lunes, 12 de octubre de 2026

Planillas Fantasmas, Trenes y Hospitales: Cómo se relaciona el caso de Miguel Angel Montiel, ARSAT, y el Hospital El Dique de Ensenada

Un cabo de la Policía Federal denunció una red de defraudación en la Superintendencia Federal de Transporte. La respuesta institucional fue una citación médica con dirección falsa, un sumario con nueve cargos, también sufrió un robo en su domicilio. 

Los hilos de la trama se cruzan con contrataciones direccionadas en ARSAT, subsidios millonarios en el transporte y guardias médicas que nunca se prestaron en hospitales bonaerenses.

El caso que destapó la olla

El miércoles 4 de febrero de 2026, a las 10:40 de la mañana, el cabo Miguel Ángel Montiel, de 39 años, se esposó a las rejas perimetrales de la Casa Rosada. Vestía el uniforme de la Policía Federal Argentina (PFA) y portaba su arma reglamentaria, que entregó minutos después al personal de custodia. Acompañado por su esposa, Ana Clara Ganci, y sus tres hijos pequeños, desplegó una bandera con una inscripción que condensaba su denuncia: "PFA. Corrupción Superintendencia de Transporte".

Montiel no protestaba solo por un reclamo salarial. Denunciaba un sistema de defraudación al Estado mediante "planillas fantasmas", "puestos fantasmas" y "brigadas que no son pagadas". 

Según su testimonio, la cúpula de la Superintendencia de Transporte obligaba al personal subalterno a cubrir servicios de prevención en trenes y estaciones fuera de su horario laboral y sin remuneración alguna, bajo amenaza de sanciones administrativas o sumarios. 

Mientras él y sus compañeros realizaban esas tareas "gratis", incluso yendo solos a requisar furgones con presencia de estupefacientes, en los registros oficiales figuraban otros efectivos que no prestaban el servicio pero sí cobraban los adicionales.

"Se ve mucha corrupción de puestos fantasmas y de brigadas que no son pagadas", declaró Montiel durante la protesta. "La Policía Federal ponen 10 y son tres. Pasaban más costos de los que eran".

El cabo apuntó directamente contra el comisario general Omar Farías, titular de la Superintendencia de Transporte, actualmente Jefe del Departamento Federal de Coordinación (DFC, la otra pata de la PFA conjuntamente con la DFI, a quién la vicepresidente de la nación Victoria Villarruel denominó como una "fantochada"). 

"Quien firma y aprueba los pedidos es el comisario general Omar Farías. Farías maneja todo, él me dijo que no está al tanto de la corrupción. El personal de ferrovía entraba a la oficina del jefe como si fuera su casa", afirmó. También señaló a los subcomisarios Jesús Gabriel Gómez y Sebastián Hernán Martínez como conocedores directos de las maniobras.

La protesta duró casi una hora y concluyó tras la intervención de un equipo de psicólogos del Hospital Churruca y la mediación del superintendente de Asuntos Internos, Néstor Zoya, y el comisario inspector de Casa Rosada, Federico Guarrochena.

El flujo del dinero: de las planillas a los bolsillos

La denuncia de Montiel describe un circuito de defraudación que operaba en dos niveles. En el primero, los servicios de policía adicional, una modalidad por la cual efectivos policiales brindan seguridad paga a instituciones y eventos, se facturaban por una cantidad de agentes y horas que nunca coincidía con la prestación real.

Se declaraban, por ejemplo, diez efectivos asignados a una brigada cuando solo tres cumplían el servicio. La diferencia entre lo cobrado y lo efectivamente pagado a los agentes constituía una "caja negra" administrada por los jefes.

El segundo nivel involucraba los "contenedores que se cubren en estaciones a las que no va personal" y el "pago de embajadas". Montiel detalló que existían asignaciones presupuestarias para custodiar infraestructura ferroviaria y sedes diplomáticas que se facturaban al Estado pero que no contaban con personal desplegado. 

 

Esos fondos, según su testimonio, terminaban engrosando la estructura de recaudación irregular de la Superintendencia.

La magnitud del desvío no está cuantificada oficialmente, pero el contexto salarial permite dimensionar la escala. 

Montiel percibía al momento de la denuncia un sueldo de 700.000 pesos mensuales, muy por debajo del RIPTE (1.600.000 pesos), lo que lo obliga a trabajar como mecánico para sostener a su familia. 

"Si Montiel no hace mecánica, mis hijos no comen", declaró su esposa. La precariedad de los suboficiales contrasta con el volumen de fondos que, según la denuncia, circula por la Superintendencia de Transporte, un área que el propio Montiel describió como "una mina de oro".

La máquina de deslegitimar: citación falsa, patologización y sumario

La respuesta institucional a la denuncia de Montiel no fue una investigación interna. Fue una operación burocrática destinada a desacreditar al denunciante y fabricar una causa de despido.

El primer movimiento fue la patologización. Fuentes de la Policía Federal filtraron a la prensa que Montiel presentaba "un cuadro de alteración psicológica", supuestamente exacerbado por la influencia de su esposa.

Esta narrativa se materializó en una notificación oficial firmada por la principal Alejandra N. Marelli, jefe de Servicio de la División Operaciones Judiciales de Asuntos Internos, que citaba a Montiel a una Junta de Reconocimiento Médico el jueves 5 de febrero a las 10:00 horas en la Avenida General Hornos 168, C.A.B.A.

El problema era que esa dirección no existe. La dirección correcta de la División Junta Permanente de Reconocimientos Médicos es General Hornos 768. La diferencia entre un "1" y un "7" en un teclado es, como señaló la ciudadana Ximena de Tezanos Pinto, "muy difícil de confundir" incluso en un error de tipeo. 

"Me huele que fue adrede. Me cuesta mucho aceptar que fue un error de tipeo, el 1 está muy lejos del 7 en el teclado, en una computadora tanto como un teléfono", escribió De Tezanos Pinto en la red social X. El periodista Fabián Waldman exhibió públicamente el documento oficial, validando la existencia de la citación con la dirección errónea.

La maniobra era simple pero efectiva: al consignar datos falsos, la institución se aseguraba de que el agente no se presentara en el lugar correcto, lo que permitía labrar un acta por inasistencia injustificada y proceder a sanciones que deslegitimaran su reclamo. El objetivo era desviar el foco de la corrupción denunciada hacia una supuesta indisciplina del denunciante, según diversas interpretaciones.

El segundo movimiento fue el sumario administrativo. La PFA abrió el expediente N.º 465-18-000.267/2026, firmado por Elisa María Ana Tarnoski, jefe de Departamento Investigaciones Administrativas con jerarquía de comisario inspector. La cédula enumeraba nueve cargos disciplinarios vinculados principalmente a manifestaciones públicas, entrevistas periodísticas, publicaciones en redes sociales y denuncias formuladas contra autoridades de la fuerza.

Los cargos se sustentaban en conceptos jurídicamente vacuos como "afectar la imagen institucional", "generar desprestigio institucional" o "falta de sujeción al régimen general de la institución". El análisis jurídico del documento reveló además errores materiales graves para un acto administrativo de naturaleza sancionatoria: frases incompletas, opciones alternativas nunca definidas, como "se hizo presente / trasladó" o "personal médico / interviniente", y referencias ambiguas que evidenciaban falta de precisión en la formulación de los cargos.

Entre las expresiones transcritas por el propio sumario aparecen frases altamente críticas hacia la conducción institucional, como "Tengo más huevos que el jefe de Policía" y "Yo nunca voy a estar del lado de lo ilegal". La autoridad administrativa consideró que esas manifestaciones afectaron la imagen institucional de la fuerza.

El robo, en la noche del 12 de febrero de 2026, desconocidos ingresaron a la vivienda familiar de Montiel en horas de la noche. El inventario de lo sustraído sugiere un interés específico en información sensible más que en bienes de consumo general: se llevaron una notebook, un pendrive, una carpeta con documentación y 200.000 pesos. 

Las imágenes del dormitorio principal mostraban un cajón arrancado y arrojado sobre la cama, cubierta de pilas de ropa y papeles revueltos, evidenciando un registro exhaustivo. La esposa de Montiel envió una fotografía del desorden a las 10:40 de la mañana con un mensaje contundente: "Mi familia está en peligro".

El mismo modus operandi en ARSAT, el transporte y la salud

El caso Montiel no es un hecho aislado. Es la punta de un iceberg que conecta con una serie de causas judiciales en curso que comparten un mismo patrón: 

  • contrataciones direccionadas, 
  • servicios que se facturan sin prestarse, y 
  • una estructura administrativa diseñada para impedir el control.


ARSAT y el robo que destapó la trama

El 4 de enero de 2024, personal técnico de ARSAT descubrió que quince contenedores en un depósito de San Fernando operado por la contratista Argentina Logistic Services S.A. (ALS) habían sido violentados. Faltaban flejes de cobre y componentes internos de la Red Federal de Fibra Óptica (Refefo). Las cámaras de seguridad habían fallado "por un problema de firmware" exactamente entre el 21 de diciembre de 2023 y el 4 de enero de 2024, período en el cual la empresa no solicitó soporte técnico.

La investigación judicial, expediente FSM1924/2024, a cargo del fiscal Fernando Domínguez y el juez Lino Mirabelli, derivó en allanamientos que expusieron un entramado de sobornos, direccionamiento de contratos y lavado de activos. 

En el departamento de Facundo Leal, extitular de ARSAT y del ORSNA, la Policía Federal incautó drogas sintéticas, cocaína, ketamina y USD 650.000 en efectivo, ademas de divisas de otras especies.

El cruce de comunicaciones reveló el circuito de retornos. El 2 de marzo de 2022, Fernando Paredes (presidente de ALS) le escribió a Diego Padilla: "Dieguito vamos a tener disponible en lo de Mati US$15.000... Esto es para Pando por negocios ARSAT". El 16 de mayo, Paredes confirmó la entrega de sobornos a funcionarios: "El jueves vamos a ARSAT para darle US$6.000 a Gerardo, de los in y out del depósito y del movimiento de suelo".

El "Gerardo" mencionado es Gerardo Boschin, entonces subgerente de Compras y Contrataciones de ARSAT y hasta enero de 2026 presidente de Trenes Argentinos. Según la investigación, Boschin fue quien filtró el estado interno del expediente a los empresarios mientras el proceso administrativo avanzaba. El 6 de octubre de 2021, cuando el dictamen jurídico favorable todavía no había salido, Padilla le escribió: "Hola Gerardo, ¿cómo va? Me tienen con una pistola en la cabeza". Boschin respondió con una foto de Santiago Pando en la gerencia de ARSAT y el mensaje: "a mí también, tu representante no quiere cerrar nada".

El nivel de connivencia quedó registrado en los horarios de ingreso de las ofertas para el contrato del depósito: ALS a las 14:41, Transportes Padilla a las 15:09 y Tradelog a las 15:24. El vicepresidente de Transportes Padilla era padre de Diego Padilla, vicepresidente de ALS. Gastón Walter Padilla era director suplente en ALS y empleado en relación de dependencia en Tradelog. La competencia era una simulación.

Las arcas del Estado desembolsaron de forma directa US$ 1.930.861 y $40.300.000 hacia la logística de ALS.

La conexión con Trenes Argentinos y el transporte

La causa ARSAT salpica directamente a Trenes Argentinos. Boschin, el funcionario que filtró información y firmó las órdenes de compra irregulares en ARSAT, fue presidente de Trenes Argentinos hasta enero de 2026. La investigación busca esclarecer si estas metodologías se replicaron durante su liderazgo en la operadora ferroviaria estatal.


Pero la conexión con el transporte es más profunda. La Superintendencia de Transporte de la PFA, el área que Montiel denunció, presta servicios a áreas nacionales de transporte. La supervisión de esos servicios recae en la Subsecretaría de Transporte Ferroviario, liderada por Martín Gabriel Ferreiro, y en la Secretaría de Transporte, a cargo de Fernando Herrmann. En última instancia, la supervisión presupuestaria corresponde al Ministerio de Economía, dirigido por Luis Caputo.

El Ministerio de Economía está envuelto en una larga lista de casos de corrupción. En enero de 2026, cinco renuncias sacudieron el área de Transporte tras el escándalo por $30.000 millones en subsidios desviados mediante la alteración de validaciones en el sistema SUBE. La sombra del fraude rodeó la salida del secretario Luis Pierrini, y su sucesor, Fernando Herrmann, asumió con el cuestionamiento de no tener antecedentes en la gestión de servicios de transporte.

La Subsecretaría de Transporte Ferroviario, a cargo de Martín Gabriel Ferreiro, está implicada en el caso de Alejandro Javier Hibbert / Augusto Marini en Trenes Argentinos (SOFSE). Y la propia denuncia de Montiel sobre "planillas fantasmas" en la custodia ferroviaria apunta directamente a esta cadena de responsabilidades.

Guardias fantasmas en hospitales bonaerenses

El mismo modus operandi aparece en el Hospital El Dique de Ensenada, según una investigación de Josefina López Mac Kenzie, un centro de rehabilitación con menos de 80 camas y sin guardia externa. Desde junio de 2024, sus planillas registraron alrededor de 130 supuestos reemplazos de guardia por mes, totalizando desembolsos por $379.038.592 entre junio de 2024 y junio de 2026. Si el mecanismo se hubiera mantenido durante todo ese tiempo, el monto podría superar los $600 millones.

Las guardias, en su mayoría de 24 horas, se pagan a $303.983 cuando corresponden a días hábiles y a $364.128 si se trata de feriados. Algunos beneficiarios llegan a percibir adicionales de $1.500.000 o más. La investigación reveló que terapistas ocupacionales aparecen reemplazando a médicos clínicos, fonoaudiólogas a profesionales de terapia, y que figuran oftalmólogos y reumatólogos como responsables de guardias de 24 horas, pese a que el hospital está destinado a pacientes adultos en rehabilitación y no tiene embarazadas internadas.

Dos médicos cuyos nombres aparecen como "reemplazados" declararon desconocer esas supuestas guardias. Uno aseguró que estaba de vacaciones. Otro afirmó: "Yo nunca hice esas guardias, ni las cobré. Cuando supe que estaban usando mi legajo para 'pasar guardias', me indigné".

Las compras millonarias complementan el cuadro: una licitación privada con un solo oferente para adquirir 29.500 toallas y toallones de tela por $152.537.500 para un hospital con alrededor de 50 pacientes internados. Otra contratación incluyó 1.000 tampones, 600 pomos de protector solar, 1.200 dentífricos, 5.000 envases de alcohol en gel y 900 zoquetes, cotizada en $144 millones.

El marido de la directora del hospital, un bioquímico que aparece entre quienes figuran en las planillas de guardias, integró la comisión de preadjudicación de una contratación de servicios para el laboratorio.

La justicia: avances y sombras

La denuncia de Montiel recayó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nro. 7, a cargo del Dr. Sebastián Casanello, con intervención de la Secretaría Nro. 13 del Dr. Pablo Lemos. El "Certificado de Denuncia" emitido el 4 de febrero detalla que la causa, caratulada "SU DENUNCIA", fue registrada bajo el registro interno N° 14/2026 en la División Operaciones Judiciales de la Dirección General de Asuntos Internos de la PFA.

En la causa se imputa a una extensa lista de efectivos de la División Comisaría FF.CC. Belgrano Norte: los subcomisarios Jesús Gabriel Gómez, David Antonio Ramírez y Sebastián Hernán Martínez, el principal Miguel Ángel Gómez, la subinspector Cecilia Beatriz Rejas, el subinspector Facundo Emanuel Cabañas, los ayudantes Lautaro Nicolás Fernández, Lucas Eduardo Guzmán y Luciana Anahí Ocampo.

Sin embargo, el avance de la causa es incierto. El propio Montiel manifestó que no fue convocado para la presentación de prueba documental. Hasta mayo de 2026, no trascendieron avances significativos. La intervención del juez Casanello es vista como la única garantía para romper el círculo de encubrimiento que, según Montiel, permite que "el personal de ferrovía entre a la oficina del jefe como si fuera su casa".

En la causa ARSAT, la situación es diferente. El 30 de septiembre de 2026, los fiscales Fernando Domínguez y Sergio Rodríguez solicitaron el procesamiento de Facundo Leal y otras nueve personas por el direccionamiento de contratos a favor de ALS. Para los fiscales, las explicaciones de los acusados "son vanos intentos de mejorar la situación procesal" y la prueba reunida alcanza "con una carga probatoria pocas veces vista". La nueva prueba, secuestrada en un allanamiento a ARSAT del 28 de mayo de 2026, refuerza la hipótesis de una competencia simulada.

Facundo Leal, detenido desde mayo de 2026, se defendió con un escrito en el que sostuvo que no tenía un cargo que le permitiera intervenir en la licitación y que no tuvo participación en la contratación. Su defensa cuestionó que aparece en la causa a partir de un mensaje telefónico donde dos personas imputadas hablan entre sí y uno menciona: "Facundo pidió que suban el precio". La defensa señala que esa expresión no alude necesariamente a Leal, sino que puede tratarse de cualquier otra persona con el mismo nombre de pila.

El chofer personal de Facundo Leal durante más de seis años aportó precisiones que complican la situación del exfuncionario. Reconoció haber trasladado personalmente una valija desde la Ciudad de Buenos Aires hasta Mendoza en febrero de 2026 —el mismo mes en que Leal renunció al ORSNA—, la cual fue secuestrada en un departamento de la avenida Boulogne Sur Mer con US$ 1.700.000 en su interior. El testigo describió además el uso recurrente de "mochilas raras" que eran depositadas en el baúl del vehículo oficial durante lapsos de dos a tres días y luego selectivamente reemplazadas tras reuniones reservadas.

Los beneficiarios y los perjudicados

Los beneficiarios de este entramado son una red de funcionarios, empresarios y prestanombres que se enriquecieron a costa del erario público. Los patrimonios de los implicados en la causa ARSAT se multiplicaron drásticamente coincidiendo con las fechas de adjudicación. Gerardo Boschin adquirió una camioneta VW Highline en noviembre de 2021. Facundo Leal compró una Ford F150 Lariat V8 4x4 en mayo de 2021, una Volkswagen Amarok en julio de 2022, y sumó una Ford Ranger Raptor y un vehículo Can-Am Maverick X3 en 2023. Su esposa patentó una BMW X5 en junio de 2021. Pablo Gastón Pagani pasó de declarar $1.997.362 en 2020 a $18.708.140 al cierre de 2023.

Los perjudicados son, en primer lugar, los suboficiales de la Policía Federal que cobran salarios de $700.000 a $800.000, muy por debajo del RIPTE de $1.600.000, y que son obligados a cubrir servicios sin remuneración bajo amenaza de sanción. En segundo lugar, los ciudadanos que financian con sus impuestos servicios de seguridad que nunca se prestan. Y en tercer lugar, los pacientes de hospitales como El Dique, cuyos recursos se desvían hacia guardias inexistentes mientras el complejo médico Churruca, según la denuncia de Montiel, se encuentra desfinanciado.

El silencio oficial

Hasta el momento, el silencio oficial ha sido la respuesta predominante. Ni el Comisario General Luis Alejandro Rollé, jefe de la Policía Federal Argentina, ni la Ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, han emitido comunicados sobre la denuncia de Montiel ni sobre los cuestionamientos planteados contra el procedimiento disciplinario.

La propia ministra Monteoliva había asegurado horas antes del incidente que "se está trabajando" en la mejora de salarios y el sistema de salud. Pero la situación de Montiel expone la grieta entre el discurso oficial y la realidad operativa de los agentes.

La falta de pronunciamiento de las máximas autoridades de seguridad ante una denuncia de fraude al Estado y persecución laboral dentro de sus propias filas genera un vacío institucional que la investigación judicial deberá llenar con urgencia. Pero la experiencia de Montiel, con denuncias previas que "nunca llegan a ningún lado" porque "se cubren entre todos", sugiere que la impunidad tiene raíces profundas y que la máquina de deslegitimar denunciantes sigue operando.

El resultado del descargo administrativo de Montiel podría transformarse en un caso testigo sobre los límites entre disciplina institucional, libertad de expresión, protección de denunciantes y transparencia dentro de una de las principales fuerzas federales del país. Pero para que eso ocurra, la justicia debe actuar con la misma urgencia con la que la burocracia policial actuó para citarlo a una dirección falsa, someterlo a una revisión psiquiátrica y abrirle un sumario por nueve cargos que, en rigor, solo describen su decisión de denunciar.

domingo, 11 de octubre de 2026

El Post Office firma el contrato para sustituir Horizon tras tres meses de bloqueo por una impugnación del licitador perdedor

El Post Office firmó el 24 de agosto de 2026 el contrato de 169,2 millones de libras con OneView Commerce para sustituir el sistema Horizon. El nuevo sistema será una plataforma de punto de venta electrónico (EPOS) de tipo comercial estándar, es decir, un software ya existente que se adapta a las necesidades del cliente en lugar de crearse desde cero. El acuerdo pertenece al Lote 2 del plan de reemplazo. Debía firmarse el 3 de junio, pero se retrasó seis veces por una impugnación de Escher, la empresa que había quedado finalista y perdió la licitación.

La licitación se dividió en dos partes. El Lote 1, adjudicado a Accenture por 322,8 millones de libras, cubre el mantenimiento del sistema antiguo de Fujitsu durante la transición. Ese contrato se firmó meses antes sin problemas. El Lote 2, ahora firmado con OneView Commerce, servirá para construir la nueva plataforma que reemplace definitivamente al software de Fujitsu. La idea era que Accenture mantuviera el sistema funcionando mientras OneView Commerce desarrollaba el sustituto.

El retraso no fue un simple trámite. Según reveló Computer Weekly, Escher presentó una impugnación formal ante el Post Office. Alegaba que su oferta había sido puntuada incorrectamente y que debería haber ganado el contrato. Incluso habría reclamado una indemnización por lucro cesante, es decir, por las ganancias que dejó de obtener. La ley británica de contratación pública obliga a esperar un tiempo entre la adjudicación y la firma. Ese plazo se extendió una y otra vez, hasta seis ocasiones, mientras se resolvía la disputa.

Escher no es una empresa cualquiera en esta historia. Fue la que suministró el middleware Riposte, la capa de software sobre la que Fujitsu construyó Horizon. Riposte gestionaba la transmisión de datos entre las oficinas de correos y los centros de datos del Post Office. Nunca se ha sugerido que el software de Escher fuera defectuoso. Sin embargo, un antiguo desarrollador del sistema original declaró a Computer Weekly en 2021 que el fallo principal de Horizon estaba en cómo se escribían los datos sobre Riposte. Que Escher volviera a pujar por sustituir el sistema que ayudó a construir generó incomodidad entre los afectados.


A esa incomodidad se sumó otro dato delicado. En julio de 2025, Computer Weekly reveló que al menos dos antiguos ejecutivos del Post Office, con décadas de servicio en la empresa, formaban parte del equipo de Escher que competía por el contrato. Esos exdirectivos habían visitado la sede central del Post Office semanas antes de la licitación. Aunque Escher no fue señalada como responsable del fallo del software, la presencia de antiguos cargos del Post Office en el equipo de una empresa vinculada al sistema original fue vista por muchos como una elección difícil de aceptar.

En paralelo a la firma con OneView, el Post Office adjudicó a Escher un contrato separado de 14,4 millones de libras. El acuerdo, sin licitación competitiva, es para desarrollar su Product Journey Engine (PJE), un módulo de software que permite configurar transacciones postales complejas dentro de la nueva arquitectura. La adjudicación directa se justificó porque Escher es la única propietaria de la propiedad intelectual y del código fuente de ese producto.

El Post Office, Escher y el Departamento de Negocios y Comercio se negaron a confirmar o desmentir las reclamaciones. La única declaración oficial del Post Office señaló que, conforme a la ley de contratación pública, existe un período obligatorio de espera y que las conversaciones con los licitadores durante ese período son confidenciales. Un abogado especializado en contratación pública, que pidió no ser identificado, resumió la situación: aunque el Post Office cumplió formalmente con el procedimiento, "obviamente ha habido un desaguisado en el proceso". Añadió que la verdadera pregunta pendiente es cuánto más costará todo esto al contribuyente.

La decisión de externalizar el reemplazo responde a un diagnóstico muy duro sobre el intento anterior. El presidente del Post Office, Nigel Railton, declaró en octubre de 2024 ante la investigación pública sobre el escándalo Horizon que el proyecto New Branch IT, destinado a sustituir Horizon con desarrollo interno, estaba "condenado al fracaso desde el principio". Railton identificó dos decisiones equivocadas: la de "salir de Horizon" sin una visión de futuro, y la de construir el sistema en casa. "Creo, por mi experiencia, que esto siempre estuvo configurado para fracasar", afirmó. Un informe de la Infrastructure and Projects Authority ya había calificado el proyecto como "actualmente inalcanzable", con presupuestos que se inflaron de 180 a 1.100 millones de libras.

El contrato fue firmado bajo la supervisión de Neil Brocklehurst, consejero delegado del Post Office desde septiembre de 2024. Brocklehurst llegó procedente del grupo Camelot y defendió el acuerdo señalando que la incorporación de los nuevos socios tecnológicos permitirá "acelerar la introducción de una nueva plataforma más sencilla de operar" y mejorar la eficiencia en toda la red de oficinas. La presidenta de OneView Commerce, Linda Palanza, destacó que su solución se basa en tecnología cloud nativa, es decir, que funciona en internet sin necesidad de grandes instalaciones locales, y que no requerirá personalizaciones, un cambio de filosofía frente al software a medida que caracterizó a Horizon.

El escándalo Horizon fue destapado por Computer Weekly en mayo de 2009. Cientos de subpostmasters fueron procesados por delitos de fraude y falsedad contable que en realidad eran consecuencia de errores del software. Muchas de esas condenas fueron anuladas por el Tribunal de Apelación. El caso ha sido calificado como el mayor error judicial de la historia británica. Por eso, sustituir el sistema no es solo una operación tecnológica: es una pieza clave de la reparación institucional. Sin embargo, el retraso acumulado y la opacidad de la disputa con Escher dejan abierta una pregunta: si la nueva plataforma llegará a las oficinas antes de que la actual generación de subpostmasters haya dejado de esperar.

La justicia de EE.UU. avanza sobre la ruta del dinero de la AFA y cita a una sociedad del financista que articuló la compra del Perugia

La investigación judicial que desde hace meses sacude a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dio un nuevo paso en Estados Unidos, según revelan periodistas de La Nación. 

Los fiscales federales que indagan el destino de cientos de millones de dólares provenientes de contratos internacionales de la entidad contactaron a Juan Martín Molinari, uno de los socios fundadores de la firma Adcap Asset Management, para que su sociedad estadounidense Beagle Capital Management LLC entregue documentación sensible ante un gran jurado en Miami. 

El requerimiento, entregado en una dirección de Nueva York hace aproximadamente diez días, no constituye una imputación formal contra Molinari, según aclaró su abogado defensor, Daniel Fridman, quien precisó que se trata de "un requerimiento de documentación dirigido a una sociedad estadounidense de su propiedad" y que "no está dirigido al Sr. Molinari ni lo menciona". 

 

La citación se inscribe en una pesquisa más amplia que llevan adelante los fiscales Michael Berger, desde Miami, y Patrick Gushue y Christopher Ting, desde Washington DC, centrada en las operaciones que desarrolló la agente recaudadora de la AFA en Estados Unidos, TourProdEnter LLC.

El eje de la investigación es TourProdEnter LLC, una sociedad constituida en Florida en agosto de 2021 y designada cuatro meses después por el Comité Ejecutivo de la AFA como agente comercial para administrar los ingresos internacionales de la entidad. 

La firma, que legalmente figura a nombre de Erica Gillette, pareja del productor teatral Javier Faroni, quien aparece como manager de la compañía, recibió y administró cerca de US$300 millones provenientes de patrocinadores y auspiciantes de la AFA desde diciembre de 2021. 

Esos fondos circularon por cuentas abiertas en el Bank of America, el Synovus Bank, el Citibank, el JP Morgan y, posteriormente, el PNC Bank, y parte de ellos habría sido transferida a una decena de sociedades constituidas en Miami, entre las que figuran Marmasch LLC, Soagu Services LLC, Velpasalt LLC, Velp LLC y Tronador Import & Export LLC. Los fiscales buscan determinar si esas operaciones bancarias pudieron configurar delitos de lavado de activos o fraude bancario o financiero, y procuran establecer qué conocimiento y eventual participación pudieron tener en ellas el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, y el tesorero, Pablo Toviggino.

La trama comenzó a tejerse años antes de que la compra del club italiano Perugia colocara el nombre de Molinari en el centro de la escena. La AFA recurrió a Adcap para mover al menos US$109 millones con destino a las Islas Vírgenes Británicas y Uruguay, y ejecutar operaciones de "contado con liqui" que canalizaron fondos hacia la Argentina durante la vigencia del cepo cambiario, de manera legal según la versión de la propia financiera. 

Adcap, sin embargo, tomó distancia de manera tajante cuando estalló el escándalo por la compra del club italiano. "La operatoria de Molinari con la firma Sports NextGen es absolutamente ajena a Adcap, que no tenía conocimiento alguno hasta ahora sobre la compra de un club de fútbol, y Adcap no tuvo ni tiene participación en compañía o negocio alguno con Faroni", indicaron fuentes de la firma. La sociedad de bolsa precisó que la participación de Molinari fue "a título personal, como director, cargo al que ya renunció", y que actualmente está en curso un proceso de recompra de su paquete accionario.

El vínculo entre TourProdEnter y Beagle Capital Management LLC, la sociedad de Molinari que ahora recibió el requerimiento judicial, quedó documentado en dos transferencias de US$250.000 cada una, realizadas el 16 y el 27 de octubre de 2023. Esos US$500.000 se sumaron a un flujo mayor: entre enero y septiembre de 2025, Faroni giró US$5,7 millones a una firma suya llamada Sports Next Gen Ltd mediante 25 transferencias a cuentas en los bancos Revolut, del Reino Unido, y Afrasia Bank Ltd., en las islas Mauricio. 

Sports Next Gen Ltd integró el grupo empresario que adquirió el Perugia en 2024, junto con SAIA Investments Ltd. Detrás de Beagle Capital Management LLC, el único rostro visible es el de Molinari, quien según la documentación obtenida por LA NACION a través de dos "discoveries" promovidos por el empresario Guillermo Tofoni, debió resignar su posición en esa firma cuando los detalles de la operación salieron a la luz.

La reconstrucción de los hechos sitúa a Molinari como el articulador de la operación de compra del Perugia. En marzo de 2024, cinco meses antes de que se concretara la transacción, el financista reunió en su oficina a dos intermediarios italianos y les dijo: "Tengo el comprador". 

Dos semanas después, en el mismo lugar, apareció Faroni. "Hasta ese momento nosotros no sabíamos quién era Faroni. Molinari nos decía que era un hombre de Tapia, y que por eso había ganado el contrato con Deportick", reveló el empresario italiano Simone Chiarella a LA NACION. La operación se cerró el 7 de septiembre de 2024 en la escribanía Biavati, en el centro de Perugia. 

Tras recorrer las instalaciones del club y posar con la camiseta que llevaba su nombre, Faroni llamó a Tapia para avisarle que había terminado todo bien. Al día siguiente, planteó que quería reunirse con el entonces presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina, gestiones que quedaron a cargo del agente FIFA Pierpaolo Triulzi y del vendedor del Perugia, Massimiliano Santopadre.

El avance de la justicia estadounidense no se limita al requerimiento a Beagle Capital. Desde fines de julio, el Departamento de Justicia libró una serie de citaciones —conocidas como "subpoenas"— con la orden de presentarse ante la Corte del Distrito Sur de Florida, en el edificio Wilkie D. Ferguson Jr. Courthouse, en Miami. Una "subpoena" es una orden escrita emitida por un tribunal que obliga a la persona requerida a colaborar con un proceso legal, ya sea compareciendo a declarar como testigo o entregando documentos, registros u otros objetos que puedan servir como evidencias; su incumplimiento puede acarrear sanciones por desacato, incluida la detención. 

Entre los citados figuran el por entonces director Comercial y de Marketing de la AFA, Leandro Petersen, quien finalmente no se presentó a declarar el jueves 30 de julio porque su defensa negocia un posible acuerdo de inmunidad con los fiscales federales. 

Petersen, que anunció su salida de la AFA después de nueve años, es considerado un testigo clave que conoce desde adentro los circuitos financieros de la entidad, y las versiones periodísticas apuntan a que podría negociar inmunidad a cambio de datos que compliquen a sus jefes.

Otro "sujeto de interés" convocado a presentarse en Miami es Juan Pablo Beacon, quien fuera uno de los principales colaboradores de Toviggino dentro de la AFA durante años. Abogado de Viedma, Beacon fue mano derecha del tesorero y llegó a presidir el Consejo Federal del Fútbol Argentino antes de que su vínculo se quebrara en 2025 entre acusaciones cruzadas. 

Fiscales y agentes del FBI lo contactaron para comprender desde adentro cómo funcionó la estructura de decisiones y los circuitos financieros de la entidad, y su nombre cobró relevancia cuando se filtró un audio atribuido a él en el que detalla un presunto circuito de desvío y lavado de dinero. 

Los chats entre Toviggino y Beacon que tiene en su poder el juez Luis Armella dejan ver una dinámica constante de encuentros y movimientos de dinero, con referencias a envíos de efectivo, cheques, cuentas y esquemas para disfrazar pagos.

La investigación arrancó formalmente en septiembre de 2025 y desde entonces los fiscales y agentes del FBI mantuvieron múltiples reuniones con el empresario Guillermo Tofoni, quien impulsó los procesos judiciales de discovery que permitieron acceder a la información bancaria de TourProdEnter LLC que permanecía bajo reserva. La última reunión se habría concretado en junio de este año, en Miami, durante el desarrollo del Mundial. 

Durante tres horas, los investigadores requirieron datos para determinar si ciertas operaciones en Estados Unidos configuran lavado de activos o fraude bancario. Tofoni, exarquero y agente FIFA, histórico organizador de los amistosos de la Selección durante la era de Julio Humberto Grondona y actual abanderado de las Sociedades Anónimas Deportivas junto al gobierno de Javier Milei, emerge como el nexo entre las denuncias en los tribunales de Florida y la avanzada oficial para que haya privatizaciones dentro del fútbol argentino. 

En paralelo, fiscales y agentes del FBI también comenzaron a contactar a empresas no argentinas que firmaron contratos millonarios con la AFA, pero que giraron dinero a cuentas de TourProdEnter LLC en bancos estadounidenses.

La AFA, por su parte, negó categóricamente que Tapia o Toviggino hayan sido citados a declarar por la justicia estadounidense. Mediante un comunicado firmado por el abogado Gregorio Dalbón, la entidad calificó como "rotundamente falsa" la versión sobre un supuesto secuestro del teléfono celular de Tapia durante un operativo en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York. "Es absolutamente falso afirmar que Claudio Tapia o Pablo Toviggino hayan sido citados a declarar por la Justicia de los Estados Unidos", sostuvo la AFA en un documento oficial. 

La citación emitida por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, según la entidad, "se encuentra dirigida a un tercero, a quien se le requiere su comparecencia ante un Gran Jurado y la eventual presentación de documentación y comunicaciones vinculadas con distintas personas". Hasta el momento, las actuaciones conocidas no constituyen una determinación de responsabilidad penal ni implican condenas respecto de las personas mencionadas en el expediente.

El hallazgo más significativo de esta etapa es que la justicia estadounidense ha logrado trazar un mapa documental que conecta los fondos de la AFA con la compra del club Perugia y con una red de sociedades que operaban como intermediarias entre Miami y Buenos Aires. 

La ruta del dinero incluyó sociedades constituidas en Miami que solo existen en los papeles, que recibieron fondos de TourProdEnter LLC y otras empresas "intermediarias", y concluía con el envío de parte de esos fondos a la Argentina a través de "cuevas" de la City porteña, que acercaban las "puntas" y entregaban el dinero en efectivo, mediante bolsos, según la reconstrucción periodística. 

Queda por establecer si los fiscales Berger, Gushue y Ting consideran que esas operaciones configuran delitos y si el gran jurado en Miami eventualmente formulará imputaciones. 

También permanece sin resolver el grado de conocimiento que Tapia y Toviggino tenían sobre el destino final de los fondos, un interrogante que la defensa de ambos dirigentes rechaza de plano y que la investigación deberá acreditar con evidencia documental y testimonial antes de cualquier conclusión.

viernes, 2 de octubre de 2026

Pericias contables y de ingeniería vial reavivan demandas de productores contra municipios bonaerenses

La discusión por el cobro de las tasas viales y el destino de los fondos que pagan los productores entró en una etapa clave en varios municipios de la provincia de Buenos Aires. Dos informes periciales incorporados a causas judiciales en Tapalqué y Bolívar aportaron nuevos elementos para determinar cuánto recaudan las comunas, qué parte de esos recursos se vincula con el mantenimiento de los caminos y cuál es el estado concreto de los caminos rurales.

En Tapalqué, una pericia contable analizó los ejercicios 2024 y 2025 y determinó que por la Tasa por Conservación de la Red Vial Rural y los Servicios de Guías de Traslado ingresaron $1905 millones en 2024 y $2336 millones en 2025. En ese mismo período, el gasto devengado directamente en el programa de mantenimiento de caminos rurales fue de $1203 millones y $1610 millones, respectivamente.

Según el análisis de la pericia, la diferencia acumulada supera los $1400 millones: $701,9 millones en 2024 y $725,6 millones en 2025 entre la recaudación sectorial y el gasto directamente devengado en caminos. En total, la tasa vial y las guías de traslado superaron los $4241 millones, mientras que las partidas directamente imputadas al programa específico de caminos rurales ubicaron el gasto devengado en unos $2814 millones.

La pericia también analizó qué sucede con el dinero una vez que ingresa al municipio. Los fondos de la Tasa Vial y de las Guías ingresan a una cuenta recaudadora única y pasan a formar parte de Rentas Generales, lo que dificulta seguir su trazabilidad específica. Además, las compras de gasoil y lubricantes se centralizan junto con otros servicios municipales y no existen partes diarios de salida de combustible ni registros de odómetro u horómetro que permitan determinar cuánto se utilizó específicamente en los caminos rurales.

En Bolívar, la prueba avanzó por el lado de la ingeniería vial. El peritaje revisó la capacidad operativa del municipio y el estado de una red rural de aproximadamente 2400 kilómetros, además de analizar cotas, hidráulica, alcantarillado y costos de conservación, según parámetros de Carbap.

El relevamiento encontró que, aunque en los registros municipales figuraban unas 12 motoniveladoras, durante la inspección había maquinaria parada, rota o desarmada. El perito estimó que el municipio necesita alrededor de un 30% más de unidades para cubrir con solvencia toda la red rural y fortalecer los obradores alejados.

La situación de los caminos rurales también quedó reflejada en números. Entre el 60% y el 70% de los caminos relevados presentaban problemas de mantenimiento, falta de cunetas o perfiles transversales deficientes. A su vez, entre 600 y 900 kilómetros —el 30% al 40% de la red— se encuentran por debajo de la cota natural de inundabilidad. Entre el 70% y el 80% de la red carecería de alteos estructurales y gálibos reglamentarios.

Jorge Moroni, abogado que representa a productores en estas causas, explicó que la importancia de estas pruebas está en cruzar la información contable con el estado de los caminos. Dijo que las pericias fueron llevadas a cabo por peritos oficiales de la Corte, designados por sorteo por el magistrado a cargo de los juicios de Tapalqué en su original y sus dos ampliaciones, y de Bolívar. Según Moroni, la pericia administrativa realizada en Tapalqué expuso una “nebulosa contable” en torno al destino de los fondos recaudados.

Moroni destacó que el objetivo no es simplemente acceder a la información de los municipios. “Nosotros vamos al fondo del tema. Con la pericia contable y la de ingeniería de caminos realizada en Tapalqué, cruzamos la información para determinar el destino de los fondos y establecer si hubo desvíos, de manera que sea el juez quien resuelva”, señaló. Las acciones están planteadas como juicios declarativos de certeza constitucional, donde se busca determinar si existe el servicio que justifica el cobro de la tasa.

En esa estrategia, las dos pericias cumplen funciones diferentes: mientras el contador reconstruye el circuito de los recursos, el ingeniero recorre los caminos y analiza su estado. “El perito ingeniero va a los caminos rurales, los examina, los mide”, describió Moroni. Agregó que el hecho imponible, como lo ha dicho la Corte en los últimos fallos y lo viene diciendo históricamente, es la efectiva contraprestación del servicio directo como contraprestación de la tasa.

A partir de las primeras causas, la estrategia comenzó a replicarse en otros distritos. Según Moroni, ya existen acciones declarativas de certeza en Azul, Daireaux, Bolívar, 25 de Mayo, Bragado, Brandsen, Pila, Ayacucho, Carlos Tejedor, Tapalqué y Trenque Lauquen. Mencionó aproximadamente 40 productores en Tapalqué, 40 en Ayacucho, 15 en Pila, 90 en Brandsen, 40 en 25 de Mayo y unos 40 en Bragado. Algunas causas ya tienen pericia contable, otras avanzaron con la de ingeniería y otras cuentan con ambas.

El planteo de los productores, remarcó Moroni, no consiste necesariamente en dejar de pagar. “Los productores no buscan que el juez diga que no tienen que pagar nada más de tasas: al contrario, pagaría más, pero si los caminos se encontraran en buen estado”, afirmó. La discusión pasa por establecer si el monto cobrado guarda relación con el costo real del servicio y si los recursos vuelven a la red vial. Moroni mencionó además Tandil y Benito Juárez, donde existen consorcios con participación de productores, ingenieros y contadores, y sostuvo que “los productores, donde están interviniendo junto con la municipalidad en un consorcio o en una cooperativa de caminos, no tienen problemas”. También se discute la tasa de traslado de hacienda, las guías, cuando la guía electrónica se hace por Senasa y se nacionalizó. Mientras las causas avanzan, el reclamo se extiende por Guido, Saavedra y Tornquist. La pregunta que atraviesa los expedientes es concreta: cuánto se cobra por los caminos rurales, cuánto se utiliza efectivamente para mantenerlos y qué servicio recibe, a cambio, quien paga la tasa.

Todos los caminos conducen a Scioli: vínculos llamativos y contrataciones millonarias

Una serie de contrataciones del Estado nacional quedó bajo la lupa periodística a partir de revelaciones que vinculan a empresas, exfuncionarios y dirigentes con el exgobernador bonaerense Daniel Scioli. La información, firmada por Nicolás Sanz y publicada el 2 de octubre de 2026, reúne datos difundidos por los medios Diagonales y Tribuna de Periodistas sobre adjudicaciones millonarias en dependencias del actual Gobierno nacional.

El caso de mayor magnitud mencionado en el texto es el de la empresa Grub SA, que acaba de quedarse con un contrato por $690 millones para mantener los espacios verdes de Casa Rosada y la Quinta de Olivos. La contratación fue impulsada por la Secretaría General de Presidencia, que conduce Karina Milei, según la publicación.

Grub SA tiene como presidente a Gustavo Vides, quien fue director de Compras y Recaudación del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible durante la gestión de Daniel Scioli al frente de la provincia de Buenos Aires. De acuerdo con el texto, Vides ocupa hoy un cargo en Trenes Argentinos bajo el Gobierno del presidente Javier Milei, mientras Scioli ejerce como secretario de Deporte, Ambiente y Turismo.

La revelación sobre Grub SA fue realizada este viernes por el medio Diagonales y, según la nota, volvió a poner bajo la lupa la presencia de empresarios y exfuncionarios ligados al sciolismo en negocios millonarios del actual Gobierno. El artículo presentado por Tribuna de Periodistas retoma ese caso y lo conecta con otros antecedentes.

Otro de los antecedentes citados es el de ITS International Travel Services SA, la sociedad detrás de Pezzati Viajes. Según Tribuna de Periodistas, esa empresa obtuvo una contratación de más de $70 millones de la Agencia Nacional de Seguridad Vial mediante una licitación privada que terminó con un único oferente. La información había sido publicada dos semanas antes por el mismo medio.



En ese caso, el vínculo con el exgobernador bonaerense aparece a través de la familia Pezzati. Nolberto Pezzati, vicepresidente y socio fundador de ITS, es hermano de Eduardo Pezzati, dirigente de Acción Marplatense que en 2007 fue designado por Scioli al frente del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata. Eduardo Pezzati condujo ese organismo hasta su fallecimiento, en 2012.

A ese antecedente se suma el caso de la empresa Provedent SRL, creada por Gustavo Ferrari, quien fue Asesor General de Gobierno durante la gestión bonaerense de Scioli. Según la publicación, Ferrari volvió a recibir un contrato del Estado nacional, lo que amplía la lista de firmas y personas vinculadas al sciolismo que aparecen en contrataciones del Gobierno de Milei.

La nueva adjudicación a Provedent SRL alcanzó los $671,8 millones y elevó a casi $1.800 millones el monto acumulado por la firma en tres grandes contrataciones realizadas durante la gestión de Milei. El texto atribuye esas contrataciones a la órbita de Manuel Adorni, Adrián Ravier y Karina Milei.

El artículo también menciona que, según los documentos a los que accedió Tribuna de Periodistas, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) adjudicó a ITS International Travel Services SA un nuevo contrato por $305.536.000. Ese contrato tiene como objeto brindar el servicio integral de traslados aéreos, terrestres y alojamiento en tránsito durante el 41° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Para la publicación, ITS volvió a recibir un contrato millonario pese a las conexiones con un secretario del Gobierno de Milei que, según la nota, también aparecen en los casos de Ferrari y Vides. El texto sostiene que se repite un patrón de adjudicaciones a empresas y personas con antecedentes en la gestión sciolista.

El artículo concluye con la frase “En todo caso, todos los caminos conducen a Scioli” y está firmado por Nicolás Sanz, secretario general de Redacción de Tribuna de Periodistas. La fecha consignada en la publicación es el 2 de octubre de 2026, dentro de la sección de Investigación.

Hasta el cierre del texto publicado, no se consignan declaraciones ni respuestas de Daniel Scioli, Gustavo Vides, Gustavo Ferrari, Grub SA, Provedent SRL, ITS International Travel Services SA, Pezzati Viajes ni de las dependencias mencionadas. La nota tampoco afirma que exista una condena penal o una imputación judicial, sino que expone contrataciones, montos, empresas, funcionarios y vínculos bajo la lupa periodística.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

ATE denuncia fraude millonario: un funcionario cobró $109,7 millones de indemnización del Enacom y al día siguiente asumió un cargo gerencial en el INTA

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció un presunto fraude contra la Administración Pública Nacional que involucra al contador Daniel Alfredo Neira, quien dejó el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) el 31 de julio de 2026 con una liquidación final neta de $109.781.999,73 y, sin registrar un solo día de desocupación, fue designado el 1° de agosto como Gerente de Contabilidad, Gestión Administrativa y Patrimonio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, calificó el episodio como “el robo del siglo en el Estado” y sostuvo que se trata de “un fraude sin precedentes” promovido por la Dirección General de Administración del INTA. “La inmoralidad y la corrupción de los funcionarios del Gobierno no tienen límites. Se trata de maniobras dolosas mediante las cuales se apoderan de los recursos públicos”, afirmó el dirigente sindical.

Según la documentación difundida, la liquidación percibida por Neira incluyó $73.067.618,10 por antigüedad, $24.096.076,72 por vacaciones no gozadas y $9.742.349,08 en concepto de preaviso. La desvinculación fue encuadrada como despido sin causa en los términos del artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, pese a que el propio funcionario ya tenía avanzados los trámites para su incorporación al INTA.

La cronología del caso resulta central en la denuncia. Los trámites para designar a Neira en el INTA se iniciaron el 1° de julio de 2026, es decir, 23 días antes de que el Enacom le notificara formalmente la rescisión de su contrato el 24 de julio. El 28 de julio quedó habilitado para cobrar la indemnización, el 31 de julio se concretó su baja formal del organismo de comunicaciones y el 1 de agosto ya estaba nuevamente en la nómina estatal.

Fuentes cercanas al Enacom señalaron que Neira “simuló su despido” cuando desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca lo convocaron para asumir en el INTA, y remarcaron que debería haber solicitado un traslado o presentado su renuncia, mecanismos que no habrían disparado el pago millonario. “Fue un fraude orquestado con los directivos”, indicaron trabajadores del organismo a medios nacionales.

El sindicato APINTA, que también se pronunció sobre el caso, pidió la remoción inmediata del funcionario y calificó la maniobra como una “empleomanía clientelar de alta gama”, advirtiendo que “el perjuicio fiscal ocasionado por el ardid no es menor a los 110 millones de pesos”.

Neira, contador egresado de la Universidad de Buenos Aires, ingresó en enero de 2012 a la antigua Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), entidad que luego derivó en la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (AFTIC) y posteriormente en el Enacom. En 2017 fue nombrado subgerente del Área de Contabilidad, Presupuesto y Liquidaciones, y en 2025 ascendió a subdirector de Contabilidad y Finanzas, un cargo categoría A que representa la máxima jerarquía escalafonaria y cotiza entre los sueldos técnicos más altos de la planta permanente.

En su nuevo rol en el INTA, Neira percibe un sueldo cercano a los $5 millones mensuales, en un contexto donde, según ATE, los salarios netos promedio del organismo oscilan entre $800.000 y $1.500.000. La designación fue aprobada con carácter transitorio por 180 días mediante una resolución del Consejo Directivo del INTA con efecto retroactivo al 1 de agosto.

El Consejo Directivo del INTA trató el expediente en una reunión cerrada y consultó a su área Jurídica, que sostuvo que un despido sin causa no impide reingresar al sector público y que no se violó la Ley de Ética Pública. Según una fuente oficial del organismo, “en ninguna norma está escrito que alguien despedido sin causa no pueda ser incorporado a otro organismo”, aunque el Consejo podría revisar la contratación antes del vencimiento del plazo.

La Procuración del Tesoro de la Nación considera al Estado como un único empleador en sentido amplio o “bloque estatal”, criterio que, según especialistas, refuerza la irregularidad de la maniobra. El abogado especialista en derecho administrativo Carlos Fernández advirtió que “no se puede percibir del Estado una compensación por la ‘pérdida del empleo’ y simultáneamente continuar recibiendo ingresos del Estado bajo otra designación política o de conducción”, y señaló que el funcionario se expone a demandas por repetición de pago que implicarían la devolución del dinero por parte del fisco.

ATE reclama al presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, la urgente convocatoria a comisión directiva para anular la designación, y advirtió sobre la presunta violación de los artículos 4 y 8 de la Ley de Empleo Público, el Decreto reglamentario 1421/2002, la normativa de la Ley de Procedimiento Administrativo por simulación y el artículo 174 del Código Penal por fraude a la Administración Pública. El gremio advirtió además que, si no se adopta “una medida ejemplificadora”, no descarta avanzar con una medida de fuerza.

El ENACOM está a cargo del interventor Juan Martín Ozores, el Jefe de Gabinete es Diego Brunelli, el Director General de Administración es Joaquín Peire, el Director General de Asuntos Jurídicos es Silvio Daniel De Diego, el director General de Recursos Humanos es Alberto Baduan.

El presidente del INTA es Nicolás Bronzovich , el vicepresidente Carlos Alberto Antonio Vera, el Director General de Administración es Gustavo Javier Abaurrea y el Coordinación Nacional de Recursos Humanos y Organización es Sebastián Lucas Ibarra. 

martes, 29 de septiembre de 2026

Un empresario declaró en el juicio de los Cuadernos de las Coimas que para cobrar certificados atrasados había que “poner” y apuntó contra Ernesto Clarens

En la jornada del 29 de septiembre de 2026, Fernando Palluchini, representante de la firma Mapal, declaró como testigo en el juicio oral por la causa conocida como Cuadernos de las Coimas. En su testimonio sostuvo que existía una “camarita” y que había “obras con retorno”, aunque negó haber pagado coimas.

Palluchini afirmó que, para destrabar certificados de obra atrasados, debía “hacer los aportes que había que hacer”. Según su relato, esa era la vía para obtener el cobro de trabajos que el Estado no pagaba en los plazos correspondientes.

El empresario ingresó a la causa porque, según indicó, apareció en un amplio listado de empresas que habrían pagado sobornos. Ese listado fue aportado a la Justicia por Ernesto Clarens, el financista vinculado a los Kirchner que mantenía contacto con el empresariado. Palluchini contradijo esa versión, aunque habló del supuesto rol de Clarens.

“Clarens era quien nos podía destrabar”, recordó Palluchini durante su declaración. En ese marco relató problemas de su empresa Mapal y señaló: “Llegamos a tener hasta 200 días sin cobrar”. Sus quejas apuntaban a los atrasos sobre los certificados de obra que no tenían pagos por parte del Estado.
 


La fiscal del juicio, Fabiana León, le solicitó al testigo que recordara su experiencia con las obras de la Dirección Nacional de Vialidad. A partir de esa pregunta, Palluchini comenzó a narrar los inconvenientes que tenía para cobrar por esas obras.

“La forma de cobrarlo era que te pongas con lo que te tenías que poner”, indicó. De esa manera ubicó su relato en un contexto de “empresarios ahorcados”, debido a lo que describió como una situación que casi llevó a la quiebra a su empresa por obra pública realizada en San Juan y que no recibía el pago correspondiente.

El testigo describió que durante los años investigados se desempeñó como presidente de la firma Mapal. Esta empresa se dedicaba a obras civiles, ya sean caminos o barrios de viviendas, entre otras tareas.

Según aseguró Palluchini, su empresa no participó de “ningún club o camarita”. Dijo que sabía que existía a raíz de comentarios de su gestor que estaba en la Ciudad de Buenos Aires y por conversaciones telefónicas de su hermano con Clarens. “Siempre surgía el tema de entrar a la camarita”, recordó.

Ante una consulta del abogado defensor de Clarens, Pedro Migliore, el empresario dijo que su hermano se comunicaba con el financista para “reclamarle por atrasos de cobros”. Esa referencia se sumó a las conversaciones que vinculaban a Mapal con la gestión de pagos pendientes.

La “camarita” hace referencia a la supuesta cartelización de la obra pública entre empresas miembro de la Cámara de la Construcción entre 2003 y 2015. Palluchini señaló que su empresa se retiró de la organización empresarial en 2006. “Sabíamos que eran obras con retorno”, mencionó cuando explicaba los motivos de dicha decisión.

El empresario sanjuanino apuntó contra Clarens cada vez que se refirió a los certificados de obra impagos y a las posibilidades que tenía para destrabarlos. Pese a eso, no identificó ni explicó puntualmente qué personas se encargaban del presunto mecanismo de pagos espurios. En paralelo, cuestionó algunas declaraciones como “arrepentidos” dentro de la causa.

Clarens prestó declaración como arrepentido o imputado colaborador en los inicios de la causa de los Cuadernos. Uno de sus aportes a la Justicia fue el listado de empresas donde apareció Mapal. Por este motivo, Palluchini ingresó al expediente: primero fue imputado, prestó declaración indagatoria por escrito, posteriormente fue sobreseído y ahora, durante la etapa de juicio oral, participa del proceso como testigo.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Informes oficiales revelan desvíos de hasta 1972% y productos no adjudicados en compras de la exAndis durante la gestión de Spagnuolo

El exinterventor de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Alejandro Vilches, remitió a la Justicia una serie de informes técnicos que documentan presuntos desvíos en las compras realizadas por el organismo durante la gestión de Diego Spagnuolo. 

Los documentos, firmados el 15 de octubre de 2025 y el 10 de abril de 2026, fueron elaborados por el Ministerio de Salud y la intervención de la exAndis, y en ellos se alude a "desvíos que resultan técnicamente indefendibles". Los informes fueron incorporados a la investigación judicial y analizan compras de válvulas pulmonares, prótesis, implantes cocleares, sillas de ruedas, neuroestimuladores e insumos ortopédicos, entre otros.

El primer informe, fechado el 15 de octubre de 2025, menos de dos meses después de que comenzara "el caso Andis", se concentró en compras puntuales de válvulas pulmonares, prótesis, implantes cocleares, sillas de ruedas y neuroestimuladores. El segundo escrito, firmado el 10 de abril de 2026, incluyó insumos ortopédicos, referencias de mercado seleccionadas por quienes analizaron las facturas en Discapacidad y presuntos errores administrativos. Vilches explicó que la intervención encaraba un análisis de la documentación, los expedientes y los procedimientos "orientado a la detección de hechos relevantes y/o irregularidades", e incluyó múltiples observaciones que "podrían configurar apartamientos a las normas".

Uno de los casos más graves documentados en los informes ocurrió en Río Negro, donde un paciente necesitaba una prótesis para amputación. Según los papeles, el documento indicaba que la prótesis había sido entregada, pero un informe oficial constató que eso era falso. "Se ha constatado la existencia de un remito de entrega debidamente suscripto por la madre del beneficiario. No obstante, mediante el relevamiento directo con los particulares, se ha determinado que dicha rúbrica fue obtenida bajo inducción a error al momento de la toma de medidas, no representando en modo alguno la recepción material del bien", detalló el reporte, que calificó la situación como de "gravedad".

El informe de octubre comenzó con el pago correspondiente a Farma Salud del 8 de julio de 2025, por 425 millones de pesos, por un sistema de válvulas bicaval transcatéter. "A modo comparativo, se constató que el PAMI, a nivel central, adjudicó el 25 de marzo de 2025 a la firma Siprotec SA el mismo sistema por un valor unitario de 124.200.000 pesos", contrastó el documento. Farma Salud fue foco de otra comparación por la adquisición de endoprótesis y una válvula pulmonar autoexpandible, donde la diferencia entre lo facturado a la exAndis y el precio de compra del PAMI a otros proveedores llegó al 711% en este último caso.

En el segmento de implantes cocleares, el informe detectó "una diferencia sustancial". Citó que "el precio promedio abonado por unidad a Droguería Floresta resultó de 62.613 dólares". Luego comparó la cifra con una adjudicación perfeccionada en septiembre, que "estableció un valor unitario de 12.125 dólares, contemplando la escala propia de una compra por volumen". La referencia de mercado se ubicaba alrededor de 16.975 dólares por unidad. "El incremento alcanza los 45.638 dólares por unidad, equivalente a un 269% por encima del precio estimado de mercado", detalló el escrito remitido a la Justicia.

Las diferencias de precios también se repitieron al analizar las facturas de la proveedora Indecomm, pero el informe destacó una irregularidad adicional. Se concentraron seis facturas emitidas a la exAndis en noviembre, y una de ellas, la B 00001-00000958, fue abonada en dos oportunidades, ambas por 28,7 millones de pesos. Este doble pago fue señalado como uno de los hallazgos más relevantes del informe, que documenta el mismo comprobante abonado dos veces por el organismo.

La compra de un neuroestimulador también ameritó el comentario de "brecha considerable en los valores abonados", por una diferencia del 219 por ciento. Los técnicos indicaron que Neurosalud recibió el pago de 132,4 millones de pesos en junio de 2025 mediante la Factura N° 00000128. En abril había sido adjudicada por un precio también de 132,4 millones de pesos. Sin embargo, un mes antes, el PAMI había adquirido un neuroestimulador implantable bilateral de batería no recargable a 41,5 millones de pesos por unidad.

El segundo informe, firmado en abril de 2026, consignó lo que definió como errores de categorización técnica. "Se facturaron unidades C01 a precios de entre 11 y 14,9 millones de pesos, cuando por su patología correspondían unidades D01 con Tilt, cuyos valores de referencia son sustancialmente menores, oscilando entre 1,3 y 2,3 millones de pesos", señalaron los técnicos. Esta diferencia implicó que se pagaran precios muy superiores a los que correspondían según la categorización técnica de los productos.

Las observaciones de este segundo informe también cuestionaron la adquisición de productos importados. Indicaron que los requerimientos terapéuticos podían ser cubiertos con equipamiento nacional, que ofrece "superior durabilidad y ajuste anatómico", a menor precio. "La insistencia en el uso de módulos importados con sobreprecios que oscilan entre el 300% y el 1000% de forma sistémica carece de sustento clínico y financiero", analizaron los técnicos.

Este informe de abril también incluyó una factura por un andador con un presunto sobreprecio del 4239%. Desde la Ortopedia Bernat indicaron a LA NACION que, al menos hasta mayo, la factura estaba impaga y relataron una situación puntual respecto a este insumo. "Se contempló algo mucho más sofisticado y que se terminó entregando algo más sencillo, pero el circuito operativo continuó y se terminó facturando el mismo valor que lo adjudicado. Y no lo entregado", explicaron desde la empresa proveedora.

En sus descargos ante la Justicia, dos de los representantes de Farma Salud negaron haber realizado pagos indebidos a funcionarios y apuntaron contra un tercer accionista de la firma. Los informes de Vilches fueron incorporados a la investigación judicial, al igual que un dictamen de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) que también había detectado diferencias de precios, incluso entre distintas licitaciones dentro de la propia Andis.

De ese material se nutrió el fiscal federal Franco Picardi para enfocar su acusación en un sistema de licitaciones presuntamente acotado, con menos oferentes, distinto al sistema de compulsas recomendado por las autoridades. La investigación judicial continúa en curso y los informes técnicos remitidos por Vilches constituyen el eje central de la acusación, que apunta a un esquema de sobreprecios y irregularidades administrativas sistemáticas durante la gestión de Spagnuolo al frente de la exAndis.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Investigación Revela Presunta Red de Desvío de Suministros Estatales y Contrataciones Irregulares en la Quinta de Olivos

Una reciente denuncia penal ha desencadenado una investigación judicial orientada a esclarecer un presunto desvío sistemático de alimentos, adquiridos con fondos del Estado para la residencia presidencial de la Quinta de Olivos, hacia un emprendimiento privado de servicios de catering. La presentación judicial, impulsada por la diputada Marcela Pagano, señala directamente a exfuncionarios y personal de la Secretaría General de la Presidencia. 

Entre los principales apuntados se encuentran María Belén Agudiez, quien se desempeñó hasta hace pocos días como subsecretaria de Planificación General; su hermana Analía Agudiez, encargada de la cocina de la residencia; y Osvaldo Sosa, el exintendente de Olivos. 

La hipótesis central de la acusación sugiere que los insumos destinados oficialmente a la sede gubernamental habrían sido utilizados para abastecer a "Pancitos Caseros", un negocio particular de panadería y pastelería vinculado a Analía Agudiez, el cual habría prestado servicios comerciales en espectáculos de asistencia masiva.

Las dimensiones de las compras oficiales bajo escrutinio judicial resultan llamativas al contrastarse con las necesidades habituales de la residencia. 

De acuerdo con la documentación incorporada a la causa, una licitación oficial preveía la adquisición de 9135 kilos de carnes, pollo, cerdo, achuras y pescado destinados exclusivamente a la Quinta de Olivos para un período de seis meses. 

Además, las proporciones de insumos de repostería evidenciaban marcadas asimetrías frente a los volúmenes solicitados para la Casa Rosada. Los registros oficiales detallan que se proyectaba la compra de 800 kilos de harina para Olivos, frente a 500 kilos para la Casa de Gobierno. 

En el caso del dulce de leche colonial, la diferencia era significativamente mayor, con 48 potes solicitados para la residencia frente a los 12 destinados a la sede presidencial, sumado a un pedido de 75 kilos de chocolate para moldeo exclusivos para Olivos.

El presunto entramado excede el manejo de los alimentos y se adentra en el terreno de las contrataciones y seguros laborales de los agentes del Estado. Documentación de alta sensibilidad, también expuesta por la legisladora Pagano, reveló la existencia de una póliza de seguro de accidentes personales emitida por BBVA Seguros, la cual fue contratada por Analía Agudiez para cubrir a "personal de catering". 

Sin embargo, la nómina de asegurados estaba integrada por funcionarios jerárquicos y empleados de la Secretaría General de la Presidencia, incluyendo al entonces Administrador General de la Residencia de Olivos, Osvaldo Javier Sosa, y a otras coordinadoras del área. 

Los beneficiarios de dicha póliza figuran como la firma Foggia Group y Mara Gorini, esta última señalada como consultora de la misma Secretaría General. Estas coberturas coincidieron temporalmente con eventos comerciales como la "Bizarren Musik Party" realizada en el Estadio GEBA en marzo de 2024, evento que contó con la organización gráfica de Grupo Foggia.

Las repercusiones políticas e institucionales derivadas de estas irregularidades ya han comenzado a materializarse en el seno del Poder Ejecutivo. 

En medio de este escenario, el Gobierno oficializó la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, justificando bajas de personal y ordenando el traspaso del control operativo y administrativo a la Casa Militar. Simultáneamente, el presidente de la Nación aceptó la renuncia de María Belén Agudiez a su cargo gubernamental. 

El caso, que recayó bajo la órbita del fiscal Eduardo Taiano y del juez Julián Ercolini, deberá ahora probar mediante diligencias si efectivamente los recursos del Estado financiaron emprendimientos particulares y si los funcionarios públicos actuaron en beneficio de empresas privadas de espectáculos. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

La Matanza: inseguridad, abandono y una responsabilidad política que permanece pendiente

La inseguridad y el deterioro del espacio público constituyen problemas persistentes en La Matanza. Una recorrida realizada por LA NACION y publicada el 20 de septiembre de 2026 volvió a documentar situaciones que, según el medio, ya habían sido observadas en recorridas anteriores: calles bloqueadas por basura y escombros, escasa presencia preventiva, episodios violentos, circulación de armas y sectores en los que los vecinos manifiestan vivir bajo una situación permanente de temor.

El problema no puede reducirse exclusivamente a la existencia de delitos. La cuestión también involucra las condiciones urbanas que favorecen la inseguridad, la capacidad de prevención, el mantenimiento de los espacios públicos, la respuesta ante los reclamos vecinales y, fundamentalmente, la responsabilidad política de quienes ejercen el gobierno local.

Una situación que se repite

Uno de los ejemplos más significativos aparece en la esquina de Cristianía y Gaboto. Allí, según la investigación periodística, permanece una acumulación de basura y escombros utilizada para bloquear la circulación. El lugar había sido registrado en 2023, nuevamente en 2025 y otra vez en septiembre de 2026, sin que la situación hubiera sido resuelta.

La persistencia de una situación de estas características durante varios años resulta relevante porque transforma un problema puntual de limpieza urbana en un indicador de continuidad de la falta de respuesta estatal.

La misma investigación describe una recorrida nocturna de aproximadamente 80 kilómetros, desde la avenida General Paz hasta Virrey del Pino, durante la cual se observaron distintos niveles de presencia policial y situaciones de deterioro urbano. El relevamiento señala que, de 16 móviles contabilizados, seis permanecían en puestos fijos y no realizaban patrullaje dinámico.

 
Según las estadísticas citadas por LA NACION, hasta el 30 de junio de 2026 el Departamento Judicial La Matanza concentraba el 20% de las denuncias por robo del Gran Buenos Aires. El mismo informe señala que durante 2025 la tasa de homicidios del distrito fue de 8,02 casos cada 100.000 habitantes, frente a 4,6 cada 100.000 para la provincia.

Estos datos no permiten atribuir cada delito a una deficiencia municipal concreta, pero sí describen la magnitud de un problema que exige respuestas sostenidas de todos los niveles del Estado.

La responsabilidad municipal

La seguridad pública no es una competencia exclusiva del municipio. La Policía de la Provincia de Buenos Aires depende de la estructura provincial y las investigaciones penales corresponden al Ministerio Público Fiscal y al Poder Judicial. Por lo tanto, no sería correcto atribuir al intendente responsabilidad directa por cada robo, homicidio o investigación criminal.

Sin embargo, esa delimitación de competencias tampoco elimina la responsabilidad política del gobierno municipal.

El propio Municipio de La Matanza reconoce formalmente un papel activo en materia de prevención. Su estructura incluye una Secretaría General de Protección Ciudadana y una Guardia Urbana, a la que asigna funciones de patrullaje preventivo, asistencia y trabajo coordinado con las fuerzas de seguridad.

Además, la documentación presupuestaria municipal establece entre los objetivos de la Secretaría de Protección Ciudadana el incremento de la presencia estatal en la vía pública, la prevención del delito, la coordinación con la Policía Provincial y Gendarmería, la instalación de cámaras y alarmas y otras medidas vinculadas con la seguridad ciudadana.

Por esa razón, la discusión política no debería plantearse únicamente en términos de cuántos policías existen. También debe analizarse si las políticas municipales de prevención, vigilancia, mantenimiento urbano, iluminación, control del espacio público y atención de reclamos producen resultados concretos y sostenidos.

Espinoza y la continuidad de la gestión

Fernando Espinoza ocupa un lugar central en esta discusión debido a la extensión temporal de su presencia al frente del municipio. Según la información oficial, asumió la Intendencia en 2005 y posteriormente fue elegido nuevamente para ejercer el cargo. Entre 2015 y 2019 la Intendencia estuvo a cargo de Verónica Magario.

Esto significa que, con esa interrupción, el actual jefe comunal ha tenido una participación prolongada en la conducción política del distrito.

La cuestión adquiere mayor relevancia cuando se contrastan los anuncios oficiales con la persistencia de problemas documentados en el territorio.

El municipio sostiene actualmente que cuenta con más de 5.000 cámaras, más de 1.200 paradas seguras, más de 15.000 alarmas vecinales, centros de monitoreo, anillo digital, patrulleros y otros dispositivos destinados a la prevención.

También informa que durante 2026 se acordó con el Ministerio de Seguridad bonaerense aumentar a 200 las zonas de patrullaje y reforzar los operativos preventivos.

Por lo tanto, el debate político no consiste en determinar si el municipio posee o no herramientas de seguridad. Las propias autoridades reconocen que esas herramientas existen. La cuestión central es evaluar su cobertura efectiva, su funcionamiento y sus resultados en los barrios donde los vecinos continúan denunciando problemas graves.

Cuando el abandono se convierte en un problema de seguridad

La acumulación de residuos y escombros, las calles bloqueadas, la falta de iluminación o la ausencia de mantenimiento no constituyen por sí mismas delitos. Sin embargo, pueden afectar las condiciones de seguridad y limitar la circulación de vecinos, vehículos de emergencia y fuerzas de prevención.

El caso de Cristianía y Gaboto resulta particularmente significativo porque, según el relevamiento periodístico, la misma obstrucción permaneció durante varios años.

La responsabilidad política aparece entonces en una dimensión diferente de la estrictamente policial: un gobierno municipal debe ser capaz de detectar un problema, recibir reclamos, intervenir mediante sus áreas correspondientes y verificar que la solución se mantenga en el tiempo.

Si una situación es conocida, registrada reiteradamente y continúa sin solución, resulta legítimo exigir explicaciones a las autoridades responsables de las áreas municipales correspondientes.

La diferencia entre responsabilidad municipal y responsabilidad provincial

También es necesario evitar una simplificación frecuente: atribuir toda la inseguridad de La Matanza al intendente.

La propia Municipalidad distingue entre sus políticas de "protección ciudadana" y la responsabilidad de la Provincia en materia de seguridad policial. En una comunicación oficial, Espinoza explicó que el municipio trabaja en materia de protección ciudadana mientras que la seguridad corresponde al gobierno provincial.

La Provincia, por su parte, continúa siendo responsable de la conducción de la Policía Bonaerense y de buena parte de la política de seguridad pública. En agosto de 2026, el gobernador Axel Kicillof participó junto con Espinoza de la entrega de 40 patrulleros y 10 motos destinados a reforzar la seguridad en La Matanza.

Por ello, una evaluación seria debe distribuir responsabilidades según las competencias: Provincia en materia policial; Justicia en la investigación y persecución penal; Nación cuando intervienen fuerzas federales; y Municipio en las áreas que efectivamente se encuentran bajo su conducción, incluyendo prevención local, Guardia Urbana, monitoreo, espacio público, higiene urbana, iluminación y coordinación territorial.

El problema de la falta de resultados visibles

La existencia de programas, cámaras, patrulleros, centros de monitoreo o anuncios de inversión constituye información relevante, pero no resulta suficiente para evaluar una política pública.

La pregunta fundamental es qué sucede en el territorio.

Si después de varios años continúan registrándose lugares donde los vecinos denuncian falta de patrullaje, calles bloqueadas por residuos, presencia de estructuras vinculadas con economías delictivas y temor para circular, las autoridades deben explicar por qué las medidas implementadas no lograron resolver determinadas situaciones.

La propia Municipalidad afirma que su Guardia Urbana realiza patrullaje preventivo y trabaja coordinadamente con las fuerzas de seguridad. También sostiene que dispone de una extensa infraestructura tecnológica y de numerosos recursos destinados a la prevención.

En consecuencia, la persistencia de problemas básicos de seguridad y mantenimiento plantea una cuestión de gestión: no solamente qué recursos fueron anunciados o adquiridos, sino dónde están desplegados, cómo se utilizan, qué resultados producen y quién controla su funcionamiento.

Una responsabilidad política que debe ser explicada

La responsabilidad política no equivale a responsabilidad penal. Tampoco significa que el intendente pueda controlar directamente a cada policía, fiscal o juez.

Significa, en cambio, que quienes gobiernan un territorio deben rendir cuentas por aquello que está bajo su órbita de decisión y explicar públicamente aquello que no pueden resolver por depender de otras jurisdicciones.

En el caso de La Matanza, la prolongada permanencia de determinadas autoridades municipales hace que la exigencia de explicaciones sea particularmente relevante. El propio gobierno local reconoce que la seguridad ciudadana constituye una política prioritaria y dispone de una estructura específica para intervenir en ella.

Por eso, frente a situaciones que aparecen documentadas durante varios años, la respuesta institucional no debería limitarse a nuevos anuncios de inversión o nuevos operativos. Debería incluir información verificable sobre los problemas detectados, las medidas adoptadas, los responsables de ejecutarlas, los plazos establecidos y los resultados obtenidos.

Una deuda con los vecinos

La Matanza enfrenta un problema que excede a una gestión individual y que tampoco puede resolverse exclusivamente mediante patrulleros o cámaras. La inseguridad se encuentra vinculada con factores policiales, judiciales, urbanos, sociales y territoriales que involucran a distintos niveles del Estado.

Pero precisamente por tratarse de un problema complejo, la ausencia de resultados sostenidos no puede convertirse en una justificación permanente.

Los vecinos tienen derecho a conocer qué corresponde hacer al Municipio, qué corresponde a la Provincia y qué corresponde a la Justicia. También tienen derecho a saber qué medidas fueron adoptadas, cuáles funcionaron y cuáles fracasaron.

En última instancia, la responsabilidad política de Fernando Espinoza y de las demás autoridades municipales no consiste en responder por cada hecho delictivo ocurrido en La Matanza. Consiste en responder por la gestión de las competencias que sí están bajo su autoridad y, frente a los problemas persistentes, explicar por qué después de años de anuncios, inversiones y programas todavía existen lugares donde las condiciones denunciadas por los vecinos continúan prácticamente sin cambios.

La distancia entre los anuncios oficiales y la realidad observada en determinados sectores del distrito constituye, por sí misma, un asunto que merece explicación pública. Y esa explicación no debería depender de una nueva recorrida periodística, sino de mecanismos permanentes de control, información y rendición de cuentas.

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