El juez federal Sebastián Casanello procesó a Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) durante el inicio del gobierno de Javier Milei, por los delitos de cohecho pasivo, fraude a la administración pública y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública.
En la misma resolución, Casanello consideró a Spagnuolo uno de los jefes de una presunta asociación ilícita que, según el fallo, utilizó a la Andis como un mecanismo de enriquecimiento indebido mediante licitaciones direccionadas y sobreprecios.
Junto con Spagnuolo fueron procesados como presuntos líderes de la organización Daniel Garbellini, exsubdirector de la Andis; Miguel Ángel Calvete, empresario y lobbista vinculado al sector de las droguerías; y Pablo Atchabahian, exdirector de Acceso a los Servicios de Salud de la agencia.
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| Procesamiento por causa de corrupción ANDIS |
A Spagnuolo se le atribuyeron los delitos de negociaciones incompatibles, defraudación a la administración pública, cohecho pasivo y asociación ilícita en carácter de jefe, y se le trabó un embargo por $202.828.725.464.
Daniel Garbellini fue procesado por negociaciones incompatibles con la función pública, defraudación a la administración pública y asociación ilícita como jefe, con un embargo fijado en $202.247.451.393.
Miguel Ángel Calvete fue procesado por negociaciones incompatibles y defraudación a la administración pública en calidad de partícipe necesario, cohecho activo como autor y asociación ilícita como jefe, con un embargo de $203.072.992.394.
Pablo Atchabahian fue procesado por negociaciones incompatibles y defraudación a la administración pública como partícipe necesario, además de asociación ilícita en carácter de jefe, con un embargo de $202.247.451.393.
En total, el magistrado dictó el procesamiento de 19 personas, entre exfuncionarios, empleados de la Andis y particulares, a quienes se les atribuyen distintos roles dentro del esquema investigado.
Según el fallo, durante los primeros meses del actual gobierno se consolidó “un entramado de corrupción institucional” en la Agencia Nacional de Discapacidad, en el que funcionarios de máxima jerarquía y operadores externos actuaron de manera coordinada en perjuicio del interés público.
Casanello sostuvo que la Andis fue “cooptada y empleada como vía de enriquecimiento”, en desmedro de su función esencial, que es la protección y el cuidado de las personas en situación de discapacidad.
El juez advirtió además que la investigación podría no estar agotada y que existen indicios de que el esquema delictivo se habría extendido a otras áreas del organismo, con posibles niveles adicionales de complicidades aún no esclarecidos.
La causa se inició en agosto a partir de una denuncia del abogado Gregorio Dalbón basada en publicaciones periodísticas, luego de la difusión de audios atribuidos a Spagnuolo que mencionaban presuntos pagos ilegales y referencias a Karina Milei y al presidente Javier Milei.
No obstante, esos audios no fueron utilizados como prueba ni por el fiscal federal Franco Picardi ni por el juez Casanello, quien tampoco los citó en su resolución y rechazó los planteos de nulidad presentados por las defensas, que alegaban un origen ilícito de las grabaciones.

