domingo, 27 de septiembre de 2026

Informes oficiales revelan desvíos de hasta 1972% y productos no adjudicados en compras de la exAndis durante la gestión de Spagnuolo

El exinterventor de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Alejandro Vilches, remitió a la Justicia una serie de informes técnicos que documentan presuntos desvíos en las compras realizadas por el organismo durante la gestión de Diego Spagnuolo. 

Los documentos, firmados el 15 de octubre de 2025 y el 10 de abril de 2026, fueron elaborados por el Ministerio de Salud y la intervención de la exAndis, y en ellos se alude a "desvíos que resultan técnicamente indefendibles". Los informes fueron incorporados a la investigación judicial y analizan compras de válvulas pulmonares, prótesis, implantes cocleares, sillas de ruedas, neuroestimuladores e insumos ortopédicos, entre otros.

El primer informe, fechado el 15 de octubre de 2025, menos de dos meses después de que comenzara "el caso Andis", se concentró en compras puntuales de válvulas pulmonares, prótesis, implantes cocleares, sillas de ruedas y neuroestimuladores. El segundo escrito, firmado el 10 de abril de 2026, incluyó insumos ortopédicos, referencias de mercado seleccionadas por quienes analizaron las facturas en Discapacidad y presuntos errores administrativos. Vilches explicó que la intervención encaraba un análisis de la documentación, los expedientes y los procedimientos "orientado a la detección de hechos relevantes y/o irregularidades", e incluyó múltiples observaciones que "podrían configurar apartamientos a las normas".

Uno de los casos más graves documentados en los informes ocurrió en Río Negro, donde un paciente necesitaba una prótesis para amputación. Según los papeles, el documento indicaba que la prótesis había sido entregada, pero un informe oficial constató que eso era falso. "Se ha constatado la existencia de un remito de entrega debidamente suscripto por la madre del beneficiario. No obstante, mediante el relevamiento directo con los particulares, se ha determinado que dicha rúbrica fue obtenida bajo inducción a error al momento de la toma de medidas, no representando en modo alguno la recepción material del bien", detalló el reporte, que calificó la situación como de "gravedad".

El informe de octubre comenzó con el pago correspondiente a Farma Salud del 8 de julio de 2025, por 425 millones de pesos, por un sistema de válvulas bicaval transcatéter. "A modo comparativo, se constató que el PAMI, a nivel central, adjudicó el 25 de marzo de 2025 a la firma Siprotec SA el mismo sistema por un valor unitario de 124.200.000 pesos", contrastó el documento. Farma Salud fue foco de otra comparación por la adquisición de endoprótesis y una válvula pulmonar autoexpandible, donde la diferencia entre lo facturado a la exAndis y el precio de compra del PAMI a otros proveedores llegó al 711% en este último caso.

En el segmento de implantes cocleares, el informe detectó "una diferencia sustancial". Citó que "el precio promedio abonado por unidad a Droguería Floresta resultó de 62.613 dólares". Luego comparó la cifra con una adjudicación perfeccionada en septiembre, que "estableció un valor unitario de 12.125 dólares, contemplando la escala propia de una compra por volumen". La referencia de mercado se ubicaba alrededor de 16.975 dólares por unidad. "El incremento alcanza los 45.638 dólares por unidad, equivalente a un 269% por encima del precio estimado de mercado", detalló el escrito remitido a la Justicia.

Las diferencias de precios también se repitieron al analizar las facturas de la proveedora Indecomm, pero el informe destacó una irregularidad adicional. Se concentraron seis facturas emitidas a la exAndis en noviembre, y una de ellas, la B 00001-00000958, fue abonada en dos oportunidades, ambas por 28,7 millones de pesos. Este doble pago fue señalado como uno de los hallazgos más relevantes del informe, que documenta el mismo comprobante abonado dos veces por el organismo.

La compra de un neuroestimulador también ameritó el comentario de "brecha considerable en los valores abonados", por una diferencia del 219 por ciento. Los técnicos indicaron que Neurosalud recibió el pago de 132,4 millones de pesos en junio de 2025 mediante la Factura N° 00000128. En abril había sido adjudicada por un precio también de 132,4 millones de pesos. Sin embargo, un mes antes, el PAMI había adquirido un neuroestimulador implantable bilateral de batería no recargable a 41,5 millones de pesos por unidad.

El segundo informe, firmado en abril de 2026, consignó lo que definió como errores de categorización técnica. "Se facturaron unidades C01 a precios de entre 11 y 14,9 millones de pesos, cuando por su patología correspondían unidades D01 con Tilt, cuyos valores de referencia son sustancialmente menores, oscilando entre 1,3 y 2,3 millones de pesos", señalaron los técnicos. Esta diferencia implicó que se pagaran precios muy superiores a los que correspondían según la categorización técnica de los productos.

Las observaciones de este segundo informe también cuestionaron la adquisición de productos importados. Indicaron que los requerimientos terapéuticos podían ser cubiertos con equipamiento nacional, que ofrece "superior durabilidad y ajuste anatómico", a menor precio. "La insistencia en el uso de módulos importados con sobreprecios que oscilan entre el 300% y el 1000% de forma sistémica carece de sustento clínico y financiero", analizaron los técnicos.

Este informe de abril también incluyó una factura por un andador con un presunto sobreprecio del 4239%. Desde la Ortopedia Bernat indicaron a LA NACION que, al menos hasta mayo, la factura estaba impaga y relataron una situación puntual respecto a este insumo. "Se contempló algo mucho más sofisticado y que se terminó entregando algo más sencillo, pero el circuito operativo continuó y se terminó facturando el mismo valor que lo adjudicado. Y no lo entregado", explicaron desde la empresa proveedora.

En sus descargos ante la Justicia, dos de los representantes de Farma Salud negaron haber realizado pagos indebidos a funcionarios y apuntaron contra un tercer accionista de la firma. Los informes de Vilches fueron incorporados a la investigación judicial, al igual que un dictamen de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) que también había detectado diferencias de precios, incluso entre distintas licitaciones dentro de la propia Andis.

De ese material se nutrió el fiscal federal Franco Picardi para enfocar su acusación en un sistema de licitaciones presuntamente acotado, con menos oferentes, distinto al sistema de compulsas recomendado por las autoridades. La investigación judicial continúa en curso y los informes técnicos remitidos por Vilches constituyen el eje central de la acusación, que apunta a un esquema de sobreprecios y irregularidades administrativas sistemáticas durante la gestión de Spagnuolo al frente de la exAndis.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Investigación Revela Presunta Red de Desvío de Suministros Estatales y Contrataciones Irregulares en la Quinta de Olivos

Una reciente denuncia penal ha desencadenado una investigación judicial orientada a esclarecer un presunto desvío sistemático de alimentos, adquiridos con fondos del Estado para la residencia presidencial de la Quinta de Olivos, hacia un emprendimiento privado de servicios de catering. La presentación judicial, impulsada por la diputada Marcela Pagano, señala directamente a exfuncionarios y personal de la Secretaría General de la Presidencia. 

Entre los principales apuntados se encuentran María Belén Agudiez, quien se desempeñó hasta hace pocos días como subsecretaria de Planificación General; su hermana Analía Agudiez, encargada de la cocina de la residencia; y Osvaldo Sosa, el exintendente de Olivos. 

La hipótesis central de la acusación sugiere que los insumos destinados oficialmente a la sede gubernamental habrían sido utilizados para abastecer a "Pancitos Caseros", un negocio particular de panadería y pastelería vinculado a Analía Agudiez, el cual habría prestado servicios comerciales en espectáculos de asistencia masiva.

Las dimensiones de las compras oficiales bajo escrutinio judicial resultan llamativas al contrastarse con las necesidades habituales de la residencia. 

De acuerdo con la documentación incorporada a la causa, una licitación oficial preveía la adquisición de 9135 kilos de carnes, pollo, cerdo, achuras y pescado destinados exclusivamente a la Quinta de Olivos para un período de seis meses. 

Además, las proporciones de insumos de repostería evidenciaban marcadas asimetrías frente a los volúmenes solicitados para la Casa Rosada. Los registros oficiales detallan que se proyectaba la compra de 800 kilos de harina para Olivos, frente a 500 kilos para la Casa de Gobierno. 

En el caso del dulce de leche colonial, la diferencia era significativamente mayor, con 48 potes solicitados para la residencia frente a los 12 destinados a la sede presidencial, sumado a un pedido de 75 kilos de chocolate para moldeo exclusivos para Olivos.

El presunto entramado excede el manejo de los alimentos y se adentra en el terreno de las contrataciones y seguros laborales de los agentes del Estado. Documentación de alta sensibilidad, también expuesta por la legisladora Pagano, reveló la existencia de una póliza de seguro de accidentes personales emitida por BBVA Seguros, la cual fue contratada por Analía Agudiez para cubrir a "personal de catering". 

Sin embargo, la nómina de asegurados estaba integrada por funcionarios jerárquicos y empleados de la Secretaría General de la Presidencia, incluyendo al entonces Administrador General de la Residencia de Olivos, Osvaldo Javier Sosa, y a otras coordinadoras del área. 

Los beneficiarios de dicha póliza figuran como la firma Foggia Group y Mara Gorini, esta última señalada como consultora de la misma Secretaría General. Estas coberturas coincidieron temporalmente con eventos comerciales como la "Bizarren Musik Party" realizada en el Estadio GEBA en marzo de 2024, evento que contó con la organización gráfica de Grupo Foggia.

Las repercusiones políticas e institucionales derivadas de estas irregularidades ya han comenzado a materializarse en el seno del Poder Ejecutivo. 

En medio de este escenario, el Gobierno oficializó la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, justificando bajas de personal y ordenando el traspaso del control operativo y administrativo a la Casa Militar. Simultáneamente, el presidente de la Nación aceptó la renuncia de María Belén Agudiez a su cargo gubernamental. 

El caso, que recayó bajo la órbita del fiscal Eduardo Taiano y del juez Julián Ercolini, deberá ahora probar mediante diligencias si efectivamente los recursos del Estado financiaron emprendimientos particulares y si los funcionarios públicos actuaron en beneficio de empresas privadas de espectáculos. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

La Matanza: inseguridad, abandono y una responsabilidad política que permanece pendiente

La inseguridad y el deterioro del espacio público constituyen problemas persistentes en La Matanza. Una recorrida realizada por LA NACION y publicada el 20 de septiembre de 2026 volvió a documentar situaciones que, según el medio, ya habían sido observadas en recorridas anteriores: calles bloqueadas por basura y escombros, escasa presencia preventiva, episodios violentos, circulación de armas y sectores en los que los vecinos manifiestan vivir bajo una situación permanente de temor.

El problema no puede reducirse exclusivamente a la existencia de delitos. La cuestión también involucra las condiciones urbanas que favorecen la inseguridad, la capacidad de prevención, el mantenimiento de los espacios públicos, la respuesta ante los reclamos vecinales y, fundamentalmente, la responsabilidad política de quienes ejercen el gobierno local.

Una situación que se repite

Uno de los ejemplos más significativos aparece en la esquina de Cristianía y Gaboto. Allí, según la investigación periodística, permanece una acumulación de basura y escombros utilizada para bloquear la circulación. El lugar había sido registrado en 2023, nuevamente en 2025 y otra vez en septiembre de 2026, sin que la situación hubiera sido resuelta.

La persistencia de una situación de estas características durante varios años resulta relevante porque transforma un problema puntual de limpieza urbana en un indicador de continuidad de la falta de respuesta estatal.

La misma investigación describe una recorrida nocturna de aproximadamente 80 kilómetros, desde la avenida General Paz hasta Virrey del Pino, durante la cual se observaron distintos niveles de presencia policial y situaciones de deterioro urbano. El relevamiento señala que, de 16 móviles contabilizados, seis permanecían en puestos fijos y no realizaban patrullaje dinámico.

 
Según las estadísticas citadas por LA NACION, hasta el 30 de junio de 2026 el Departamento Judicial La Matanza concentraba el 20% de las denuncias por robo del Gran Buenos Aires. El mismo informe señala que durante 2025 la tasa de homicidios del distrito fue de 8,02 casos cada 100.000 habitantes, frente a 4,6 cada 100.000 para la provincia.

Estos datos no permiten atribuir cada delito a una deficiencia municipal concreta, pero sí describen la magnitud de un problema que exige respuestas sostenidas de todos los niveles del Estado.

La responsabilidad municipal

La seguridad pública no es una competencia exclusiva del municipio. La Policía de la Provincia de Buenos Aires depende de la estructura provincial y las investigaciones penales corresponden al Ministerio Público Fiscal y al Poder Judicial. Por lo tanto, no sería correcto atribuir al intendente responsabilidad directa por cada robo, homicidio o investigación criminal.

Sin embargo, esa delimitación de competencias tampoco elimina la responsabilidad política del gobierno municipal.

El propio Municipio de La Matanza reconoce formalmente un papel activo en materia de prevención. Su estructura incluye una Secretaría General de Protección Ciudadana y una Guardia Urbana, a la que asigna funciones de patrullaje preventivo, asistencia y trabajo coordinado con las fuerzas de seguridad.

Además, la documentación presupuestaria municipal establece entre los objetivos de la Secretaría de Protección Ciudadana el incremento de la presencia estatal en la vía pública, la prevención del delito, la coordinación con la Policía Provincial y Gendarmería, la instalación de cámaras y alarmas y otras medidas vinculadas con la seguridad ciudadana.

Por esa razón, la discusión política no debería plantearse únicamente en términos de cuántos policías existen. También debe analizarse si las políticas municipales de prevención, vigilancia, mantenimiento urbano, iluminación, control del espacio público y atención de reclamos producen resultados concretos y sostenidos.

Espinoza y la continuidad de la gestión

Fernando Espinoza ocupa un lugar central en esta discusión debido a la extensión temporal de su presencia al frente del municipio. Según la información oficial, asumió la Intendencia en 2005 y posteriormente fue elegido nuevamente para ejercer el cargo. Entre 2015 y 2019 la Intendencia estuvo a cargo de Verónica Magario.

Esto significa que, con esa interrupción, el actual jefe comunal ha tenido una participación prolongada en la conducción política del distrito.

La cuestión adquiere mayor relevancia cuando se contrastan los anuncios oficiales con la persistencia de problemas documentados en el territorio.

El municipio sostiene actualmente que cuenta con más de 5.000 cámaras, más de 1.200 paradas seguras, más de 15.000 alarmas vecinales, centros de monitoreo, anillo digital, patrulleros y otros dispositivos destinados a la prevención.

También informa que durante 2026 se acordó con el Ministerio de Seguridad bonaerense aumentar a 200 las zonas de patrullaje y reforzar los operativos preventivos.

Por lo tanto, el debate político no consiste en determinar si el municipio posee o no herramientas de seguridad. Las propias autoridades reconocen que esas herramientas existen. La cuestión central es evaluar su cobertura efectiva, su funcionamiento y sus resultados en los barrios donde los vecinos continúan denunciando problemas graves.

Cuando el abandono se convierte en un problema de seguridad

La acumulación de residuos y escombros, las calles bloqueadas, la falta de iluminación o la ausencia de mantenimiento no constituyen por sí mismas delitos. Sin embargo, pueden afectar las condiciones de seguridad y limitar la circulación de vecinos, vehículos de emergencia y fuerzas de prevención.

El caso de Cristianía y Gaboto resulta particularmente significativo porque, según el relevamiento periodístico, la misma obstrucción permaneció durante varios años.

La responsabilidad política aparece entonces en una dimensión diferente de la estrictamente policial: un gobierno municipal debe ser capaz de detectar un problema, recibir reclamos, intervenir mediante sus áreas correspondientes y verificar que la solución se mantenga en el tiempo.

Si una situación es conocida, registrada reiteradamente y continúa sin solución, resulta legítimo exigir explicaciones a las autoridades responsables de las áreas municipales correspondientes.

La diferencia entre responsabilidad municipal y responsabilidad provincial

También es necesario evitar una simplificación frecuente: atribuir toda la inseguridad de La Matanza al intendente.

La propia Municipalidad distingue entre sus políticas de "protección ciudadana" y la responsabilidad de la Provincia en materia de seguridad policial. En una comunicación oficial, Espinoza explicó que el municipio trabaja en materia de protección ciudadana mientras que la seguridad corresponde al gobierno provincial.

La Provincia, por su parte, continúa siendo responsable de la conducción de la Policía Bonaerense y de buena parte de la política de seguridad pública. En agosto de 2026, el gobernador Axel Kicillof participó junto con Espinoza de la entrega de 40 patrulleros y 10 motos destinados a reforzar la seguridad en La Matanza.

Por ello, una evaluación seria debe distribuir responsabilidades según las competencias: Provincia en materia policial; Justicia en la investigación y persecución penal; Nación cuando intervienen fuerzas federales; y Municipio en las áreas que efectivamente se encuentran bajo su conducción, incluyendo prevención local, Guardia Urbana, monitoreo, espacio público, higiene urbana, iluminación y coordinación territorial.

El problema de la falta de resultados visibles

La existencia de programas, cámaras, patrulleros, centros de monitoreo o anuncios de inversión constituye información relevante, pero no resulta suficiente para evaluar una política pública.

La pregunta fundamental es qué sucede en el territorio.

Si después de varios años continúan registrándose lugares donde los vecinos denuncian falta de patrullaje, calles bloqueadas por residuos, presencia de estructuras vinculadas con economías delictivas y temor para circular, las autoridades deben explicar por qué las medidas implementadas no lograron resolver determinadas situaciones.

La propia Municipalidad afirma que su Guardia Urbana realiza patrullaje preventivo y trabaja coordinadamente con las fuerzas de seguridad. También sostiene que dispone de una extensa infraestructura tecnológica y de numerosos recursos destinados a la prevención.

En consecuencia, la persistencia de problemas básicos de seguridad y mantenimiento plantea una cuestión de gestión: no solamente qué recursos fueron anunciados o adquiridos, sino dónde están desplegados, cómo se utilizan, qué resultados producen y quién controla su funcionamiento.

Una responsabilidad política que debe ser explicada

La responsabilidad política no equivale a responsabilidad penal. Tampoco significa que el intendente pueda controlar directamente a cada policía, fiscal o juez.

Significa, en cambio, que quienes gobiernan un territorio deben rendir cuentas por aquello que está bajo su órbita de decisión y explicar públicamente aquello que no pueden resolver por depender de otras jurisdicciones.

En el caso de La Matanza, la prolongada permanencia de determinadas autoridades municipales hace que la exigencia de explicaciones sea particularmente relevante. El propio gobierno local reconoce que la seguridad ciudadana constituye una política prioritaria y dispone de una estructura específica para intervenir en ella.

Por eso, frente a situaciones que aparecen documentadas durante varios años, la respuesta institucional no debería limitarse a nuevos anuncios de inversión o nuevos operativos. Debería incluir información verificable sobre los problemas detectados, las medidas adoptadas, los responsables de ejecutarlas, los plazos establecidos y los resultados obtenidos.

Una deuda con los vecinos

La Matanza enfrenta un problema que excede a una gestión individual y que tampoco puede resolverse exclusivamente mediante patrulleros o cámaras. La inseguridad se encuentra vinculada con factores policiales, judiciales, urbanos, sociales y territoriales que involucran a distintos niveles del Estado.

Pero precisamente por tratarse de un problema complejo, la ausencia de resultados sostenidos no puede convertirse en una justificación permanente.

Los vecinos tienen derecho a conocer qué corresponde hacer al Municipio, qué corresponde a la Provincia y qué corresponde a la Justicia. También tienen derecho a saber qué medidas fueron adoptadas, cuáles funcionaron y cuáles fracasaron.

En última instancia, la responsabilidad política de Fernando Espinoza y de las demás autoridades municipales no consiste en responder por cada hecho delictivo ocurrido en La Matanza. Consiste en responder por la gestión de las competencias que sí están bajo su autoridad y, frente a los problemas persistentes, explicar por qué después de años de anuncios, inversiones y programas todavía existen lugares donde las condiciones denunciadas por los vecinos continúan prácticamente sin cambios.

La distancia entre los anuncios oficiales y la realidad observada en determinados sectores del distrito constituye, por sí misma, un asunto que merece explicación pública. Y esa explicación no debería depender de una nueva recorrida periodística, sino de mecanismos permanentes de control, información y rendición de cuentas.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Investigación federal destapa un entramado de lavado en el Puerto de Rosario vinculando la corrupción catalana y el narcotráfico

El Ministerio Público Fiscal imputó al empresario Gustavo Shanahan y a Jordi Pujol Ferrusola por utilizar la concesión de Terminal Puerto Rosario (TPR) para blanquear divisas ilícitas durante 16 años. Solicitan embargos por 100 millones de dólares.

Una extensa investigación llevada adelante por los fiscales federales Diego Velasco, Matías Scilabra, Juan Argibay Molina, Federico Reynares Solari y Matías Mené reveló que la terminal de Terminal Puerto Rosario (TPR S.A.) funcionó durante casi dos décadas como una plataforma para el blanqueo de capitales provenientes de la corrupción política española y, posteriormente, del narcotráfico local.


 

El Ministerio Público Fiscal (MPF) solicitó una serie de detenciones y dictó un embargo preventivo por 152.000 millones de pesos (equivalentes a unos 100 millones de dólares) destinado a garantizar el decomiso de los activos involucrados y la aplicación de multas.

Las personas, empresas e instituciones involucradas

El esquema investigado conecta el cobro de sobornos en Europa con la principal salida agroexportadora de la Argentina y estructuras financieras ilegales.

 

Principales imputados

  • Gustavo Pedro Shanahan: Contador público de 67 años y expresidente de TPR S.A. Actuó como el operador local y testaferro clave de la maniobra. En 2023 fue condenado a siete años de prisión por financiar las operaciones de compra de cocaína para la organización criminal encabezada por el peruano Julio Rodríguez Granthon, utilizando una cueva financiera en Rosario.

  • Jordi Pujol Ferrusola: Hijo de Jordi Pujol Soley (expresidente de la Generalitat de Cataluña). Según fallos de la Audiencia Nacional de Madrid, inyectó en Argentina fondos ilícitos provenientes de comisiones y sobornos adjudicados en obras públicas en España.

  • Entorno familiar de Shanahan: Su esposa, Graciela Niobe Tuero, y sus hijos Esteban Gustavo Shanahan (quien asumió la presidencia de la firma Pro Puerto S.A. en 2020) y Lucila Olga Shanahan, imputados por actuar en la transferencia simulada de inmuebles, vehículos de alta gama, lotes en barrios privados y contratos ficticios para ocultar el origen del dinero.

  • Iván Ferrarons ("Iván Dólar"): Exrugbier con pedido de captura internacional, señalado como el nexo operativo encargado de receptar, contabilizar y bancarizar el efectivo del narcotráfico en la cueva financiera de Shanahan.

Sociedades pantalla y firmas relacionadas

  • Brantridge Holdings Ltd.: Firma offshore utilizada por Pujol Ferrusola para la inyección inicial de 1.850.000 euros en 2005 hacia la firma argentina Loster Company S.A.

  • Pro Puerto S.A., Interlogística Portuaria S.A. e Inter Rosario Port Services S.A.: Sociedades constitutivas del paquete accionario de TPR. Salvo la primera, fueron radicadas en Tarragona (España) y compartían el mismo domicilio fiscal ficticio en Buenos Aires.

  • Vicentin: Grupo agroexportador argentino que adquirió tramos del paquete accionario de TPR entre 2010 y 2012, convirtiendo el capital invertido por la corrupción española en dinero legitimado por compraventa de acciones.

  • Increase S.A., Natural Food S.R.L. y Los Araucos S.R.L.: Empresas receptoras de falsos contratos de mutuo (préstamos intersocietarios) por más de $35 millones entre 2018 y 2019, diseñados para fragmentar y retirar el efectivo por ventanilla sin dejar rastro contable.

  • Bank of New York Mellon: Entidad financiera receptora en Estados Unidos de giros por USD 850.000 mediante falsos convenios de "reconocimiento de deuda" a favor de Shanahan.

La mecánica del blanqueo: de Cataluña y el narcotráfico a la hidrovía

 


La maniobra criminal se dividió en tres etapas operativas continuadas entre 2004 y 2020:

  1. Inyección inicial (2004-2005): Pujol Ferrusola ingresó euros de la corrupción catalana a través de la offshore Brantridge Holdings Ltd. para financiar la ampliación de capital requerida por la concesión portuaria.

  2. Transformación del activo (2010-2012): El paquete accionario de TPR se vendió de forma escalonada a firmas vinculadas al grupo Vicentin. El dinero ilícito original adquirió apariencia legítima bajo el concepto de "precio de venta de acciones".

  3. Confluencia narco y triangulación (2015-2020): Shanahan reinsertó ganancias del narcotráfico mediante compras sistemáticas de fichas en salas VIP del Casino de Rosario por más de $23 millones. Asimismo, mediante simulaciones de deuda, repatrió capitales hacia Estados Unidos y movilizó cuotas restantes en el mercado local con prestamos simulados (mutuos).

Falencias institucionales y fallas de control estatal

La investigación expone graves vacíos de control institucional que permitieron la continuidad del esquema durante 16 años dentro de un puerto bajo concesión pública:

Organismo / EntidadFalencia / Inacción detectada
Ente Administrador del Puerto de Rosario (ENAPRO)Omitió verificar la capacidad técnico-financiera real de las empresas adjudicatarias. Ignoró las alertas iniciales sobre la falta de vinculación institucional real con la Autoridad Portuaria de Tarragona.
Unidad de Información Financiera (UIF) y Control BancarioAusencia de monitoreo sobre las transferencias offshore entrantes y los fraccionamientos bancarios por ventanilla.
Banco de la Nación ArgentinaPese a que un informe técnico de 2020 detectó "valuaciones contables erráticas" e inconsistencias no declaradas en la valuación de TPR, la advertencia no generó denuncias ni investigaciones administrativas inmediatas.
Justicia Federal de RosarioAusencia de cruce de datos preventivo entre expedientes comerciales, bancarios y causas penales por narcotráfico en la jurisdicción.

Mecanismos de control preventivo y pautas de no repetición

Para evitar la instrumentalización de infraestructura pública estratégica por parte de redes de delincuencia organizada, se sugieren las siguientes medidas de control:

  • Identificación obligatoria del Beneficiario Final (UBO): Imponer por pliego concesionario la obligación de auditar hasta el último eslabón de personas humanas detrás de cualquier estructura jurídica local o extranjera, prohibiendo la participación de firmas radicadas en guaridas fiscales o sin actividad comercial comprobable.

  • Auditorías externas continuas en el ENAPRO: Reestructurar los organismos de administración portuaria incorporando unidades técnicas independientes de auditoría contable e informática, desvinculadas de la política local.

  • Sistema de Alertas Cruzadas e Integración con la UIF: Implementar un protocolo de reporte automático obligando a los entes reguladores a cruzar datos de balances, mutuos comerciales e ingresos de capitales extranjeros con la UIF y los organismos de administración tributaria.

  • Supervisión en tiempo real de contratos de concesión: Disponer la caducidad automática de la concesión ante cualquier alteración accionaria opaca o cesión de cuotas no notificada formalmente al Estado.

  • Trazabilidad sobre flujos del sector de entretenimiento y casinos: Endurecer los montos máximos operativos y el seguimiento nominativo de divisas cambiadas por fichas en salones VIP de apuestas, vinculándolos directamente con las declaraciones juradas patrimoniales de los apostadores.

jueves, 3 de septiembre de 2026

El espionaje y la política desembarcan en la disputa millonaria de Tini Stoessel con sus padres

La ruptura comercial entre la cantante y su familia destapó una red de asesores vinculados a los servicios de inteligencia, históricas causas de corrupción y al entorno de Rodrigo de Paul. Lo que comenzó como una auditoría amenaza con convertirse en una guerra de presiones fiscales y judiciales.

La exitosa carrera de Martina "Tini" Stoessel atraviesa su momento más turbulento, pero esta vez lejos de los escenarios. La disputa por el control comercial y patrimonial que la artista inició contra sus padres y exmánagers, Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera, ha tomado un giro inesperado. Según revelan los últimos movimientos en su entorno, la cantante ha incorporado a su equipo de asesores a figuras con un denso prontuario en los sótanos del poder, la justicia federal y los servicios de inteligencia.

Detrás de la auditoría a las cuentas familiares operan hoy dos nombres de peso: el exagente de la SIDE Leonardo Scatturice y el abogado tributarista Horacio Díaz Sieiro. La llegada de estos "facilitadores" no fue casual. Su desembarco se gestó a través del círculo de confianza de su pareja, el futbolista de la Selección Argentina Rodrigo de Paul. Específicamente, el nexo habría sido Alejandro "El Turco" Calián, un amigo del jugador que arrastra sus propias investigaciones judiciales por maniobras cambiarias durante la época del cepo y contrabando.

El perfil de los nuevos asesores encendió las alarmas y generó pavor en el entorno histórico de la familia Stoessel. Díaz Sieiro cuenta con un historial judicial que lo vincula al asesoramiento de Lázaro Báez para trasladar sus domicilios fiscales y eludir controles de la AFIP. Además, estuvo bajo la lupa de la justicia federal por su cercanía a financistas arrepentidos como Ernesto Clarens y a las redes de negocios con la Venezuela chavista.

Por su parte, Scatturice no solo arrastra investigaciones por presunto espionaje ilegal a políticos y periodistas desde su agencia privada C3 Consulting, sino que mantiene sólidos vínculos con la actual cúpula de la agencia de recaudación del Estado (ARCA, ex AFIP). Operadores del sector le atribuyen a Scatturice haber impulsado la llegada de Andrés Vázquez a la titularidad de la Dirección General Impositiva (DGI), un nexo que sugiere que la ofensiva contra la familia de la artista podría incluir una fuerte presión impositiva.

El conflicto expone un choque de mundos. Alejandro Stoessel manejó la carrera de su hija de forma hermética y vertical desde sus inicios en Violetta a los 14 años. Ahora, esa administración familiar tradicional choca de frente con las lógicas del fútbol de élite, donde reinan las estructuras financieras complejas y las cuentas offshore.

La sospecha de los viejos colaboradores de la artista es que la auditoría actual es apenas la punta del iceberg. El objetivo de fondo de esta nueva red de inteligencia y abogados penalistas sería tomar el control total de la alta rentabilidad internacional de la estrella pop, desplazando definitivamente a sus padres mediante tácticas que mezclan el derecho, el espionaje corporativo y las carpetas fiscales.

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