómo la crisis salarial o los problemas de las prestaciones de salud. 

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Dictamen de la Procuración del Tesoro Respalda Reajuste Jubilatorio bajo Principio de Reciprocidad

La Procuración del Tesoro de la Nación (PTN) ha emitido el Dictamen Jurídico N.º IF-2024-03945952-APN-PTN a solicitud del Ministerio de Seguridad, inclinándose a favor del reclamo de reajuste de un haber previsional. El caso involucra al Sr. Sergio Alberto Beltram, beneficiario de un retiro voluntario otorgado por la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de la Policía Federal (CRJPPF).

El Objeto del Reclamo y el Conflicto Normativo


El Sr. Beltram, cuyo beneficio de retiro fue liquidado con un 65% de su haber de actividad, basado en un cómputo de veinte años y un mes de aportes ante la CRJPPF , solicitó el reajuste para alcanzar el 100%. Para ello, requería la inclusión de once años, cuatro meses y veinticinco días de servicios que tiene acreditados ante la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

La CRJPPF denegó inicialmente la solicitud, argumentando que, conforme a los artículos 61 y 65 de la Ley N.º 26.102 (Régimen de Seguridad Aeroportuaria), los aportes de otros regímenes previsionales solo pueden sumarse si el peticionante acredita un mínimo de treinta años de servicios continuos o discontinuos prestados en la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). El Sr. Beltram solo acreditó un periodo de aportes en la PSA de cinco años y nueve meses.

Criterio de la Procuración del Tesoro

La PTN compartió la conclusión de la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Seguridad y propició un curso favorable al reclamo. El dictamen se fundamenta en una interpretación armónica de la normativa y la prevalencia de los principios de la seguridad social.

    Aplicación de Reciprocidad: Se reafirmó que el caso debe encuadrarse en las reglas del régimen de reciprocidad jubilatoria (Decreto-Ley N.º 9316/46). El organismo ya había determinado previamente que la CRJPPF era la Caja Otorgante.

Aportes Acreditados: Se destacó que los aportes del Sr. Beltram ante ANSES se debieron a un cambio normativo (derogación de la Ley N.º 19.803 por la Ley N.º 23.966) , no a una elección voluntaria, y que su validez no está objetada.

Interpretación de la Ley N.º 26.102: La PTN consideró que una interpretación literal de los artículos 61 y 65 de la Ley N.º 26.102, que exigiera 30 años solo en la PSA (institución creada en 2006) , conduciría a una conclusión irrazonable. Citando doctrina de la Corte Suprema, se remarcó que los razonamientos lógicos deben ceder para no desnaturalizar los fines tuitivos superiores que informan la seguridad social.

Ficción de Caja Otorgante: La PTN recordó que el principio de reciprocidad se basa en la ficción de considerar la totalidad de los servicios como prestados y devengados bajo el régimen de la caja otorgante.

En consecuencia, el dictamen instruye la aplicación de las reglas de reciprocidad para adicionar los once años y cuatro meses de aportes de ANSES a los ya reconocidos, permitiendo el cálculo definitivo del haber previsional del Sr. Beltram.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Denuncian abuso de autoridad y uso indebido de la Junta Permanente de Reconocimientos Médicos en la Policía Federal Argentina

Una denuncia presentada ante el Ministerio de Seguridad de la Nación expone graves acusaciones de hostigamiento laboral, abuso de autoridad y un presunto mecanismo de coerción institucional al interior de la División Servicios Médicos Generales de la Policía Federal Argentina (PFA). El caso pone en evidencia una potencial red de prácticas irregulares que, según la denuncia, operan con impunidad debido a la falta de controles independientes.

La denuncia se puede visualizar en la Página de Facebook "Azules por siempre" con fecha 24 de noviembre de 2025.

Los Hechos Denunciados

La denuncia, cursada a través de los canales oficiales del Ministerio (correo electrónico denuncias@minseg.gob.ar), detalla un cuadro de situación que se extendería desde el año 2023 a la fecha. Se identifica como presunta responsable principal a la Comisario Alicia Noemí Sueiro, Jefa de la División Servicios Médicos Generales, a quien se acusa de maltrato sistemático al personal, encubrimiento de irregularidades y aprovechamiento de su condición de abogada y sus contactos dentro de la jefatura de la PFA para intimidar y mantener su posición, a pesar de contar con numerosas denuncias previas.

Junto a ella, se denuncia a un grupo de oficiales subalternos –los inspectores Juan Pablo Hornos, Ariel Alejandro Turczyc, Rocío Noelia Ruiz y la subinspectora Danila Naiquen Rodríguez– por complicidad y por ser ejecutores directos de órdenes que configurarían acoso laboral, perpetuando un ambiente de trabajo hostil. Asimismo, se señala a la Sargento Luciana Inés Martínez por actos de maltrato, ejercicio abusivo de funciones que no le competen –como fiscalizaciones y controles de armamento–, y por presuntas irregularidades administrativas que incluyen un posible fraude a la obra social y uso indebido de móviles oficiales para traslados personales.

El Mecanismo de Coerción: La Junta Permanente de Reconocimientos Médicos

El aspecto más grave de la denuncia, y que según el texto cuenta con "diversos antecedentes", es la sistemática utilización de la Junta Permanente de Reconocimientos Médicos como instrumento para validar lo que se califica como "sanciones indirectas" en contra del personal.

Según el documento, los empleados que realizan denuncias o son objeto de hostigamiento son derivados a esta junta médica, donde reciben diagnósticos –como "ansiedad" o "angustia"– que derivan en la emisión de licencias médicas prolongadas. Si bien aparentemente se trata de una baja por enfermedad, el efecto real sobre la carrera del agente es severo: son pasados a revista en condición de "disponibilidad" o "pasivo", lo que afecta sus ascensos, desempeño y estabilidad laboral. Este procedimiento, según la denuncia, actúa como un castigo encubierto y un mecanismo disuasorio para silenciar cualquier tipo de reclamo o oposición dentro de la división.

Este mecanismo es similar al denunciado por parte de un integrante de Gendarmería Nacional Argentina reportado por el portal Realpolitik (caso Bordón).

Falta de Controles y Inacción Interna

La denuncia subraya la aparente inoperancia de los organismos de control interno. Se hace explícita mención a la inacción de Asuntos Internos de la PFA, donde, asegura el texto, varias denuncias previas sobre los hechos no han tenido seguimiento alguno. Esta falta de respuesta favorecería un clima de impunidad y abuso de autoridad, al no existir auditorías o controles independientes que supervisen el accionar de la jefatura médica y el uso que se da a las juntas permanentes.

El denunciante, que se ampara en el anonimato por "temor fundado a represalias", solicita la apertura de una investigación imparcial y urgente, ofreciendo aportar grabaciones, documentación y testigos a las autoridades competentes, siempre que se garantice su protección.

Tanto la Policía Federal Argentina (PFA) como el Ministerio de Seguridad de la Nación cuentan con una estructura orgánica específica, cuyos titulares son los responsables oficiales de gestionar y dar respuesta a diversas situaciones que se presentan dentro del ámbito de la fuerza de seguridad.

Según la información oficial, las áreas y autoridades competentes dentro de la Policía Federal Argentina son las siguientes:

  • Jefe de Policía Federal: Luis Alejandro ROLLÉ.

  • Superintendente de Desarrollo Profesional: Daniel Enrique PÉREZ.

  • Superintendente de Bienestar: Favio Adrián FARA.

  • Superintendente de Administración: Ernesto Fabián DE LA VEGA.

  • Director General de Asuntos Jurídicos: Marcelo Julián ORLANDO.

  • Director General de Secretaría General: Gonzalo Adrián PELACCHI.

De manera paralela, en el Ministerio de Seguridad de la Nación, las áreas designadas para intervenir en asuntos vinculados a la fuerza son:

  • Ministra de Seguridad: Patricia BULLRICH, recientemente reemplazada por Alejandra Monteoliva.

  • Auditoría Adjunta General en Policía Federal Argentina: Fernando JORGE CHIAPPARA.

  • Unidad Gabinete de Asesores: Carlos Alberto MANFRONI.

  • Subsecretaría Legal: Diego Hernán GOLDMAN.

  • Dirección General de Asuntos Jurídicos: Mariana Gabriela Malvina VENESIO.

  • Dirección de Asuntos Jurídicos: Elisa SBURLATI.

  • Subsecretaría de Gestión Administrativa: Gustavo Luis GAVASSA.

  • Dirección General de Recursos Humanos: Ariel Cristian ALONSO TOGLIA.

  • Coordinador de Carrera del Personal: Sebastián OVEJERO.

  • Coordinador de Administración del Personal: Cecilia Gabriela GARAY.

La identificación de estas autoridades y sus respectivas áreas de competencia resulta fundamental para canalizar consultas, denuncias y reclamos a través de los conductos jerárquicos y administrativos formalmente establecidos, tanto en la PFA como en la cartera de seguridad nacional.

Hasta el momento, el Ministerio de Seguridad de la Nación no se ha expedido oficialmente sobre la recepción o el inicio de una investigación en base a esta denuncia. El caso plantea serias interrogantes sobre los mecanismos de supervisión y la protección de los denunciantes dentro de las fuerzas de seguridad.

domingo, 23 de noviembre de 2025

Destacado Científico Solicitó el Cese de Juicios Académicos a Docentes de la UNaF

El físico Rolando Granada, una eminencia a nivel nacional, advirtió sobre un clima de persecución ideológica en la Universidad Nacional de Formosa y anunció que renunciará a su título de Profesor Honorario si se consuman los despidos.

En un hecho que ha generado una fuerte conmoción en el ámbito académico, el reconocido físico formoseño Rolando Granada solicitó formalmente a las autoridades de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) que “detenga el proceso” de enjuiciamiento colectivo iniciado contra más de 50 docentes-investigadores de dicha casa de estudios. El científico fundamentó su pedido en la defensa de la libertad de expresión y de cátedra en el ámbito universitario.

El Dr. Granada, profesor emérito del Instituto Balseiro, investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y presidente de la Fundación del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Formosa, confirmó que, de concretarse cualquier despido, procederá a renunciar a su designación como profesor honorario de la UNaF. “No puedo ser profesor honorario de una Universidad que se comporta de esa manera”, afirmó en declaraciones recabadas por AGENFOR.

Los juicios académicos en cuestión afectan a más de medio centenar de educadores que accedieron a sus cargos mediante concursos públicos, de antecedentes y oposición. Según han denunciado los afectados y ahora corrobora la advertencia de Granada, estos procesos serían una respuesta a que los docentes “han expresado una opinión en contra” de la actual conducción de la universidad.

Al respecto, el científico fue contundente: “La Universidad es un ámbito en el cual se discuten libremente las ideas (…) eso de ninguna manera puede afectar lo que es la evolución de la actividad normal del docente”. Subrayó que la base de su postura se encuentra en principios universales, como los establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que garantizan el derecho a la libertad de reunión y asociación pacíficas.

“Las opiniones, las ideas, deben ser expresadas, aceptadas y discutidas en el ámbito universitario, pero de ninguna manera hacer un juicio académico por eso. Yo estoy en contra”, aseveró Granada.

La estructura de gobierno de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) está encabezada por el Rector, Esp. Augusto César Parmetler, y el Vice Rector, Dr. Emilio Grippaldi. La gestión central se completa con las Secretarías Generales a cargo del Mgter. Alberto Barboza (Académica), el Dr. René Ruiz (Ciencia y Tecnología), Rodrigo Galarza (Asuntos Estudiantiles y Extensión Universitaria), la Mgter. Norma Ramirez (Gerencia y Desarrollo) y el Ing. Oscar Ramón Drelichman (Gestión Institucional y Administrativa). A nivel de las unidades académicas, la institución se compone de cuatro facultades, dirigidas por los decanos Psgo. Esp. Rafael Olmedo (Humanidades), Dr. Ricardo Merlo (Ciencias de la Salud), Ing. Carlos Martínez (Recursos Naturales) y Lic. María Rosa Sanabria (Administración, Economía y Negocios). Es esta conducción colegiada, bajo la máxima autoridad del Rector Parmetler, la que se encuentra en el centro de las acusaciones por los juicios académicos iniciados contra los docentes.

La situación ha puesto bajo los reflectores a la gestión de la UNaF, liderada por el rector Augusto Parmetler, y ha reavivado el debate sobre la independencia de las universidades nacionales y la supuesta existencia de prácticas de persecución política o ideológica para alinear los claustros docentes con el poder de turno, en este caso, vinculado al gobierno provincial de Gildo Insfrán.

La advertencia pública de una figura de la talla académica e indiscutida trayectoria de Rolando Granada representa un gesto de alto impacto que intensifica la presión sobre las autoridades universitarias y expone ante la opinión pública nacional una crisis institucional que, según los denunciantes, trasciende lo académico para adentrarse en el terreno de la libertad de pensamiento.

Corrupción en la AFA mediante "Chiqui" Tapia y Toviggino designadno Campeón a dedo a Rosario Central

En un hecho que ha generado un profundo malestar en el ámbito del fútbol argentino, se han formulado graves acusaciones contra el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Fabián Tapia, y el dirigente Pablo Toviggino, por presuntos actos de corrupción en la designación del campeón de la última competencia.

Según las informaciones recabadas, Claudio Fabián Tapia habría modificado de manera arbitraria y unilateral el reglamento del torneo en curso. Esta alteración de las bases competitivas, realizada sin consenso y fuera de los cauces estatutarios, tuvo como consecuencia directa la designación "a dedo" del club Rosario Central como campeón, vulnerando el principio de legitimidad deportiva.

Los hechos no habrían quedado ahí. En el contexto de estas irregularidades, el dirigente Pablo Toviggino habría procedido a fustigar de forma agresiva y mediante declaraciones públicas a distintos referentes de clubes que habrían expresado su desacuerdo con las medidas adoptadas por la cúpula de la AFA.

El presunto móvil detrás de estas decisiones, según apuntan varias fuentes dentro del mundo del fútbol, sería la corrupción, planteando serias dudas sobre la transparencia y la ética en los procesos de toma de decisión de la máxima entidad del fútbol argentino.

Estos eventos han provocado un fuerte rechazo en una amplia sector de la dirigencia y la afición, exigiendo una investigación exhaustiva y la restitución de la normalidad institucional y deportiva. Hasta el momento, la AFA no se ha expedido oficialmente para ofrecer una versión de los hechos que contradiga las acusaciones formuladas.

sábado, 22 de noviembre de 2025

Cambios estratégicos en el Gabinete: Monteoliva y Presti asumen en Seguridad y Defensa en medio de tensiones salariales e institucionales

El Gobierno Nacional ha oficializado este sábado 22 de noviembre de 2025 una reestructuración significativa en las carteras de Seguridad y Defensa, marcando el fin de la gestión de Patricia Bullrich y Luis Petri. En su lugar, han sido designados Alejandra Monteoliva y el Teniente General Carlos Alberto Presti, respectivamente. Estos nombramientos no solo implican un cambio de nombres, sino una profunda reorientación en la conducción de las fuerzas, apostando por perfiles que combinan la rigurosidad técnica con la experiencia directa en el terreno operativo y la estructura castrense.

La llegada cómo Ministra de Alejandra Monteoliva al Ministerio de Seguridad Nacional representa la continuidad de la política de firmeza contra el delito, pero con un matiz marcadamente técnico y académico. Monteoliva, quien se desempeñaba hasta ahora como Secretaria de Seguridad y cuenta con una vasta experiencia en gestión de políticas públicas en Colombia y Argentina, es reconocida por su enfoque en la planificación estratégica y el uso de inteligencia criminal. Su perfil sugiere una etapa de gestión centrada en la optimización de recursos y la profesionalización de las fuerzas federales, buscando consolidar los protocolos de orden público establecidos por su predecesora, pero con una impronta propia enfocada en la eficiencia administrativa y operativa.

Por su parte, la designación de Carlos Alberto Presti en el Ministerio de Defensa constituye un hito histórico y un cambio de paradigma en la política democrática argentina. Presti, quien hasta el momento ejercía como Jefe del Estado Mayor General del Ejército, se convierte en el primer militar en asumir la titularidad de esta cartera desde el regreso de la democracia, rompiendo con la tradición tácita de control civil político sobre las Fuerzas Armadas. Su ascenso es interpretado como una señal de empoderamiento directo a la estructura militar y un intento del Ejecutivo por alinear verticalmente a las fuerzas bajo un mando que comprende sus códigos y necesidades internas, dejando atrás la intermediación puramente política.

El contexto de estos relevos es crítico y responde a una situación de creciente malestar dentro de los cuarteles y dependencias policiales, derivada de una prolongada crisis salarial. A pesar de los sucesivos decretos de recomposición de haberes intentados durante el último año, la inflación ha erosionado el poder adquisitivo del personal militar y de seguridad, generando brechas significativas respecto a otros sectores estatales. La "equiparación" salarial prometida se ha enfrentado a las limitaciones fiscales, provocando tensiones internas que los nuevos ministros deberán desactivar mediante negociaciones directas y un manejo más eficiente del presupuesto asignado.

A la problemática de los ingresos se suma el colapso de los sistemas de cobertura de salud, un reclamo central de la familia uniformada que ha detonado movilizaciones de retirados y pensionados. La obra social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) atraviesa una crisis financiera estructural con un déficit multimillonario que ha derivado en cortes de servicios, reducción del vademécum y demoras en los reintegros. Una situación similar afecta a la Superintendencia de Bienestar de la Policía Federal y al Hospital Churruca, cuya capacidad de respuesta se ha visto desbordada por la falta de insumos y personal. 

La misión prioritaria de Monteoliva y Presti será, por tanto, no solo la seguridad y la defensa nacional, sino la recomposición del tejido social y el bienestar del personal que sostiene dichas funciones.

Causa Cuadernos: La confesión de Clarens expone la maquinaria de recaudación kichnerista

La tercera jornada del juicio oral por la Causa Cuadernos reveló detalles inéditos sobre la estructura de corrupción en la obra pública argentina. Durante la audiencia, se leyó la declaración del financista Ernesto Clarens, quien describió minuciosamente su rol como engranaje clave en el lavado de dinero proveniente de sobornos durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

Ernesto Clarens, conocido como el financista de Lázaro Báez, confesó haber sido el encargado de cambiar los pesos recibidos de las empresas constructoras por dólares y euros, facilitando su transporte hacia los destinatarios finales del poder político. Su testimonio, incorporado como imputado colaborador, ratifica la existencia de una asociación ilícita liderada presuntamente por la expresidenta, juzgada junto a Julio De Vido, Roberto Baratta y otros 83 acusados.

La génesis del sistema y el rol de la "Camarita"

El esquema comenzó a mediados de 2005, tras una reunión convocada por Carlos Wagner, entonces titular de la Cámara de la Construcción, en la sede de la Cámara Argentina de Empresas Viales, conocida como la "Camarita". Wagner informó a Clarens que el Gobierno había decidido recaudar fondos ilegales de la obra pública y que su intervención era necesaria para recibir los "retornos" y asegurar que llegaran al secretario de Obras Públicas, José López.

 

Tras verificar la orden con López y Lázaro Báez, Clarens entró en contacto con Daniel Muñoz, secretario privado de Néstor Kirchner, quien coordinaba la logística de las entregas. El mecanismo implicaba que representantes de las empresas acudían a las oficinas de Clarens, primero en Maipú 311 y luego en Manuela Sáenz 323, para entregar bolsos con dinero en efectivo.

Entre los enviados habituales que transportaban el dinero de los sobornos, Clarens identificó a Collazo por la empresa HELPORT, Santiago Altieri por IECSA, Eduardo Kennel por CHEDIACK y Tito Biaggini por CARTELLONE. También mencionó a Copola por ESUCO, Aznar por DECAVIAL, Gerbi por COARCO y al propio empresario Losi, quienes entregaban sumas semanales que rondaban los 300.000 dólares.

El sistema de adjudicación de obras funcionaba a través de un "club" cartelizado que se reunía en la Camarita tras cada llamado de Vialidad Nacional. Allí, las empresas negociaban "pases" y turnos para renunciar a licitaciones en favor de un ganador predeterminado, un proceso que duraba horas hasta definir quién se quedaría con el contrato.

Una vez definido el ganador, se acordaba un precio ofertado que superaba el presupuesto oficial en aproximadamente un 20%. De ese sobreprecio, la mitad se destinaba a las coimas y la otra mitad a generar dinero negro para las empresas. Ciertas compañías con "línea directa" con el poder, como CPC de Cristóbal López y Electroingeniería, evitaban la intermediación de Clarens.

La logística financiera: de pesos a divisas

La función específica de Clarens era convertir los pesos recaudados, que las empresas entregaban junto a anotaciones detalladas, en moneda fuerte dentro del mercado informal. Para esta operación, el financista recurría a un corredor llamado Vallarino, operando en diversas "cuevas" financieras y, en ocasiones, a través de la mesa de dinero del Banco Finansur.

Con el tiempo, Daniel Muñoz solicitó que se priorizaran los billetes de 500 euros para reducir el volumen físico del dinero transportado. Las entregas se realizaban en lugares discretos como una habitación del Hotel Panamericano o, para sumas mayores, en el edificio de Juncal y Uruguay, residencia del matrimonio Kirchner.

Clarens aclaró que nunca subió al departamento de los Kirchner; las transacciones con Muñoz ocurrían siempre en el hall de la planta baja. Aunque los montos disminuyeron con el tiempo debido a los retrasos de Vialidad Nacional en los pagos de certificados de obra, el porcentaje exigido se mantenía en torno al 10% de lo cobrado.

La etapa de Cristina Kirchner y la "bóveda del sur"

Tras el fallecimiento de Néstor Kirchner, la recaudación se detuvo momentáneamente, pero el esquema se reactivó bajo nuevas directivas. Clarens relató un episodio donde la entonces presidenta Cristina Kirchner ordenó adjudicar el tramo "Perito Moreno - Bajo Caracoles" de la Ruta 40 a Cristóbal López, obligando a otros oferentes a desistir de la licitación ya abierta.

En otro tramo de su confesión, el financista detalló cómo Cristina Kirchner intervino personalmente para salvar a la constructora GOTTI, que había sido absorbida por Lázaro Báez y se encontraba en bancarrota. Por orden presidencial, José López instruyó a Clarens para que gestionara la cobranza de GOTTI a través de COFICRED, permitiendo que la firma siguiera operando como subcontratista.

Finalmente, la empresa GOTTI fue adquirida por ROVELLA, cuyo titular, Mario Rovella, estaba interesado en la capacidad operativa de la firma para expandirse en la Patagonia. Clarens especuló que este salvataje respondía a una antigua promesa de Néstor Kirchner a la familia Gotti o a un pedido desesperado de Sergio Gotti ante el abandono de Báez.

Sobre el destino final de los fondos, Muñoz le confió a Clarens que el efectivo se almacenaba en archivos metálicos dentro de una bóveda en el subsuelo de la casa de los Kirchner en El Calafate. El exsecretario describió que en ese lugar se percibía un fuerte olor a tinta y que el dinero llegaba los viernes en aviones oficiales que partían del sector militar de Aeroparque.

Financiamiento político y el caso Sueños Compartidos

Durante los años 2012 y 2013, la recaudación se vinculó también al financiamiento de la campaña política del kirchnerismo. Empresas como ESUCO, CARTELLONE, LOSI, CHEDIACK y ROGGIO aportaron fondos específicos bajo este concepto, según declaró Clarens.

En esta etapa, el dinero cambiado a dólares era entregado directamente a José López en un departamento cercano al Hotel Faena en Puerto Madero. La demanda de fondos persistió hasta el final del mandato de Cristina Kirchner, motivada por urgencias políticas y legales.

Entre 2014 y 2015, López le solicitó a Clarens 70 millones de pesos para cubrir un reclamo de Hebe de Bonafini relacionado con el escándalo del programa Sueños Compartidos. El dinero estaba destinado a pagar a un estudio de abogados de la provincia de Mendoza para manejar la situación legal de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

Clarens estimó que el dinero total movilizado bajo su supervisión en este esquema corrupto rondó los 30 millones de dólares. Asimismo, confirmó que José López confeccionaba los listados de pagos de Vialidad junto a Cristina Kirchner, quien decidía qué empresas cobraban primero.

La declaración de Ernesto Clarens es una pieza fundamental que corrobora la hipótesis de la fiscalía sobre la sistematicidad del cobro de sobornos. Su testimonio conecta a los empresarios más poderosos del país con la cúpula del gobierno kirchnerista, exponiendo una red de complicidades que perduró durante más de una década.

El escándalo de la ANDIS expone una matriz sistémica de corrupción y captura del Estado que trasciende gobiernos

La investigación judicial sobre la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) ha expuesto una red de corrupción centrada en Miguel Ángel Calvete, un operador histórico señalado por el fiscal Franco Picardi como el gestor de un circuito ilícito de recaudación. Calvete, quien fue concejal de La Matanza por Cambiemos y vocero de supermercados chinos, coordinaba contrataciones con droguerías desde las sombras.

El esquema involucra directamente a su núcleo familiar: su hija, Ornella Calvete, se desempeñaba como Directora de Desarrollo Regional en el Ministerio de Economía hasta su renuncia tras los allanamientos. En su domicilio, que funcionaba como sede legal de la empresa INDECOMM S.A.S., la justicia halló 700.000 dólares en efectivo. Esta firma posee un objeto social inusualmente amplio, abarcando desde software hasta salud y transporte.

Junto a ellos aparece Javier Ignacio Cardini, pareja de Ornella y yerno de Miguel Ángel, quien ocupaba el cargo de Subsecretario de Gestión Productiva. Cardini, ingeniero industrial, proviene del sector privado con antecedentes en empresas como GreenTech Science LLC, Grupo-Tek S.A., QEV Argentina, Calandra y GCU Media S.R.L..

La familia Calvete diversificó sus operaciones a través de múltiples sociedades. Además de INDECOMM, figuran Construcciones y Contratos S.A., Cabañas del Nahuel S.A., Lagos Patagónicos S.A. y la Cámara de Pequeños y Medianos Productores de Alimentos S.A.. Estas firmas, junto con proveedoras de insumos médicos como Profusión y Profarma, completan el mapa societario investigado.

La conexión aeronáutica, el lavado y el narcotráfico

El fiscal Picardi señala a Sergio Mastropietro como una pieza clave para el blanqueo de capitales provenientes de la corrupción en la ANDIS. Mastropietro, vinculado a la empresa de aviación Baires Fly, administraba de facto la firma, aunque en los papeles pertenece a su amigo de la adolescencia Luis Grande.

La maniobra consistía en la facturación de "compra de kilómetros" y horas de vuelo para justificar movimientos millonarios. En chats recuperados, Mastropietro enviaba a Calvete datos bancarios de Baires Fly, y la pareja de Calvete, Guadalupe Muñoz, lo tenía agendado como "Sergio Baires Fly".

Mastropietro conecta la causa ANDIS con el crimen organizado internacional: es socio en la agencia de modelos So Vain S.A. de Federico "Fred" Machado, empresario detenido por narcotráfico en Estados Unidos. Mastropietro fue quien recibió a Machado en el aeropuerto cuando este ingresó al país engañando a la justicia estadounidense.

Además, se confirmó que Machado financió la campaña de José Luis Espert en 2019, facilitando una camioneta Jeep Grand Cherokee cuyo titular era Claudio Ciccarelli, primo de Machado. Mastropietro no solo estaba autorizado a conducir ese vehículo, sino que participó en la reunión donde se conocieron Machado y Espert, junto a Pablo Deluca de Infobae.

Operadores en las sombras y antecedentes delictivos

Dentro de la ANDIS operaba una estructura paralela. Pablo Atchabahian, sin cargo formal, impartía órdenes junto a Calvete, logrando designar a personas de confianza como Lorena Di Giorno y Eduardo “Pino” González para realizar pagos. También se menciona a Alan Pocoví, hijo del exmarido de Zulemita Menem, quien colaboraba con Mastropietro en el blanqueo de sumas a través de empresas privadas.

Los antecedentes de los implicados revelan un patrón de conducta. Mastropietro ya había sido investigado en el Caso Skanska como cara visible de Sol Group, una empresa fantasma emisora de facturas apócrifas. Por su parte, Calvete posee una condena de cuatro años de prisión por explotación de la prostitución, dictada en 2019 por el Tribunal Oral Criminal N° 8.

El pasado de Calvete también lo vincula a figuras controversiales como el carapintada Jorge Pacífico y Enrique Rodríguez Day, ex apoderado del Modin. Sus nombres reaparecieron en los cuadernos secuestrados por la justicia en el marco de la causa actual.

Asimismo, Calvete operaba desde una casona en la calle Defensa, en el barrio de San Telmo, que funcionaba como búnker para decidir compras a droguerías y precios. Allí también interactuaba con personajes de su pasado gremial, como Miguel Saredi y Yolanda Durán.

La continuidad tecnológica: el caso Panelli y GMS

La investigación expuso la figura de Jorge Omar Panelli, dueño de GMS S.A. y accionista de la olivícola Olivum en San Juan. Panelli ha mantenido contratos millonarios con el Estado a través de distintas gestiones, desde el kirchnerismo hasta la actualidad libertaria.

GMS S.A. obtuvo adjudicaciones directas para la digitalización de expedientes en la ANDIS y la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) durante el gobierno de Alberto Fernández. Su influencia se extiende a la Obra Social de Empleados de Comercio (Osecac) de Armando Cavalieri, donde Panelli y su aliado Daniel Alejandro López, ex titular de la SSS, tienen pasado gerencial.

Un dato revelador es la aparición de Florencio Randazzo en los cuadernos de Calvete junto al nombre de Panelli. El exministro y actual diputado fue director de GMS S.A. en 2020, empresa que previamente había recibido contratos del Renaper bajo su propia gestión ministerial. Randazzo admitió su paso por la empresa, aunque negó irregularidades.

La red de Panelli también roza la gestión actual de la obra social Osprera, intervenida por Marcelo Carlos Petroni, vinculado a Eduardo "Lule" Menem. Además, se investiga la cartelización con otros actores como los hermanos Kovalivker de la droguería Suizo Argentina.

Captura regulatoria: el nexo Caputo-Neuss

El escándalo alcanza las esferas más altas del poder a través de la relación entre el asesor presidencial Santiago Caputo y los hermanos Juan y Patricio Neuss. Javier Cardini llegó al gobierno gracias a la intermediación de Juan Neuss, amigo personal de Caputo.

El Grupo Neuss ha experimentado un crecimiento exponencial en sectores regulados, controlando distribuidoras eléctricas como EDET en Tucumán y EJESA en Jujuy. Este fenómeno se describe como "captura regulatoria", donde la amistad personal facilita negocios que dependen de tarifas y licencias estatales.

La investigación sugiere que existe una mesa paralela de decisiones donde los intereses de los Neuss se articulan directamente con el entorno de Caputo, eludiendo los canales formales. Este vínculo contradice el discurso de libre competencia del gobierno, favoreciendo un esquema de capitalismo de amigos.

Impacto en la gestión de Spagnuolo y derivaciones políticas

En el centro institucional del escándalo se encuentra Diego Spagnuolo, Director Ejecutivo de la ANDIS y exabogado de Javier Milei. Audios filtrados de Spagnuolo sugieren la existencia de un sistema de coimas que podría escalar hasta Karina Milei, mencionando un supuesto "3%".

Aunque la justicia, liderada por el juez Casanello y el fiscal Picardi, no ha imputado a la hermana del Presidente, los chats entre Calvete y su hija Ornella naturalizan el manejo de dinero negro y el temor a los allanamientos. Daniel Garbellini, número dos de la agencia, seguía las directivas de la estructura paralela para liberar pagos.

La causa revela también la participación de empresas como Invecom, fundada por Calvete, y Megastatica S.A.S., donde Mastropietro figuraba como socio de la funcionaria Lorena Di Giorno. Mientras el gobierno intenta minimizar el impacto político, la red de nombres y empresas expuesta demuestra una infiltración profunda de operadores multisectoriales en el Estado, muchos figuran en el Boletín Oficial de la República Argentina con la leyenda "designación transitoria con carácter de excepción respecto a las disposiciones del artículo 14 de dicho Convenio", es decir exceptuados por el presidente de la nación y sus ministros de los requisitos de idoneidad definidos en el art. 16 de la Constitución Nacional Argentina y el art. 21 inc 2 de la Declaración Universal de los DDHH.

Investigación contra el Andrés Vázquez jefe de la DGI por bienes no declarados en Miami

Una investigación periodística realizada a partir de documentos oficiales del condado de Miami-Dade reveló que Andrés Edgardo Vázquez, titular de la Dirección General Impositiva (DGI) de la Argentina, pagó durante varios años los impuestos inmobiliarios de tres departamentos en Miami valuados en más de dos millones de dólares. Según denuncias judiciales, esos inmuebles no habrían sido informados en sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción, lo que derivó en una causa por presunta omisión maliciosa, evasión tributaria, lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

Los documentos muestran que Vázquez abonó personalmente los impuestos mediante cheques electrónicos entre 2014 y 2018. Las propiedades incluyen dos unidades en Brickell, adquiridas en 2013 por 710.000 y 350.000 dólares respectivamente, y una tercera propiedad en Sunny Isles Beach comprada en 2015 por 980.000 dólares. En los registros del condado figuran pagos realizados directamente por él, por ejemplo más de 13.000 dólares por una de las unidades en 2014, y pagos subsiguientes en años posteriores. A partir de 2019, algunos tributos comenzaron a ser cancelados por una sociedad panameña, aunque los documentos anteriores evidencian la intervención directa del funcionario.

La estructura societaria utilizada para administrar estos bienes incluye empresas en Panamá y en las Islas Vírgenes Británicas, entre ellas Alcorta Corp, Pompeya Group Corp, Galanthus Capital Limited y Panchy Ventures Limited. En varias de estas sociedades, Vázquez figura como director o accionista, solo o junto a su entonces esposa, también exfuncionaria de la AFIP. Documentos generados por firmas fiduciarias extranjeras clasifican a Vázquez como Persona Políticamente Expuesta y registran datos personales vinculados a sus operaciones offshore.

El caso motivó la apertura de un expediente por parte de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas para determinar si el jefe de la DGI omitió deliberadamente declarar los bienes y si los fondos utilizados para adquirirlos pueden ser justificados. La causa, que inicialmente estuvo en manos del juez Daniel Rafecas y del fiscal Carlos Rívolo, pasó luego al juez Marcelo Martínez de Giorgi y al fiscal Guillermo Marijuán, con intervención de unidades especializadas en criminalidad económica. Tres diputados también presentaron una denuncia por enriquecimiento ilícito y omisión maliciosa. En paralelo, hubo cuestionamientos oficiales porque el Gobierno sostuvo públicamente que no pediría explicaciones inmediatas al funcionario.

El caso plantea serios interrogantes éticos e institucionales, ya que la Ley de Ética Pública obliga a los funcionarios a declarar todos sus bienes, incluidos los situados en el exterior y aquellos vinculados a estructuras societarias. La utilización de sociedades offshore para adquirir y administrar propiedades, sumada a la falta de registro en las declaraciones juradas, genera sospechas sobre un posible ocultamiento patrimonial y sobre el origen de los fondos utilizados. Esta situación resulta especialmente sensible tratándose del funcionario responsable de combatir la evasión fiscal en el país.

Analistas sostienen que el caso expone fallas en los sistemas de control de las declaraciones juradas, en la supervisión de estructuras offshore y en la cooperación internacional para el rastreo patrimonial. También pone en cuestión la transparencia institucional, especialmente por el desplazamiento del fiscal que más había avanzado en la investigación y por la ausencia de sanciones administrativas inmediatas. El expediente judicial continúa en curso y será determinante para establecer si existió un delito y si corresponde aplicar sanciones penales o administrativas, al tiempo que el caso reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control, auditoría y ética pública en la administración estatal.

jueves, 20 de noviembre de 2025

Las cifras de la nueva política de deportaciones revelan un aumento en la detención de personas sin antecedentes penales

Nuevos datos presentados en un reciente informe periodístico de Johnny Harris arrojan luz sobre la ejecución de la agenda migratoria de la actual administración de Donald Trump, evidenciando un giro significativo en las tácticas de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)


Si bien el discurso oficial justifica el aumento de recursos y operaciones bajo la premisa de combatir la criminalidad y las pandillas, las estadísticas internas sugieren una aplicación de la ley cada vez más arbitraria, impulsada por cuotas numéricas que priorizan el volumen de arrestos sobre la peligrosidad de los detenidos.

La divergencia en los datos de arrestos

El punto central del análisis recae en la evolución de tres categorías específicas de arrestos realizados por ICE: inmigrantes con condenas penales, aquellos con cargos pendientes y personas sin antecedentes penales.

Históricamente, y de manera acentuada bajo administraciones anteriores, los recursos se concentraban en los dos primeros grupos. Sin embargo, los gráficos expuestos muestran un cambio drástico tras la asunción del presidente Trump y la implementación de nuevas directrices. Aunque todas las categorías de detención han experimentado un alza, la curva correspondiente a personas sin antecedentes penales es la que presenta el crecimiento más abrupto, llegando a cruzar y superar a las detenciones de individuos con condenas previas.

Este fenómeno se atribuye a la reintroducción de las "detenciones colaterales", una práctica que autoriza a los agentes a detener a cualquier persona indocumentada que encuentren durante un operativo, independientemente de si era el objetivo original de la investigación.

La imposición de cuotas y la presión institucional

El reporte señala que la arbitrariedad en las detenciones no es accidental, sino sistémica. Se identifica a Stephen Miller, asesor clave de la administración, como el artífice de una directriz interna que establece una cuota diaria de 3.000 arrestos para la agencia.

Para poner esta cifra en perspectiva, el video contrasta la capacidad operativa de ICE (aproximadamente 6.000 oficiales dedicados a deportación) con la del Departamento de Policía de Nueva York (36.000 oficiales y un promedio de 700 arrestos diarios). La desproporción entre la fuerza laboral y la cuota exigida ha derivado en una presión "inimaginable" sobre los agentes, incentivando la detención indiscriminada para cumplir con los objetivos métricos.

Esta presión por cumplir números ha llevado a situaciones descritas como arbitrarias, como la reasignación de miles de agentes de otras agencias federales (FBI, DEA, ATF) para realizar labores migratorias y la detención de residentes legales permanentes (poseedores de Green Card) por infracciones menores cometidas décadas atrás, como se ilustra en el caso de un empresario local detenido por una falta leve de su adolescencia.

Contradicciones económicas y políticas

El informe también destaca la inconsistencia en la aplicación de la ley frente a las presiones económicas. Tras una serie de redadas en lugares de trabajo que afectaron a industrias clave (agricultura, construcción, hostelería), el propio presidente Trump reconoció públicamente la dificultad de reemplazar a esta fuerza laboral.

Como respuesta, se emitió una directiva interna para cesar las redadas masivas en sitios de trabajo a fin de no perjudicar a los empresarios. No obstante, los datos indican que la línea de arrestos de personas sin antecedentes (los "colaterales") continuó su ascenso. Esto sugiere que, aunque se protegió a las corporaciones, la persecución individual se intensificó para mantener las cifras totales, trasladando el peso de la ley de manera selectiva hacia los individuos más vulnerables y no hacia los empleadores.

Conclusión

Los datos presentados desmienten la noción de que el aparato de deportación se centra exclusivamente en "criminales peligrosos". Por el contrario, revelan un sistema donde la categoría de "criminal" se ha expandido retóricamente para abarcar a toda la población indocumentada, justificando así un presupuesto histórico para ICE y un régimen de detenciones que, según las estadísticas, afecta desproporcionadamente a personas sin historial delictivo, cuya detención obedece más a la necesidad de cumplir cuotas administrativas que a una amenaza real a la seguridad pública.

Radiografía de un sistema de recaudación ilegal: el TOF N° 7 detalla la logística, empresas y funcionarios acusados en el inicio del juicio de la "Causa Cuadernos"

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 7, integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero, Germán Casteli y el juez sustituto Néstor Guillermo Costabel, lleva adelante en noviembre de 2025 las audiencias de debate oral y público correspondientes a la causa 9608/2018, conocida mediáticamente como la "Causa Cuadernos". Durante las jornadas, desarrolladas bajo una modalidad híbrida con conexiones telemáticas y presencia física, se procedió a la lectura exhaustiva de los requerimientos de elevación a juicio formulados por el Ministerio Público Fiscal y la Unidad de Información Financiera (UIF), donde se detalla el funcionamiento de una presunta asociación ilícita que habría operado entre mayo de 2003 y noviembre de 2015, liderada por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, con el objetivo de recaudar fondos ilegales provenientes de empresas contratistas del Estado.

Según la acusación fiscal leída en audiencia, la estructura organizativa estaba comandada por el exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y su mano derecha, Roberto Baratta, subsecretario de Coordinación y Control de Gestión. La maniobra consistía en un sistema metódico de cobros ilegales a empresarios de la obra pública y el sector energético, ejecutado operativamente por funcionarios como Nelson Lazarte, Hernán Camilo Gómez, Fabián Ezequiel García Ramón y el chofer Oscar Bernardo Centeno. Este último, pieza clave de la investigación, registró en sus cuadernos manuscritos los itinerarios, montos, patentes de vehículos y domicilios exactos donde se realizaban las recolecciones de dinero, bitácoras que fueron incorporadas como prueba fundamental y leídas in extenso durante el debate.

Uno de los puntos neurálgicos de la recaudación, según se desprende de la lectura de los hechos, fue la sede de la empresa Esuco S.A., presidida por Carlos Guillermo Enrique Wagner, quien también ejercía la presidencia de la Cámara Argentina de la Construcción. Se detallaron múltiples entregas de dinero en el domicilio de la calle San José 151, ocurridas en fechas específicas como el 2 de junio de 2010, el 22 de septiembre de 2010 y diversas ocasiones en 2013 y 2015, sumando millones de dólares que eran retirados por Baratta y Lazarte. Wagner es señalado por la fiscalía como uno de los organizadores del esquema, encargado de coordinar el "club de la obra pública" y definir qué empresas resultaban adjudicatarias a cambio de los retornos.

La lectura del requerimiento expuso la participación sistemática del Grupo Isolux Corsán, representado por Juan Carlos de Goycoechea. Se acreditaron numerosas entregas de dinero en las oficinas de la calle Maipú 741 y Venezuela 151, abarcando un periodo extenso desde 2008 hasta 2015. Los registros de Centeno y la acusación fiscal precisan movimientos de bolsos con sumas que oscilaban habitualmente entre los 300.000 dólares por entrega, siendo Baratta y sus asistentes los encargados de retirar el efectivo que, en muchas ocasiones, tenía como destino final el departamento de la calle Uruguay 1306, residencia del matrimonio Kirchner en el barrio de Recoleta, o la Quinta Presidencial de Olivos.

La empresa Electroingeniería S.A., vinculada a Gerardo Luis Ferreyra y Osvaldo Antenor Acosta, figura como otro actor central en la trama. Las entregas de dinero se realizaban frecuentemente en la sede de la calle Lavalle 462 y en otros puntos como la calle 25 de Mayo 489. La fiscalía destacó eventos específicos, como el pago de aproximadamente 4 millones de dólares el 7 de octubre de 2010 en la Avenida Callao 1175 y otros pagos millonarios en octubre de ese mismo año, coincidiendo con fechas cercanas al fallecimiento de Néstor Kirchner, momento tras el cual, según declaró Centeno, hubo una pausa temporal en la recaudación antes de retomarse con mayor intensidad.

En el sector energético, la acusación involucró a Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA). Enrique Menotti Pescarmona y su directivo Francisco Rubén Valenti fueron señalados por realizar pagos mensuales de al menos 200.000 dólares. El lugar habitual para estas transacciones era el Hotel Feir's Park, ubicado en la calle Esmeralda 1366, donde Baratta y sus colaboradores retiraban cajas de vino y bolsos con dinero en el subsuelo o en habitaciones reservadas, tal como quedó registrado en las anotaciones del chofer Centeno entre los años 2008 y 2013.

La firma Iecsa, vinculada en ese entonces a la familia Macri, y la empresa ODS también fueron objeto de la lectura de cargos. Se imputó a Ángel Jorge Antonio Calcaterra y Héctor Javier Sánchez Caballero por múltiples entregas de dinero realizadas en 2013 y 2015. Los puntos de encuentro incluían las oficinas de Manuela Sáenz 323/351 en Puerto Madero y el estacionamiento del Hotel Hilton en la calle Macacha Güemes 300. Según la fiscalía, los fondos eran recibidos por Nelson Lazarte por indicación de Baratta, y posteriormente entregados a funcionarios de la Jefatura de Gabinete, implicando en esta etapa a Juan Manuel Abal Medina y Hugo Martín Larraburu.

Otro empresario imputado es Armando Roberto Loson, presidente de Albanesi S.A., quien según la acusación habría realizado pagos recurrentes en las oficinas de la Avenida Leandro N. Alem 855. La mecánica descrita implicaba el ingreso de los recaudadores al estacionamiento del edificio, donde recibían bolsos con sumas que variaban entre 200.000 y 300.000 pesos o dólares, dependiendo de la fecha. Asimismo, Aldo Benito Rogio, titular de Benito Roggio e Hijos, fue acusado por entregas de dinero en 2013 en la Avenida Leandro N. Alem 1050 y en un obrador situado en la intersección de las calles Bouchard y Tucumán.

La lista de empresas y directivos involucrados se extiende a firmas como Panedile Argentina, dirigida por Hugo Alberto Dragonetti, con entregas en la calle Suipacha 1111; BTU S.A., de Carlos José Mundin, con pagos en la Avenida Leandro N. Alem 896; y Supercemento, representada por Miguel Ángel Marconi, con operaciones en la calle 3 de Febrero 2750. También se mencionó a Benjamín Gabriel Romero y Rodolfo Armando Poblete de la empresa Hidrovía S.A., quienes habrían entregado fondos en la Avenida Corrientes 316 y en la Avenida Alvear 1491.

Durante la audiencia, se procedió a la lectura textual de los "cuadernos" de Oscar Centeno, revelando un nivel de detalle minucioso sobre la logística de la corrupción. Se leyeron entradas que describen el traslado de funcionarios con bolsos pesados, reuniones en restaurantes como el del Museo Renault en Avenida del Libertador, y la interacción con Daniel Muñoz, exsecretario privado de Néstor Kirchner, quien era el receptor final del dinero en la calle Uruguay. Centeno, en su declaración indagatoria leída en el juicio, ratificó la autoría de los escritos y explicó que, aunque afirmó haberlos quemado en una parrilla, la información coincidía con la realidad de los viajes que realizaba.

La defensa de los imputados planteó diversas estrategias durante la etapa de instrucción, las cuales fueron recordadas en la lectura. Mientras que empresarios como Wagner, Calcaterra, Roggio y otros optaron por acogerse al régimen del arrepentido admitiendo los pagos pero encuadrándolos en muchos casos como aportes para campañas electorales bajo presión oficial, los exfuncionarios como De Vido y Baratta negaron sistemáticamente los hechos y la validez de los cuadernos como prueba. Por su parte, Gerardo Ferreyra de Electroingeniería admitió aportes por afinidad ideológica pero negó que provinieran de sobreprecios en la obra pública.

El desarrollo del juicio en 2025 ha estado marcado por tensiones procesales y administrativas. El Tribunal Oral Federal N° 7 expuso en una resolución leída al inicio de la audiencia las graves carencias de recursos materiales y humanos que han dilatado el proceso durante seis años, reclamando a la Corte Suprema y al Consejo de la Magistratura por la falta de espacio físico y personal. Los jueces destacaron que la sala de audiencias asignada en Comodoro Py no estaba en condiciones y debieron improvisar espacios en el Palacio de Justicia, ratificando la modalidad virtual y mixta para poder avanzar.

En paralelo a la lectura de cargos, se generó un conflicto con la Cámara Federal de Casación Penal, que convocó a los jueces del tribunal a una reunión de superintendencia para instar a una mayor celeridad en el juicio, sugiriendo aumentar la frecuencia de audiencias. Esta intervención fue duramente criticada por las defensas técnicas, encabezadas por los abogados José Manuel Ubeira (defensor de Oscar Thomas) y Maximiliano Rusconi (defensor de De Vido), quienes denunciaron una injerencia indebida y una violación a la independencia judicial motivada por presiones mediáticas, solicitando estar presentes en dicha reunión para garantizar el debido proceso.

El tribunal resolvió finalmente incrementar la frecuencia del debate sumando los días martes a las audiencias ya estipuladas de los jueves, a pesar de las objeciones de los defensores que alegaron superposición con otros juicios orales en curso, como los de la causa YCRT o Hotesur. La magnitud del expediente, con más de un centenar de imputados y una enorme cantidad de prueba documental y testimonial, plantea un desafío logístico sin precedentes para la justicia federal argentina, proyectándose un debate de larga duración.

La acusación fiscal concluye que la maniobra no se trató de hechos aislados de cohecho, sino de una maquinaria de corrupción enquistada en el Estado, donde los funcionarios públicos utilizaban su poder para extorsionar o acordar con el sector empresarial beneficios económicos ilícitos. La fiscalía sostiene que este sistema de recaudación funcionó de manera ininterrumpida y organizada, con roles definidos y una jefatura clara ejercida desde la presidencia de la Nación, desviando fondos públicos hacia el patrimonio personal de los funcionarios y el financiamiento ilegal de la política.

Nuevos elementos complejizan la causa ANDIS: vínculos, domicilios y presuntos ilícitos

La causa que involucra al director ejecutivo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Fernando Espinoza, sumó en las últimas horas nuevas declaraciones que amplían el marco de presuntos hechos ilícitos y revelan la existencia de un domicilio clave utilizado por distintos actores políticos y administrativos.

La declaración de Melody Rakaukas y un domicilio bajo sospecha

Melody Rakaukas —quien denunció penalmente a Fernando Espinoza por abuso sexual— aportó detalles sobre el lugar donde habría vivido entre fines de septiembre de 2016 y comienzos de 2017. Se trata del inmueble conocido actualmente como el “Centro Cultural” de Miguel Ángel Calvete.


Según su testimonio, en ese domicilio observó movimientos y referencias constantes a distintos nombres vinculados al ámbito político. Entre ellos mencionó a Carlos y Florencio Randazzo, a quienes aludió porque “las facturas de servicios llegaban a nombre de Randazzo”, y también a Palazzo y Coppola. Rakaukas afirmó que Carlos Randazzo sería amigo de Gustavo Oscar Cilia, su entonces pareja. Pero personas cercanas a Florencio Randazzo afirman que NO tienen relación con Cilia, y que 
Carlos Randazzo estaría relacionado con jugador de fútbol, sin relación con el político.

Los vínculos con Fernando Espinoza

Gustavo Oscar Cilia, señalado por Rakaukas como su pareja en aquel momento, se desempeñaba —siempre según su declaración— como mano derecha de Fernando Espinoza.

 

La denunciante también aseguró que, aunque Espinoza sostuvo públicamente que no se encontraba en el domicilio donde ocurrió el presunto abuso sexual, él mismo reconoció estar esa noche en la casa de Miguel Ángel Calvete, el mismo inmueble en cuestión.

Acusaciones de uso irregular de recursos municipales

Otro tramo del testimonio de Rakaukas apunta a un presunto uso indebido de bienes públicos. Según la joven, Fernando Espinoza habría utilizado recursos del municipio “para fines personales o ajenos a la función”, aunque no se detallaron en esta instancia los alcances de esos supuestos desvíos.

El domicilio y su presunto rol en actividades ilícitas

La declaración incorpora además un elemento particularmente sensible: Rakaukas afirmó que la vivienda denominada “Centro Cultural” era utilizada para cometer presuntos ilícitos, entre ellos la facilitación de la prostitución. Indicó que al lugar “se llevaban chicas contratadas para actividades sexuales” y sostuvo que Gustavo Oscar Cilia habría participado activamente en esas maniobras.

A esto se suma que en ese mismo lugar fue filmado Diego Spagnuolo, quien habría concurrido —según sospechas judiciales previas— en busca de una presunta “coima”. Ese registro refuerza la hipótesis de que el domicilio habría funcionado como un espacio operativo para distintas actividades irregulares.

Una trama en expansión

Con estas nuevas declaraciones, la causa ANDIS parece abrir una verdadera “caja de pandora” respecto de relaciones personales, vínculos políticos, presuntos hechos delictivos y el rol que distintos domicilios habrían tenido en la dinámica interna del grupo investigado.

Mientras la Justicia avanza en la recolección de pruebas y declaraciones testimoniales, los nuevos elementos aportados por Rakaukas podrían derivar en líneas de investigación adicionales y en la convocatoria de nuevos actores al expediente.

También Rakaukas manifestó que "Nacho" Giménez, que es socio de Gustavo Cilia, que Gimenez con un bar cercano, se juntaba con "Chiqui" Tapia, y que Giménez los ayudaba a sacar plata al exterior. También que Cilia movía plata en bolsas de supermercados.

 

Rakaukas también explicó que Gustavo Cilia le manifestó que la caja fuerte era de Nestor Kirchner.

También Rakaukas planteó el caso de Profarma S.A. y el vínculo con la causa del Plan Qunita.

Entradas populares