domingo, 20 de septiembre de 2026

La Matanza: inseguridad, abandono y una responsabilidad política que permanece pendiente

La inseguridad y el deterioro del espacio público constituyen problemas persistentes en La Matanza. Una recorrida realizada por LA NACION y publicada el 20 de septiembre de 2026 volvió a documentar situaciones que, según el medio, ya habían sido observadas en recorridas anteriores: calles bloqueadas por basura y escombros, escasa presencia preventiva, episodios violentos, circulación de armas y sectores en los que los vecinos manifiestan vivir bajo una situación permanente de temor.

El problema no puede reducirse exclusivamente a la existencia de delitos. La cuestión también involucra las condiciones urbanas que favorecen la inseguridad, la capacidad de prevención, el mantenimiento de los espacios públicos, la respuesta ante los reclamos vecinales y, fundamentalmente, la responsabilidad política de quienes ejercen el gobierno local.

Una situación que se repite

Uno de los ejemplos más significativos aparece en la esquina de Cristianía y Gaboto. Allí, según la investigación periodística, permanece una acumulación de basura y escombros utilizada para bloquear la circulación. El lugar había sido registrado en 2023, nuevamente en 2025 y otra vez en septiembre de 2026, sin que la situación hubiera sido resuelta.

La persistencia de una situación de estas características durante varios años resulta relevante porque transforma un problema puntual de limpieza urbana en un indicador de continuidad de la falta de respuesta estatal.

La misma investigación describe una recorrida nocturna de aproximadamente 80 kilómetros, desde la avenida General Paz hasta Virrey del Pino, durante la cual se observaron distintos niveles de presencia policial y situaciones de deterioro urbano. El relevamiento señala que, de 16 móviles contabilizados, seis permanecían en puestos fijos y no realizaban patrullaje dinámico.

 
Según las estadísticas citadas por LA NACION, hasta el 30 de junio de 2026 el Departamento Judicial La Matanza concentraba el 20% de las denuncias por robo del Gran Buenos Aires. El mismo informe señala que durante 2025 la tasa de homicidios del distrito fue de 8,02 casos cada 100.000 habitantes, frente a 4,6 cada 100.000 para la provincia.

Estos datos no permiten atribuir cada delito a una deficiencia municipal concreta, pero sí describen la magnitud de un problema que exige respuestas sostenidas de todos los niveles del Estado.

La responsabilidad municipal

La seguridad pública no es una competencia exclusiva del municipio. La Policía de la Provincia de Buenos Aires depende de la estructura provincial y las investigaciones penales corresponden al Ministerio Público Fiscal y al Poder Judicial. Por lo tanto, no sería correcto atribuir al intendente responsabilidad directa por cada robo, homicidio o investigación criminal.

Sin embargo, esa delimitación de competencias tampoco elimina la responsabilidad política del gobierno municipal.

El propio Municipio de La Matanza reconoce formalmente un papel activo en materia de prevención. Su estructura incluye una Secretaría General de Protección Ciudadana y una Guardia Urbana, a la que asigna funciones de patrullaje preventivo, asistencia y trabajo coordinado con las fuerzas de seguridad.

Además, la documentación presupuestaria municipal establece entre los objetivos de la Secretaría de Protección Ciudadana el incremento de la presencia estatal en la vía pública, la prevención del delito, la coordinación con la Policía Provincial y Gendarmería, la instalación de cámaras y alarmas y otras medidas vinculadas con la seguridad ciudadana.

Por esa razón, la discusión política no debería plantearse únicamente en términos de cuántos policías existen. También debe analizarse si las políticas municipales de prevención, vigilancia, mantenimiento urbano, iluminación, control del espacio público y atención de reclamos producen resultados concretos y sostenidos.

Espinoza y la continuidad de la gestión

Fernando Espinoza ocupa un lugar central en esta discusión debido a la extensión temporal de su presencia al frente del municipio. Según la información oficial, asumió la Intendencia en 2005 y posteriormente fue elegido nuevamente para ejercer el cargo. Entre 2015 y 2019 la Intendencia estuvo a cargo de Verónica Magario.

Esto significa que, con esa interrupción, el actual jefe comunal ha tenido una participación prolongada en la conducción política del distrito.

La cuestión adquiere mayor relevancia cuando se contrastan los anuncios oficiales con la persistencia de problemas documentados en el territorio.

El municipio sostiene actualmente que cuenta con más de 5.000 cámaras, más de 1.200 paradas seguras, más de 15.000 alarmas vecinales, centros de monitoreo, anillo digital, patrulleros y otros dispositivos destinados a la prevención.

También informa que durante 2026 se acordó con el Ministerio de Seguridad bonaerense aumentar a 200 las zonas de patrullaje y reforzar los operativos preventivos.

Por lo tanto, el debate político no consiste en determinar si el municipio posee o no herramientas de seguridad. Las propias autoridades reconocen que esas herramientas existen. La cuestión central es evaluar su cobertura efectiva, su funcionamiento y sus resultados en los barrios donde los vecinos continúan denunciando problemas graves.

Cuando el abandono se convierte en un problema de seguridad

La acumulación de residuos y escombros, las calles bloqueadas, la falta de iluminación o la ausencia de mantenimiento no constituyen por sí mismas delitos. Sin embargo, pueden afectar las condiciones de seguridad y limitar la circulación de vecinos, vehículos de emergencia y fuerzas de prevención.

El caso de Cristianía y Gaboto resulta particularmente significativo porque, según el relevamiento periodístico, la misma obstrucción permaneció durante varios años.

La responsabilidad política aparece entonces en una dimensión diferente de la estrictamente policial: un gobierno municipal debe ser capaz de detectar un problema, recibir reclamos, intervenir mediante sus áreas correspondientes y verificar que la solución se mantenga en el tiempo.

Si una situación es conocida, registrada reiteradamente y continúa sin solución, resulta legítimo exigir explicaciones a las autoridades responsables de las áreas municipales correspondientes.

La diferencia entre responsabilidad municipal y responsabilidad provincial

También es necesario evitar una simplificación frecuente: atribuir toda la inseguridad de La Matanza al intendente.

La propia Municipalidad distingue entre sus políticas de "protección ciudadana" y la responsabilidad de la Provincia en materia de seguridad policial. En una comunicación oficial, Espinoza explicó que el municipio trabaja en materia de protección ciudadana mientras que la seguridad corresponde al gobierno provincial.

La Provincia, por su parte, continúa siendo responsable de la conducción de la Policía Bonaerense y de buena parte de la política de seguridad pública. En agosto de 2026, el gobernador Axel Kicillof participó junto con Espinoza de la entrega de 40 patrulleros y 10 motos destinados a reforzar la seguridad en La Matanza.

Por ello, una evaluación seria debe distribuir responsabilidades según las competencias: Provincia en materia policial; Justicia en la investigación y persecución penal; Nación cuando intervienen fuerzas federales; y Municipio en las áreas que efectivamente se encuentran bajo su conducción, incluyendo prevención local, Guardia Urbana, monitoreo, espacio público, higiene urbana, iluminación y coordinación territorial.

El problema de la falta de resultados visibles

La existencia de programas, cámaras, patrulleros, centros de monitoreo o anuncios de inversión constituye información relevante, pero no resulta suficiente para evaluar una política pública.

La pregunta fundamental es qué sucede en el territorio.

Si después de varios años continúan registrándose lugares donde los vecinos denuncian falta de patrullaje, calles bloqueadas por residuos, presencia de estructuras vinculadas con economías delictivas y temor para circular, las autoridades deben explicar por qué las medidas implementadas no lograron resolver determinadas situaciones.

La propia Municipalidad afirma que su Guardia Urbana realiza patrullaje preventivo y trabaja coordinadamente con las fuerzas de seguridad. También sostiene que dispone de una extensa infraestructura tecnológica y de numerosos recursos destinados a la prevención.

En consecuencia, la persistencia de problemas básicos de seguridad y mantenimiento plantea una cuestión de gestión: no solamente qué recursos fueron anunciados o adquiridos, sino dónde están desplegados, cómo se utilizan, qué resultados producen y quién controla su funcionamiento.

Una responsabilidad política que debe ser explicada

La responsabilidad política no equivale a responsabilidad penal. Tampoco significa que el intendente pueda controlar directamente a cada policía, fiscal o juez.

Significa, en cambio, que quienes gobiernan un territorio deben rendir cuentas por aquello que está bajo su órbita de decisión y explicar públicamente aquello que no pueden resolver por depender de otras jurisdicciones.

En el caso de La Matanza, la prolongada permanencia de determinadas autoridades municipales hace que la exigencia de explicaciones sea particularmente relevante. El propio gobierno local reconoce que la seguridad ciudadana constituye una política prioritaria y dispone de una estructura específica para intervenir en ella.

Por eso, frente a situaciones que aparecen documentadas durante varios años, la respuesta institucional no debería limitarse a nuevos anuncios de inversión o nuevos operativos. Debería incluir información verificable sobre los problemas detectados, las medidas adoptadas, los responsables de ejecutarlas, los plazos establecidos y los resultados obtenidos.

Una deuda con los vecinos

La Matanza enfrenta un problema que excede a una gestión individual y que tampoco puede resolverse exclusivamente mediante patrulleros o cámaras. La inseguridad se encuentra vinculada con factores policiales, judiciales, urbanos, sociales y territoriales que involucran a distintos niveles del Estado.

Pero precisamente por tratarse de un problema complejo, la ausencia de resultados sostenidos no puede convertirse en una justificación permanente.

Los vecinos tienen derecho a conocer qué corresponde hacer al Municipio, qué corresponde a la Provincia y qué corresponde a la Justicia. También tienen derecho a saber qué medidas fueron adoptadas, cuáles funcionaron y cuáles fracasaron.

En última instancia, la responsabilidad política de Fernando Espinoza y de las demás autoridades municipales no consiste en responder por cada hecho delictivo ocurrido en La Matanza. Consiste en responder por la gestión de las competencias que sí están bajo su autoridad y, frente a los problemas persistentes, explicar por qué después de años de anuncios, inversiones y programas todavía existen lugares donde las condiciones denunciadas por los vecinos continúan prácticamente sin cambios.

La distancia entre los anuncios oficiales y la realidad observada en determinados sectores del distrito constituye, por sí misma, un asunto que merece explicación pública. Y esa explicación no debería depender de una nueva recorrida periodística, sino de mecanismos permanentes de control, información y rendición de cuentas.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Investigación federal destapa un entramado de lavado en el Puerto de Rosario vinculando la corrupción catalana y el narcotráfico

El Ministerio Público Fiscal imputó al empresario Gustavo Shanahan y a Jordi Pujol Ferrusola por utilizar la concesión de Terminal Puerto Rosario (TPR) para blanquear divisas ilícitas durante 16 años. Solicitan embargos por 100 millones de dólares.

Una extensa investigación llevada adelante por los fiscales federales Diego Velasco, Matías Scilabra, Juan Argibay Molina, Federico Reynares Solari y Matías Mené reveló que la terminal de Terminal Puerto Rosario (TPR S.A.) funcionó durante casi dos décadas como una plataforma para el blanqueo de capitales provenientes de la corrupción política española y, posteriormente, del narcotráfico local.


 

El Ministerio Público Fiscal (MPF) solicitó una serie de detenciones y dictó un embargo preventivo por 152.000 millones de pesos (equivalentes a unos 100 millones de dólares) destinado a garantizar el decomiso de los activos involucrados y la aplicación de multas.

Las personas, empresas e instituciones involucradas

El esquema investigado conecta el cobro de sobornos en Europa con la principal salida agroexportadora de la Argentina y estructuras financieras ilegales.

 

Principales imputados

  • Gustavo Pedro Shanahan: Contador público de 67 años y expresidente de TPR S.A. Actuó como el operador local y testaferro clave de la maniobra. En 2023 fue condenado a siete años de prisión por financiar las operaciones de compra de cocaína para la organización criminal encabezada por el peruano Julio Rodríguez Granthon, utilizando una cueva financiera en Rosario.

  • Jordi Pujol Ferrusola: Hijo de Jordi Pujol Soley (expresidente de la Generalitat de Cataluña). Según fallos de la Audiencia Nacional de Madrid, inyectó en Argentina fondos ilícitos provenientes de comisiones y sobornos adjudicados en obras públicas en España.

  • Entorno familiar de Shanahan: Su esposa, Graciela Niobe Tuero, y sus hijos Esteban Gustavo Shanahan (quien asumió la presidencia de la firma Pro Puerto S.A. en 2020) y Lucila Olga Shanahan, imputados por actuar en la transferencia simulada de inmuebles, vehículos de alta gama, lotes en barrios privados y contratos ficticios para ocultar el origen del dinero.

  • Iván Ferrarons ("Iván Dólar"): Exrugbier con pedido de captura internacional, señalado como el nexo operativo encargado de receptar, contabilizar y bancarizar el efectivo del narcotráfico en la cueva financiera de Shanahan.

Sociedades pantalla y firmas relacionadas

  • Brantridge Holdings Ltd.: Firma offshore utilizada por Pujol Ferrusola para la inyección inicial de 1.850.000 euros en 2005 hacia la firma argentina Loster Company S.A.

  • Pro Puerto S.A., Interlogística Portuaria S.A. e Inter Rosario Port Services S.A.: Sociedades constitutivas del paquete accionario de TPR. Salvo la primera, fueron radicadas en Tarragona (España) y compartían el mismo domicilio fiscal ficticio en Buenos Aires.

  • Vicentin: Grupo agroexportador argentino que adquirió tramos del paquete accionario de TPR entre 2010 y 2012, convirtiendo el capital invertido por la corrupción española en dinero legitimado por compraventa de acciones.

  • Increase S.A., Natural Food S.R.L. y Los Araucos S.R.L.: Empresas receptoras de falsos contratos de mutuo (préstamos intersocietarios) por más de $35 millones entre 2018 y 2019, diseñados para fragmentar y retirar el efectivo por ventanilla sin dejar rastro contable.

  • Bank of New York Mellon: Entidad financiera receptora en Estados Unidos de giros por USD 850.000 mediante falsos convenios de "reconocimiento de deuda" a favor de Shanahan.

La mecánica del blanqueo: de Cataluña y el narcotráfico a la hidrovía

 


La maniobra criminal se dividió en tres etapas operativas continuadas entre 2004 y 2020:

  1. Inyección inicial (2004-2005): Pujol Ferrusola ingresó euros de la corrupción catalana a través de la offshore Brantridge Holdings Ltd. para financiar la ampliación de capital requerida por la concesión portuaria.

  2. Transformación del activo (2010-2012): El paquete accionario de TPR se vendió de forma escalonada a firmas vinculadas al grupo Vicentin. El dinero ilícito original adquirió apariencia legítima bajo el concepto de "precio de venta de acciones".

  3. Confluencia narco y triangulación (2015-2020): Shanahan reinsertó ganancias del narcotráfico mediante compras sistemáticas de fichas en salas VIP del Casino de Rosario por más de $23 millones. Asimismo, mediante simulaciones de deuda, repatrió capitales hacia Estados Unidos y movilizó cuotas restantes en el mercado local con prestamos simulados (mutuos).

Falencias institucionales y fallas de control estatal

La investigación expone graves vacíos de control institucional que permitieron la continuidad del esquema durante 16 años dentro de un puerto bajo concesión pública:

Organismo / EntidadFalencia / Inacción detectada
Ente Administrador del Puerto de Rosario (ENAPRO)Omitió verificar la capacidad técnico-financiera real de las empresas adjudicatarias. Ignoró las alertas iniciales sobre la falta de vinculación institucional real con la Autoridad Portuaria de Tarragona.
Unidad de Información Financiera (UIF) y Control BancarioAusencia de monitoreo sobre las transferencias offshore entrantes y los fraccionamientos bancarios por ventanilla.
Banco de la Nación ArgentinaPese a que un informe técnico de 2020 detectó "valuaciones contables erráticas" e inconsistencias no declaradas en la valuación de TPR, la advertencia no generó denuncias ni investigaciones administrativas inmediatas.
Justicia Federal de RosarioAusencia de cruce de datos preventivo entre expedientes comerciales, bancarios y causas penales por narcotráfico en la jurisdicción.

Mecanismos de control preventivo y pautas de no repetición

Para evitar la instrumentalización de infraestructura pública estratégica por parte de redes de delincuencia organizada, se sugieren las siguientes medidas de control:

  • Identificación obligatoria del Beneficiario Final (UBO): Imponer por pliego concesionario la obligación de auditar hasta el último eslabón de personas humanas detrás de cualquier estructura jurídica local o extranjera, prohibiendo la participación de firmas radicadas en guaridas fiscales o sin actividad comercial comprobable.

  • Auditorías externas continuas en el ENAPRO: Reestructurar los organismos de administración portuaria incorporando unidades técnicas independientes de auditoría contable e informática, desvinculadas de la política local.

  • Sistema de Alertas Cruzadas e Integración con la UIF: Implementar un protocolo de reporte automático obligando a los entes reguladores a cruzar datos de balances, mutuos comerciales e ingresos de capitales extranjeros con la UIF y los organismos de administración tributaria.

  • Supervisión en tiempo real de contratos de concesión: Disponer la caducidad automática de la concesión ante cualquier alteración accionaria opaca o cesión de cuotas no notificada formalmente al Estado.

  • Trazabilidad sobre flujos del sector de entretenimiento y casinos: Endurecer los montos máximos operativos y el seguimiento nominativo de divisas cambiadas por fichas en salones VIP de apuestas, vinculándolos directamente con las declaraciones juradas patrimoniales de los apostadores.

jueves, 3 de septiembre de 2026

El espionaje y la política desembarcan en la disputa millonaria de Tini Stoessel con sus padres

La ruptura comercial entre la cantante y su familia destapó una red de asesores vinculados a los servicios de inteligencia, históricas causas de corrupción y al entorno de Rodrigo de Paul. Lo que comenzó como una auditoría amenaza con convertirse en una guerra de presiones fiscales y judiciales.

La exitosa carrera de Martina "Tini" Stoessel atraviesa su momento más turbulento, pero esta vez lejos de los escenarios. La disputa por el control comercial y patrimonial que la artista inició contra sus padres y exmánagers, Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera, ha tomado un giro inesperado. Según revelan los últimos movimientos en su entorno, la cantante ha incorporado a su equipo de asesores a figuras con un denso prontuario en los sótanos del poder, la justicia federal y los servicios de inteligencia.

Detrás de la auditoría a las cuentas familiares operan hoy dos nombres de peso: el exagente de la SIDE Leonardo Scatturice y el abogado tributarista Horacio Díaz Sieiro. La llegada de estos "facilitadores" no fue casual. Su desembarco se gestó a través del círculo de confianza de su pareja, el futbolista de la Selección Argentina Rodrigo de Paul. Específicamente, el nexo habría sido Alejandro "El Turco" Calián, un amigo del jugador que arrastra sus propias investigaciones judiciales por maniobras cambiarias durante la época del cepo y contrabando.

El perfil de los nuevos asesores encendió las alarmas y generó pavor en el entorno histórico de la familia Stoessel. Díaz Sieiro cuenta con un historial judicial que lo vincula al asesoramiento de Lázaro Báez para trasladar sus domicilios fiscales y eludir controles de la AFIP. Además, estuvo bajo la lupa de la justicia federal por su cercanía a financistas arrepentidos como Ernesto Clarens y a las redes de negocios con la Venezuela chavista.

Por su parte, Scatturice no solo arrastra investigaciones por presunto espionaje ilegal a políticos y periodistas desde su agencia privada C3 Consulting, sino que mantiene sólidos vínculos con la actual cúpula de la agencia de recaudación del Estado (ARCA, ex AFIP). Operadores del sector le atribuyen a Scatturice haber impulsado la llegada de Andrés Vázquez a la titularidad de la Dirección General Impositiva (DGI), un nexo que sugiere que la ofensiva contra la familia de la artista podría incluir una fuerte presión impositiva.

El conflicto expone un choque de mundos. Alejandro Stoessel manejó la carrera de su hija de forma hermética y vertical desde sus inicios en Violetta a los 14 años. Ahora, esa administración familiar tradicional choca de frente con las lógicas del fútbol de élite, donde reinan las estructuras financieras complejas y las cuentas offshore.

La sospecha de los viejos colaboradores de la artista es que la auditoría actual es apenas la punta del iceberg. El objetivo de fondo de esta nueva red de inteligencia y abogados penalistas sería tomar el control total de la alta rentabilidad internacional de la estrella pop, desplazando definitivamente a sus padres mediante tácticas que mezclan el derecho, el espionaje corporativo y las carpetas fiscales.

domingo, 16 de agosto de 2026

El Gobierno acumuló US$ 3.000 millones de fondos fiduciarios para financiar al Tesoro y Luis Caputo fue denunciado en la Justicia

A pesar de la promesa presidencial de eliminarlos, decenas de fideicomisos continúan operativos bajo la órbita del Ministerio de Economía. Mientras se registra una baja ejecución en obras, la oposición impulsó una causa penal por el presunto desvío de los recursos correspondientes al sistema vial.

Durante los primeros dos años de la presidencia de Javier Milei, los fondos fiduciarios estatales acumularon un superávit cercano a los US$ 3.000 millones, los cuales fueron colocados mayoritariamente en instrumentos financieros para sostener el "déficit cero". A pesar de que el mandatario prometió eliminarlos por considerarlos "cajas de la política", en la actualidad entre 27 y 29 fideicomisos continúan vigentes o en proceso de liquidación, administrados bajo la supervisión del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo. A través del decreto N° 215/2024, dicha cartera fue designada para ejercer la dirección de todos los fondos integrados con bienes del Estado Nacional.

De acuerdo con balances contables y planillas de la Oficina Nacional de Presupuesto (ONP), el superávit financiero de estos fideicomisos ascendió a $1,86 billones en 2024 (US$ 1.978 millones) y a $1,23 billones en 2025 (US$ 973 millones). En lugar de aplicarse a los fines específicos establecidos por ley, un porcentaje elevado de la recaudación se destinó a la compra de letras del Tesoro, bonos públicos y plazos fijos en el Banco Nación. Para 2026, las planillas presupuestarias prevén que el Gobierno coloque $1,33 billones adicionales en estas inversiones financieras.

 

Los datos oficiales coinciden con los relevamientos realizados desde la oposición. Alejandro "Topo" Rodríguez, ex diputado y actual director del Instituto Consenso Federal, precisó que los fondos registraron un superávit superior a los US$ 3.000 millones acumulados hasta 2025. A partir de la ejecución del primer trimestre del año, el dirigente proyectó que para fines de 2026 se sumarán otros US$ 956 millones, alcanzando un total cercano a los US$ 4.000 millones en tres años.

Esta reasignación de los recursos derivó en un expediente judicial focalizado en el Fondo Fiduciario del Sistema Vial Integrado (SisVial), que se nutre del impuesto a los combustibles líquidos. La diputada nacional Victoria Tolosa Paz presentó una denuncia en la justicia federal contra el ministro Caputo, acusándolo de no utilizar el dinero para el arreglo de rutas y desviarlo para financiar al Tesoro. Según sostiene la presentación, de los $1,503 billones recaudados en un período de dos años y medio, solo se aplicaron $394.406 millones a su destino específico, registrando una subejecución del 73,8%.

La información contable del SisVial detalla que, al 31 de mayo de 2026, el fondo mantenía más de $1,001 billones en inversiones financieras y $37.761 millones inmovilizados en cuenta corriente, totalizando más de $1,038 billones ajenos a la obra pública. Durante los primeros cinco meses de este año, se ejecutó apenas la cuarta parte de lo recaudado. Al respecto, el vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció que el Gobierno utiliza recursos de este fondo con el objetivo de lograr el equilibrio fiscal.

El freno en la inversión vial fue contrastado con el estado de las rutas nacionales. Un relevamiento de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FePeViNa) analizó 22 accidentes ocurridos entre junio y julio de 2026, con un saldo de 29 fallecidos. De los 17 siniestros con datos disponibles sobre el Índice de Estado de la calzada, el 64,7% tuvo lugar en tramos calificados como "malos" por la propia Dirección Nacional de Vialidad (DNV). Además, los registros muestran que el 52,7% de los pagos por obras del SisVial en los primeros cinco meses del año se desembolsaron durante "ventanas legislativas" coincidentes con votaciones sensibles en el Congreso.

 

La dinámica de subejecución y capitalización financiera se repite en otras cajas operativas, como el Fondo Fiduciario Sistema de Infraestructura del Transporte, el destinado a Consumos Residenciales de Gas y el Fondo de Infraestructura Hídrica. Este último recaudó $399.541 millones entre enero de 2024 y marzo de 2026, pero gastó solo el 25% de sus recursos en obras, colocando el excedente en instrumentos financieros. Para 2026, el Ministerio de Economía proyecta asignar casi la totalidad de su resultado financiero positivo a inversiones, pese a que debe solventar proyectos hídricos rezagados, como los de la cuenca del río Salado en la provincia de Buenos Aires.

En paralelo, el Gobierno avanza con modificaciones estructurales en otros fondos. El Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), inicialmente manejado por Sebastián Pareja y destinado a urbanizar villas de emergencia, sufrió un recorte del 94% en sus desembolsos luego de que una medida cautelar del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) frenara la disolución anunciada por Milei. Esta decisión paralizó 636 proyectos e implicó la colocación de miles de millones de pesos en letras, bonos y fondos comunes de inversión. Por su parte, el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), tutelado hasta fines de junio por Noelia Ruiz, dejó de recibir a principios de año los aportes de las ensambladoras, aunque mantiene operativos los proyectos que ya habían sido aprobados.

Finalmente, los resultados oficiales del primer trimestre de 2026 exponen que los excedentes crecen a un ritmo mayor al estipulado presupuestariamente. El Fondo de Energías Renovables (Foder) acumuló en tres meses 3,5 veces el resultado financiero que tenía proyectado para la totalidad del año, mientras que el Fondo de Promoción de la Economía del Conocimiento (Fonpec) llegó a marzo superando en 7,7 veces su proyección anual.

Dos jóvenes fueron asesinados a tiros en Florencio Varela y un tercero permanece internado en estado crítico

Dos jóvenes fueron asesinados a tiros y un tercero resultó gravemente herido durante un ataque ocurrido el jueves por la noche en el barrio San Francisco, en Florencio Varela. La investigación busca determinar quiénes fueron los autores del ataque y cuál fue el motivo del tiroteo. Una de las hipótesis mencionadas por vecinos sostiene que los agresores podrían haber buscado atacar otra vivienda y que las víctimas fueron alcanzadas por una presunta confusión, aunque esta versión todavía no fue confirmada por la Justicia.

El hecho ocurrió antes de las 21 en la calle 1325, entre 1344 y 1348. De acuerdo con la información difundida por medios locales, entre ellos Infosur, tres jóvenes se encontraban frente a una vivienda cuando una Volkswagen Suran de color gris se detuvo en el lugar. Al menos uno de los ocupantes habría descendido o extraído un arma y efectuado varios disparos contra el grupo, para luego escapar del lugar.

 

Una de las víctimas fue Ariel Machi, de 28 años, quien recibió impactos de bala en la pierna izquierda y el abdomen. Cuando efectivos policiales llegaron tras un llamado al 911 por las detonaciones y la presencia de personas heridas, encontraron a Machi fallecido en el lugar.

El segundo fallecido fue Franco Javier Herrera, de 23 años, propietario de la vivienda frente a la cual se produjo el ataque. Herrera sufrió heridas de arma de fuego en el abdomen y la espalda. Su padre lo trasladó en un vehículo particular hasta el Hospital Mi Pueblo, junto con otro de los jóvenes heridos. Herrera murió al día siguiente como consecuencia de las lesiones.

El tercer herido fue identificado como Sebastián Ortiz, de 25 años. Según la información difundida sobre el caso, recibió disparos en la espalda y el abdomen y fue intervenido quirúrgicamente. Al momento de los últimos reportes permanecía internado en estado crítico.

La principal hipótesis mencionada por habitantes del barrio sostiene que los atacantes podrían haber tenido como objetivo otra vivienda de la misma cuadra, que algunos vecinos señalan informalmente como un supuesto lugar de venta de estupefacientes. Sin embargo, no existe hasta el momento una confirmación judicial de que esa vivienda funcionara como un punto de venta de drogas, ni una imputación oficial contra sus ocupantes por una actividad de esa naturaleza. Tampoco está acreditado que Machi, Herrera u Ortiz tuvieran vínculos con el narcotráfico.

La investigación quedó a cargo de la UFIJ N.º 6, con intervención del Grupo de Trabajo Operativo de las comisarías y conocimiento del jefe de la Sub DDI de Florencio Varela. Hasta el momento no se habían informado detenidos. Los investigadores procuran identificar a los ocupantes de la Volkswagen Suran, establecer su participación en el ataque y determinar el móvil del doble homicidio.

La tensión en el barrio aumentó dos días después del ataque. Durante la tarde y la noche del sábado, un grupo de vecinos se concentró frente a una vivienda ubicada a pocos metros del lugar del tiroteo, a la que señalaban informalmente como un supuesto “kiosco narco”. Parte de los presentes prendió fuego el inmueble, que terminó destruido por las llamas. La Policía intervino para dispersar a las personas que permanecían en el lugar.

La existencia de una actividad vinculada con la venta de estupefacientes en esa vivienda tampoco fue confirmada oficialmente hasta el momento. De igual manera, no se había informado sobre detenidos o imputados por el incendio. La investigación deberá determinar si existe alguna relación entre ese inmueble, el ataque contra los tres jóvenes y la hipótesis de una posible confusión de domicilio.

Mientras continúa la pesquisa, el doble homicidio permanece sin detenidos y con varias cuestiones por esclarecer: quiénes fueron los autores materiales, cuál era el verdadero objetivo del ataque, si existió efectivamente una confusión de vivienda y qué relación, si alguna, pudo existir con la presunta actividad de venta de drogas mencionada por vecinos. La información disponible hasta ahora no permite confirmar esa hipótesis como móvil del crimen.

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