La investigación judicial sobre presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) avanza en los tribunales federales de Comodoro Py con una trama que, según la hipótesis del fiscal Franco Picardi, habría funcionado mediante adjudicaciones direccionadas, retornos económicos y presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas a la compra de medicamentos e insumos de alto costo y baja incidencia (PACBI).
De acuerdo con la acusación fiscal, la estructura habría operado al menos entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 y alcanzaría a funcionarios, empleados, intermediarios y empresarios vinculados a contrataciones con la ANDIS. Entre los principales investigados aparecen el ex titular del organismo, Diego Spagnuolo, Daniel María Garbellini y el empresario y lobista Miguel Ángel Calvete, señalado como uno de los presuntos organizadores de la maniobra.
La causa sostiene que Calvete, pese a no ocupar un cargo público, habría actuado como nexo entre empresas proveedoras y funcionarios del organismo estatal. Según el expediente, su rol consistía en intervenir en las compulsas de precios, coordinar adjudicaciones y obtener información privilegiada sobre procesos de compra y pagos. La investigación describe que mantenía contacto con empleados que manejaban áreas sensibles vinculadas al sistema de compras y a la administración financiera de la agencia.
La lista de imputados ronda actualmente las cuarenta personas, aunque la nómina todavía no se encuentra cerrada. La fiscalía sostiene que el esquema permitió direccionar contrataciones millonarias a determinadas firmas proveedoras, a cambio de retornos que habrían oscilado entre el 12% y el 20% de los montos adjudicados.
Entre las empresas mencionadas en el expediente aparecen Indecomm SRL, Bymax Medical SRL, Resposane Salud SA, Profarma SA, ExpoTrauma SA, Artrobone Ortopedia SA, Cirugía Alemana Insumos Médicos, Cirugía y Ortopedia Imnova SA, Farma Salud SRL, MED-EL Latinoamérica SRL, Neurosalud SA, Sistema Médicos Globales SRL y Meridius, entre otras compañías vinculadas a la provisión de insumos médicos y ortopédicos.
Según la hipótesis fiscal, el mecanismo consistía en acordar previamente precios y distribución de adjudicaciones para garantizar que determinadas empresas resultaran beneficiadas en los procesos de compra. Esto habría provocado una competencia ficticia entre oferentes y permitido el reparto anticipado de contratos financiados con fondos públicos.
Uno de los elementos incorporados al expediente surge del análisis del teléfono celular de Miguel Ángel Calvete. Allí, los investigadores hallaron conversaciones con Evangelina García, representante de la firma Artrobone Ortopedia S.A., empresa que obtuvo adjudicaciones vinculadas a la provisión de sillas de ruedas. De acuerdo con la acusación, tras concretarse operaciones con la ANDIS, se remitieron imágenes de cuadros de distribución de dinero donde aparecían referencias a montos separados para “Miguel” y “Guadalupe”, identificada esta última como Guadalupe Muñoz, pareja de Calvete.
La fiscalía también investiga presuntas facturaciones simuladas entre empresas para otorgar apariencia legal a transferencias vinculadas con retornos de adjudicaciones. Uno de los ejemplos mencionados en la causa corresponde a una operación realizada en julio de 2025, en la que Indecomm habría vendido 17 camas ortopédicas reacondicionadas por $19 millones a Laboratorio Ortopédico Sagués S.R.L., firma que también obtuvo contratos con la ANDIS. Según la investigación, no se hallaron constancias que acreditaran la entrega efectiva de esas camas.
Información remitida por Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) permitió establecer, siempre según la acusación, que entre diciembre de 2023 y julio de 2025 el laboratorio mencionado transfirió a Calvete más de $404 millones.
La pesquisa judicial también apunta a presuntas maniobras de lavado de activos. El expediente sostiene que parte de los fondos obtenidos mediante contrataciones direccionadas habría sido canalizada a través de transferencias bancarias, entrega de dinero en efectivo, emisión de cheques y facturación cruzada entre distintas sociedades comerciales.
En ese contexto aparece mencionado Alan Poccovi, señalado como presunto responsable de recibir y mover fondos vinculados a la organización investigada. Según la fiscalía, parte del dinero habría sido invertido en criptomonedas mediante la aplicación “NEBLOCKSHAIN”. Asimismo, se investigan operaciones entre firmas vinculadas a Calvete y empresas relacionadas con Federico Santich, además de transferencias realizadas a Baires Fly y Baires Jets.
La investigación detectó además un circuito de facturación entre las firmas Probock SRL, Prolite Orthopedics SRL, Indecomm SRL, Profarma SA y Resposane Salud SA. Parte de esos movimientos incluyeron pagos a Baires Fly bajo conceptos relacionados con utilización de aeronaves y kilómetros aéreos nacionales, operaciones que ahora son analizadas por la Justicia para determinar si constituyeron mecanismos de blanqueo de capitales.
Otro de los ejes centrales de la causa es la relación entre Miguel Ángel Calvete y Diego Spagnuolo. Según la acusación fiscal, Calvete habría entregado al entonces funcionario $5 millones en efectivo en junio de 2025 y además habría cancelado deudas por más de $9 millones con una mueblería mediante pagos efectuados desde cuentas vinculadas a Indecomm SRL.
La causa también incorporó registros de ingresos y movimientos captados por cámaras de seguridad. De acuerdo con esos elementos, Calvete visitó al menos en cinco oportunidades a Spagnuolo en el country Altos de Campo Grande, en el partido bonaerense de Pilar, entre junio de 2024 y mayo de 2025. En las últimas reuniones estuvo acompañado por Guadalupe Muñoz.
En agosto de 2025, según consta en el expediente, el encuentro se produjo en sentido inverso: Diego Spagnuolo fue registrado ingresando al domicilio de Calvete, ubicado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, llevando una mochila vacía. Los investigadores sostienen que las imágenes forman parte de la prueba incorporada a la causa, aunque el contenido de aquellas reuniones aún no pudo ser determinado judicialmente.
Miguel Ángel Calvete permanece detenido en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza, en el marco de otra causa judicial vinculada a proxenetismo, expediente en el que ya fue condenado. Entretanto, la investigación por las presuntas maniobras en la ANDIS continúa bajo análisis del Ministerio Público Fiscal y podría derivar en nuevas imputaciones y medidas procesales en las próximas etapas del expediente.




