miércoles, 8 de abril de 2026

"No entré para cubrir ladrones": el crudo relato de un cabo de la Federal que expone la crisis terminal de las fuerzas de seguridad

 En la noche del miércoles 8 de abril de 2026, la señal de Crónica TV fue escenario de una de las denuncias más graves de los últimos años contra la cúpula de las fuerzas de seguridad federales. Durante una entrevista conducida por el periodista Tomás Méndez, el cabo de la Policía Federal Argentina, Miguel Ángel Montiel, decidió presentarse uniformado para exponer un entramado de corrupción, malversación de fondos y violencia institucional. Montiel, quien se identificó como "auxiliar de la justicia" y exmilitar, comenzó detallando la crítica realidad económica que atraviesa el personal de base, señalando que, aunque nominalmente percibe un sueldo de casi 800.000 pesos, tras los descuentos de ley y préstamos personales, su ingreso de bolsillo se reduce a 400.000 pesos, cifra que lo obliga a realizar trabajos de mecánica en su domicilio para garantizar el sustento de sus tres hijos.


El testimonio de Montiel escaló rápidamente hacia denuncias criminales de carácter estructural, enfocándose en lo que denominó el uso de la institución como una "caja negra" de la política y de los mandos superiores. Según sus palabras textuales, existe un desvío sistemático de recursos relacionados con el combustible, los adicionales conocidos como "QTH" en las embajadas —los cuales, según aseguró, se cobran en dólares pero se desvían antes de llegar al personal— y las horas extras. "Estoy cansado de que los funcionarios de turno usen a la Policía como caja negra; roban porque son corruptos y las máximas autoridades, junto al gobierno de turno, hacen la vista gorda ante las necesidades y el abandono que sufrimos", sentenció el cabo frente a las cámaras, desafiando abiertamente la jerarquía institucional al afirmar que "un simple cabo tiene los huevos que no tienen los comisarios ni los coroneles" para denunciar estos hechos.

 

Uno de los puntos más alarmantes de la entrevista fue el relato de la persecución judicial y física que Montiel asegura estar sufriendo tras haber intentado presentar pruebas ante la justicia federal. El cabo relató que, tiempo atrás, se encadenó frente a la Casa Rosada en señal de protesta, lo que derivó en una serie de represalias que incluyeron el allanamiento de su propio domicilio. Según su transcripción, durante dicho procedimiento no se buscaron elementos vinculados a un delito, sino que "irrumpieron en mi domicilio y me robaron todos los elementos probatorios que tenía: me robaron la notebook, me robaron pendrives y me hicieron un desastre para que no pudiera denunciar a la Superintendencia de Transporte y a la División de Remuneraciones". Además, denunció que actualmente es objeto de vigilancia mediante drones, tiene sus teléfonos "pinchados" y ha detectado seguimientos por parte de personal de inteligencia en las cercanías de su hogar.

La gravedad de las acusaciones alcanzó un pico máximo cuando Montiel vinculó a sectores de la fuerza con el narcotráfico y el consumo de sustancias dentro del servicio. "Tengo pruebas de que la brigada se queda con porciones de droga en los procedimientos y hasta compran droga usando los móviles policiales; me lo pasó un camarada de forma anónima y tengo los videos", afirmó, alertando que si algo llegara a sucederle tras la nota, la responsabilidad recaería sobre la jefatura de la Policía Federal. El cabo también hizo hincapié en el deterioro de la salud mental dentro de la fuerza, mencionando que la prevención del suicidio es apenas "un banner en una página web" mientras que, en la realidad, el hospital Churruca se encuentra "caído a pedazos" y el personal se quita la vida ante la presión y la falta de recursos básicos para vivir.

Hacia la mitad del segmento, la entrevista incorporó el testimonio de la esposa de un efectivo de la Prefectura Naval Argentina, quien se encontraba en el canal tras haber intentado, sin éxito, ser recibida en la Casa Rosada. La mujer denunció un cuadro de violencia institucional y persecución contra su marido, un oficial que fue dado de baja por "abandono de servicio" a pesar de contar con certificados médicos por salud mental. En su declaración, acusó directamente al Prefecto Nacional, Jiménez Pérez, señalando que "no puede ser que el máximo jefe de los prefectos esté imputado y siga en su cargo" mientras se hostiga al personal subalterno. Describió situaciones de humillación pública, donde su esposo recibió "17 sanciones en un solo día" y fue denigrado frente a sus compañeros por jefes superiores, en un esquema que calificó como una práctica habitual para purgar a quienes no se alinean con las irregularidades de la fuerza.

Finalmente, el cabo Montiel cerró su intervención reafirmando que, a pesar de saber que sería exonerado de la fuerza al día siguiente de la entrevista, su compromiso era con "la bandera nacional y no con los ladrones que visten el uniforme". Aseguró que ya ha prestado declaración en Comodoro Py y que, aunque la justicia sea "lenta y tenga convivencia con el sector político", él ya ha cumplido con su deber de dar visibilidad a la crisis. La transmisión concluyó con un clima de tensión evidente, mientras el denunciante recibía mensajes de apoyo de otros efectivos que, según sus palabras, "estaban llorando de alegría" al ver que alguien se atrevía a romper el silencio sobre las condiciones de indigencia y corrupción que afectan a las fuerzas federales en el año 2026.

ATE denuncia crisis salarial en Seguridad y advierte sueldos por debajo de $800 mil

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) del Ministerio de Seguridad advirtió sobre una profunda crisis salarial que afecta tanto al personal civil como a integrantes de las fuerzas federales, en un contexto que el gremio calificó como “inviable” y con consecuencias que consideran cada vez más graves.

Desde la organización sindical vincularon la situación de ingresos con recientes casos de suicidios en fuerzas policiales, al sostener que la problemática salarial atraviesa de manera transversal a todo el sector. Según expresaron, el deterioro de los haberes impacta directamente en las condiciones de vida y en la salud mental de los trabajadores.

El gremio señaló que los salarios vienen perdiendo poder adquisitivo desde hace más de dos años como consecuencia de acuerdos paritarios por debajo de la inflación y la eliminación de adicionales que representaban hasta el 60% de los ingresos. En ese sentido, describieron el escenario actual como “desolador” y de fuerte retroceso económico.

Entre los datos más preocupantes, ATE indicó que existen trabajadores que perciben menos de 800 mil pesos de bolsillo, una cifra que consideran muy inferior al costo de vida actual. Asimismo, advirtieron que durante el mes de abril algunos empleados podrían cobrar menos que en marzo debido al impacto de pagos retroactivos que inflaron de manera excepcional los ingresos del mes anterior.

La pérdida sostenida del poder adquisitivo, según el gremio, ha generado un incremento en la precarización laboral. En ese marco, afirmaron que numerosos trabajadores se ven obligados a tener dos o más empleos para poder cubrir sus necesidades básicas, mientras crece el nivel de endeudamiento de los hogares sin perspectivas claras de mejora en el corto plazo.

Desde ATE también remarcaron que la situación afecta el funcionamiento del propio organismo, al señalar que los trabajadores encargados de implementar políticas públicas enfrentan dificultades para cumplir sus tareas en un contexto de falta de respuestas políticas y deterioro económico.

El reclamo fue dirigido a la conducción del Ministerio de Seguridad, a quienes exigieron que la problemática sea elevada a las máximas autoridades del Poder Ejecutivo con el objetivo de obtener una recomposición salarial urgente, especialmente para los sectores con menores ingresos.

En un mensaje final de tono crítico, el gremio subrayó la gravedad de la situación y advirtió que la continuidad del escenario actual pone en riesgo no solo la calidad del servicio sino también el bienestar de los trabajadores y sus familias.

El conflicto se enmarca en un contexto más amplio de caída del salario estatal, donde distintos informes de organismos laborales y consultoras privadas coinciden en señalar una pérdida significativa frente a la inflación durante el último año, profundizando tensiones en áreas sensibles como la seguridad.

jueves, 2 de abril de 2026

Denuncian supuestas inconsistencias en el discurso oficial frente a beneficios otorgados a sectores empresariales vinculados al Ejecutivo

El escenario político y económico actual se ha visto sacudido por una serie de cuestionamientos que ponen en duda la coherencia entre la retórica del presidente Javier Milei y la ejecución de políticas que favorecen a grandes grupos económicos. En su reciente editorial titulada "Las CONTRADICCIONES económicas del GOBIERNO de Milei", el comunicador Eduardo Prestofelippo, conocido como "El Presto", expuso detalladamente una serie de beneficios fiscales y protecciones de mercado que estarían recibiendo empresarios históricamente cercanos al mandatario. Según el análisis presentado, existe una discrepancia flagrante entre el discurso público que denosta a los denominados "empresaurios" o industriales prebendarios y la realidad administrativa que consolida ventajas competitivas para figuras como Eduardo Elsztain y Eduardo Eurnekian. Esta situación plantea un interrogante sobre si el desmantelamiento de privilegios corporativos, uno de los pilares de la plataforma gubernamental, se está aplicando de manera uniforme o si, por el contrario, se han establecido excepciones discrecionales para el círculo íntimo del poder ejecutivo nacional en detrimento de la libre competencia.


En lo que respecta a la figura de Eduardo Elsztain, titular del grupo IRSA y aliado estratégico del presidente, las denuncias se centran en beneficios fiscales de gran magnitud vinculados a desarrollos inmobiliarios y plataformas tecnológicas. Se señala que el empresario habría obtenido un ahorro fiscal estimado en 14.000 millones de pesos en concepto de Ingresos Brutos tras la adquisición y remodelación del emblemático Edificio del Plata. Asimismo, su plataforma denominada APA estaría operando bajo un esquema de reducciones impositivas que alcanzan el 60% en el impuesto a las Ganancias, beneficio que se extendería hasta finales del año 2026. Estas exenciones, si bien pueden estar enmarcadas en regímenes de promoción preexistentes o leyes de fomento específicas como la de Economía del Conocimiento, son objeto de críticas debido a la selectividad y al volumen de la capitalización privada financiada mediante el sacrificio de la recaudación pública. La relación de cercanía entre Elsztain y Milei, quien residió en el Hotel Libertador —propiedad del empresario— durante el periodo de transición, añade una capa de complejidad ética a estas concesiones impositivas.

Por otro lado, la investigación periodística de Prestofelippo pone el foco en el holding de Eduardo Eurnekian, exjefe directo de Javier Milei en Corporación América, señalando una presunta protección estatal sobre el monopolio de carga aérea. La Dirección General de Aduanas ha sido señalada por obstaculizar sistemáticamente la habilitación de depósitos fiscales externos, una medida que obligaría a los importadores y exportadores a utilizar exclusivamente los servicios de la Terminal de Cargas Argentina (TCA), controlada por Aeropuertos Argentina 2000. Esta maniobra, según la denuncia, permite la aplicación de tarifas consideradas abusivas por los actores del comercio exterior, eliminando cualquier vestigio de competencia en el sector logístico aeroportuario. Además, se menciona el bloqueo activo de una inversión extranjera de gran escala destinada a la reactivación del Aeropuerto de El Palomar, una iniciativa que buscaba descentralizar las operaciones de carga y fomentar la modalidad de bajo costo, pero que habría sido frenada para no perjudicar los intereses económicos del ex empleador del primer mandatario nacional.

Esta serie de revelaciones ha generado un fuerte impacto en la opinión pública y en los sectores industriales que, paradójicamente, han sido blanco de los ataques verbales del oficialismo por su supuesta dependencia de la protección estatal. La contradicción señalada reside en que, mientras se promueve la apertura económica y el fin de los subsidios para diversos sectores productivos de mediano tamaño, se mantienen estructuras de mercado cerradas y beneficios tributarios extraordinarios para los sectores más concentrados de la economía que poseen vínculos directos con la cúpula del gobierno. Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial que desmienta técnicamente las cifras de ahorro fiscal de IRSA ni las trabas administrativas en la Aduana respecto a los depósitos externos. La persistencia de estas prácticas sugiere una continuidad en la relación entre el poder político y el poder económico concentrado que contradice la promesa de transparencia y eliminación de la "casta" empresarial que fue el motor de la campaña electoral que llevó a Javier Milei a la Casa Rosada.

sábado, 28 de marzo de 2026

Investigación judicial revela presuntas irregularidades financieras durante la gestión de Isabel Perón

En un extenso análisis realizado por Diego Recalde revela distintos informes y expedientes judiciales de la década de 1970 exponen una serie de irregularidades administrativas y financieros atribuidas a la expresidenta María Estela Martínez de Perón. El núcleo de las acusaciones se centra en la denominada "Causa de los cheques solidarios" y el uso discrecional de fondos reservados de la Presidencia de la Nación, hechos que motivaron pedidos de juicio político y procesamientos penales en su contra por delitos de peculado y malversación.

 

Uno de los episodios más documentados ocurrió en julio de 1975, cuando se detectó la emisión de un cheque por aproximadamente 3,000 millones de pesos de la época provenientes de la "Cruzada de Solidaridad". Según las investigaciones judiciales y testimonios de excolaboradores como el General Ernesto Fatigati, dichos fondos, destinados originalmente a fines benéficos, habrían sido desviados para fines personales, presuntamente para cumplir con compromisos sucesorios relacionados con la herencia de Juan Domingo Perón.



Asimismo, las auditorías judiciales de la época señalaron el uso de fondos reservados para solventar gastos privados de la mandataria, que incluyeron desde el pago de haberes de personal doméstico y servicios médicos, hasta remodelaciones en propiedades particulares como la quinta de San Vicente y la residencia de Gaspar Campos. Testimonios en sede judicial de figuras clave de su entorno, como Julio González, confirmaron que estas extracciones se realizaban bajo órdenes directas de la presidenta, quien consideraba estos activos como recursos de libre disponibilidad.

La investigación también arrojó pruebas sobre movimientos financieros de última hora antes del quiebre institucional de marzo de 1976. Registros notariales y declaraciones procesales indican que, horas antes de abandonar la Casa de Gobierno, se habrían gestionado retiros de sumas millonarias de los fondos reservados para ser resguardados fuera del ámbito oficial. Estos hallazgos, documentados en causas como el expediente 1.294, desvirtuaron ante la justicia las versiones de desconocimiento por parte de la exmandataria sobre el manejo de los caudales públicos bajo su administración.

Cómo la Trazabilidad Digital y el Análisis de Redes Acorralan a la Corrupción

El fenómeno de la corrupción no nace de un incidente aislado, sino que germina en la intersección entre la discrecionalidad política y la falta de transparencia en la administración de los recursos comunes. Surge cuando el acceso al poder se transforma en un activo comercial, permitiendo que quienes gestionan el presupuesto público diseñen reglas a medida para favorecer a intereses privados a cambio de beneficios personales o financiamiento partidario. Este origen se encuentra profundamente anclado en una cultura de opacidad, donde el secreto administrativo y la burocracia excesiva actúan como el caldo de cultivo ideal para que los acuerdos espurios se concreten lejos del escrutinio ciudadano.

Para mantenerse y consolidarse como un sistema resiliente, la corrupción desarrolla una arquitectura de protección que utiliza la intermediación como su principal escudo. Se establece una red de actores periféricos —testaferros, empresas pantalla y gestores financieros— que operan como cortafuegos, diluyendo la responsabilidad legal de las cúpulas y dificultando la trazabilidad de los fondos. Este esquema se alimenta de la captura de los organismos de control, donde la designación de autoridades afines garantiza que las alarmas nunca suenen. La corrupción se vuelve sistémica cuando el desvío de dinero deja de ser una excepción para convertirse en el lubricante que permite el funcionamiento de la maquinaria política, naturalizando el sobreprecio y el retorno como costos operativos aceptables.

La existencia persistente de estos engranajes se explica por la asimetría de información que existe entre el Estado y la sociedad, pero es aquí donde la tecnología moderna ofrece una oportunidad de ruptura definitiva. Herramientas de Inteligencia de Fuentes Abiertas (OSINT) permiten hoy realizar un barrido masivo de datos públicos para identificar inconsistencias patrimoniales y vínculos societarios ocultos que antes eran invisibles. El uso de lenguajes de descripción de datos como DOT (Graphviz) o Mermaid facilita la creación de mapas de relaciones complejas, permitiendo visualizar de forma instantánea cómo una licitación aparentemente legal termina en manos de un entramado de empresas vinculadas entre sí. La cartografía digital y la georreferenciación mediante bibliotecas como Leaflet añaden una capa de análisis territorial que cruza la inversión pública con la realidad física, exponiendo obras fantasma o zonas de influencia delictiva.

Para desmantelar esta estructura, es imperativo transitar hacia propuestas prácticas que utilicen la tecnología como un mecanismo de auditoría en tiempo real. La implementación de registros digitales con integridad garantizada, similares a una cadena de custodia inmutable, impediría que los expedientes administrativos sean alterados o eliminados retroactivamente. Asimismo, la interoperabilidad obligatoria de las bases de datos fiscales, bancarias y de propiedad permitiría que algoritmos de detección temprana emitan alertas ante movimientos financieros sospechosos sin intervención humana. Finalmente, la apertura total de los datos presupuestarios en formatos procesables por máquinas democratizaría la vigilancia, permitiendo que la sociedad civil utilice estas mismas herramientas de visualización y análisis para transformar la oscuridad administrativa en un estado de cristal donde la impunidad ya no tenga donde esconderse.

Cuestionamientos a las condiciones operativas y laborales en la Policía de la Ciudad de Buenos Aires

Recientes reportes internos han puesto de manifiesto una serie de discrepancias entre el discurso oficial del Gobierno de la Ciudad y la realidad operativa de los efectivos de la Policía de la Ciudad. Mientras que el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, ha manifestado públicamente que el personal es resguardado en móviles patrulleros durante el horario nocturno por razones de seguridad, diversas denuncias señalan que una parte considerable de la fuerza continúa realizando recorridos a pie en las denominadas "paradas". Los efectivos advierten que el uso de chalecos reflectantes de alta visibilidad, sumado a la permanencia en puestos fijos sin apoyo vehicular, incrementa su vulnerabilidad ante posibles hechos delictivos durante la noche.

Las críticas se extienden a las condiciones básicas de trabajo durante los turnos de ocho horas. Se ha denunciado la falta de un sistema de relevos que permita al personal acceder a descansos mínimos o cubrir necesidades fisiológicas elementales. Según los testimonios, los oficiales dependen frecuentemente de la solidaridad de vecinos o comerciantes para acceder a sanitarios, ya que alejarse del puesto asignado puede derivar en sanciones disciplinarias por "abandono de parada". Esta situación se torna especialmente crítica para el personal femenino, señalando la carencia de protocolos adecuados para situaciones de salud particulares o espacios de lactancia para aquellas agentes que han retomado sus tareas tras la maternidad.

En el ámbito administrativo y de control, se han implementado normativas que exigen a los patrulleros cumplir con al menos el 95% del recorrido asignado mediante un sistema de cronometraje estricto. Los informes indican que esta presión por cumplir con la métrica obliga a los conductores a circular a velocidades que dificultan la prevención real del delito y la observación del entorno. Asimismo, para el personal de a pie, se habría establecido una nueva meta de recorrido de 6.500 metros por turno, junto con la obligatoriedad de realizar y documentar al menos seis identificaciones de ciudadanos diariamente, una medida que ha generado preocupación por la seguridad de los oficiales que deben interceptar personas en soledad durante la madrugada para cumplir con la estadística.

Finalmente, el análisis de la operatividad cuestiona la efectividad de la rotación constante de los agentes en sus jurisdicciones. Si bien la medida busca evitar la excesiva familiaridad entre el personal y los residentes, diversos sectores consideran que esto desarticula el vínculo de confianza y la obtención de información vecinal relevante para la prevención del delito. La combinación de estas exigencias estadísticas, la falta de infraestructura básica y la exposición física de los efectivos ha generado un clima de malestar en la fuerza, contraponiéndose a las directivas de protección y respeto institucional expresadas por el Ejecutivo porteño.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Café en el Congreso: millonarias contrataciones en medio de sueldos públicos rezagados

La Cámara de Diputados de la Nación Argentina y el Senado de la Nación Argentina avanzaron recientemente en procesos de contratación vinculados al suministro de café para uso institucional, en el marco de licitaciones públicas destinadas a garantizar la provisión del servicio dentro de sus dependencias. La documentación oficial da cuenta de la adquisición de insumos de cafetería, incluyendo la provisión de máquinas en comodato y café en grano, con montos que superan ampliamente los valores habituales de consumo individual.

En el caso de la Cámara de Diputados, a través de la Dirección General Administrativo Contable y la Dirección de Compras, se llevó adelante la Licitación Pública N° 17/2024, cuyo objeto es la “adquisición de insumos de cafetería con provisión de máquinas express en comodato gratuito”. Según el acta de apertura, la firma CAFES MUINO S.R.L. presentó una oferta por un monto de $178.617.700, con una garantía de oferta de $9.000.000. Este procedimiento se desarrolló el 28 de enero de 2025 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


Por su parte, en el ámbito del Senado, la Subdirección de Compras tramitó la Contratación Directa N° 04/2026, correspondiente a la “adquisición de café en granos”. En este caso, se registraron dos ofertas: una de la firma Los Cinco Hispanos Sociedad Anónima por $10.184.315 y otra de Officenet S.A. por $15.083.615, ambas acompañadas de sus respectivas garantías. El acto de apertura se realizó el 11 de marzo de 2026.

Estas contrataciones se producen en un contexto económico marcado por fuertes tensiones distributivas. Mientras los ingresos de legisladores nacionales se ubican en un rango estimado de entre $4.000.000 y $11.000.000 mensuales, el índice RIPTE se sitúa en torno a $1.600.000. A su vez, sectores clave del empleo público, como médicos, docentes, policías y personal militar, perciben salarios que rondan los $800.000, evidenciando una significativa brecha respecto de los ingresos del Poder Legislativo. Esto genera una degradación de los servicios de salud asociados, tal el caso de IOSFA y la Superintendencia de Bienestar (Churruca), produciendo una gran cantidad de denuncias en el poder judicial, inclusive con amparos de salud.

El contraste adquiere mayor relevancia en el marco del discurso oficial del gobierno nacional, que ha planteado como eje central la necesidad de alcanzar el equilibrio fiscal y reducir el gasto público. En este escenario, la asignación de recursos para servicios como el café institucional en el Congreso genera cuestionamientos respecto de las prioridades presupuestarias y la equidad en el uso de fondos públicos.

La conducción administrativa y política de ambas cámaras recae en sus respectivas autoridades. En la Cámara de Diputados, la responsabilidad institucional corresponde a su presidente, Martín Menem, mientras que en el Senado la titularidad es ejercida por la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel. Ambos funcionarios tienen injerencia en la estructura administrativa que habilita y supervisa este tipo de contrataciones.

En términos formales, los procesos analizados se ajustan a los mecanismos administrativos vigentes, incluyendo llamados a licitación, presentación de ofertas y actos de apertura documentados. No obstante, el debate público se centra en la oportunidad y pertinencia del gasto, especialmente en un contexto de ajuste económico y deterioro del poder adquisitivo de amplios sectores de la población.

Así, la adquisición de café para uso legislativo se convierte en un caso testigo dentro de una discusión más amplia sobre la asignación de recursos en el Estado, la transparencia en las contrataciones públicas y la coherencia entre el discurso de austeridad fiscal y las prácticas concretas de las instituciones políticas.

lunes, 23 de marzo de 2026

El nexo offshore que une al dirigente de AFA Julio Larroca con la trama $LIBRA

Una misma familia de prestanombres con sociedades en Miami conecta la megacausa de contrabando de aceite que salpica a funcionarios de Entre Ríos con el escándalo de la criptomoneda que promocionó Javier Milei

El entramado societario que vincula al vicepresidente del Consejo Federal de la AFA, Julio César Larrocca, con la investigación por la criptomoneda $LIBRA tiene como eje central a una familia de prestanombres radicada en Argentina con ramificaciones en Estados Unidos y Europa: los Mellino. Las causas judiciales que involucran al dirigente futbolístico y al ex asesor letrado del municipio de Puerto Yeruá por presunta corrupción inmobiliaria se conectan con el escándalo financiero que sacude al Gobierno nacional a través de una misma estructura de empresas offshore utilizadas para triangular fondos millonarios y evadir controles cambiarios.

La conexión documentada surge de dos expedientes judiciales que comparten un mismo modus operandi: la utilización de testaferros y sociedades pantalla radicadas en Miami para canalizar dinero proveniente de maniobras irregulares. En el centro de ambas investigaciones aparece la firma Modo Domo LLC, una sociedad constituida en 2019 en el estado de Florida que figura a nombre de Susana Beatriz Georges y su hijo Diego Hernán Mellino, quiropráctico de profesión. Esta empresa fue detectada por la Justicia como una de las pantallas utilizadas para triangular las operaciones de exportación de aceite de soja subfacturado que habrían defraudado al fisco argentino por más de 200 millones de dólares.

La investigación por contrabando de aceite, que tramita en el Juzgado Federal de Campana a cargo del juez Adrián González Charvay, involucra a MADEL S.A., una empresa entrerriana que tuvo como presidenta a Carolina Mabel Geier, de Urdinarrain, y como vicepresidente a un integrante de la familia Tommasi, reconocidos productores de la zona sur de la provincia. Esta firma figuraba como una de las exportadoras que declaraban ácido oleico (oleína) a un precio muy inferior al del aceite de soja que realmente comercializaban, evadiendo así el pago de retenciones.

En la cadena de triangulación, Modo Domo LLC actuó como intermediaria en al menos 33 operaciones registradas entre febrero y agosto de 2021. La estructura permitía que la mercadería saliera de la Aduana de Campana con una facturación a nombre de distintas sociedades por precios muy por debajo del mercado, para luego ser refacturada en Chile a los importadores reales a un valor hasta tres veces superior. La diferencia de dinero, según la sospecha fiscal, quedaba depositada en cuentas del exterior fuera del alcance del fisco argentino.

El expediente por contrabando de aceite tiene conexión directa con la provincia de Entre Ríos, donde se desempeñaba Julio Larrocca como asesor letrado del municipio de Puerto Yeruá y donde operaban varias de las empresas y personas investigadas. Los allanamientos realizados el pasado mes de febrero en cuatro ciudades entrerrianas —Urdinarrain, Gualeguaychú, Chajarí y Federación— secuestraron documentación, computadoras y celulares vinculados a la firma MADEL S.A. y a los hermanos Tommasi, cuyos domicilios particulares y empresas fueron allanados.

La conexión con la causa $LIBRA surge a través del patriarca de la familia Mellino, Orlando Rodolfo Mellino, padre de Diego y esposo de Susana. Orlando, un jubilado radicado en Tigre, recibió el 30 de enero de 2025 una transferencia por más de un millón de dólares en criptomonedas proveniente de Hayden Mark Davis, el creador de $LIBRA. La operación fue detectada por el fiscal Eduardo Taiano en el marco de la investigación por presunto lavado de activos vinculado a la criptomoneda que promocionó el presidente Javier Milei.

La estructura societaria de los Mellino se extiende más allá de Modo Domo LLC. Según documentos registrales, la familia conformó un entramado internacional con sociedades en Miami, Málaga, Madrid y Argentina. En algunas de estas empresas figuran como titulares Orlando y Diego; en otras, Diego y Susana; y en al menos una aparecen los tres juntos. En febrero de 2023, Orlando Mellino se convirtió en accionista mayoritario de Logística Latinoamericana S.R.L. , luego de que sus anteriores dueños —identificados como Eric Feldsztejn, Guido Alejandro Levin, Jonathan David Romano y Darío Gabriel Rozental— le cedieran el 90 por ciento de las acciones. Esta sociedad figura como titular de varios vehículos de alta gama que conducen los miembros de la familia.

El patrón de funcionamiento se repite en los tres expedientes: personas sin capacidad económica aparente figuran como titulares de empresas o como destinatarias de millonarias transferencias. En la causa de Puerto Yeruá, los beneficiarios de las tierras fiscales vendidas a precio vil fueron funcionarios municipales y sus parientes, incluido Marcelo Alcides Larrocca, hijo adoptivo del dirigente de AFA. En la causa de contrabando de aceite, aparecen exportadores insolventes que recién tramitaron su matrícula comercial luego de realizar operaciones millonarias. En la causa $LIBRA, un jubilado sin domicilio real —el domicilio declarado por Orlando Mellino en Tigre resultó ser una casa de hamburguesas— recibió y transfirió más de 5,8 millones de dólares en operaciones que abarcan desde marzo de 2024 hasta febrero de 2025.

La Justicia ya ha tomado medidas cautelares en ambos frentes. Diego Hernán Mellino y Susana Beatriz Georges tienen prohibida la salida del país desde julio de 2024, con una inhibición general de bienes que la Cámara de San Martín ratificó al rechazar un ofrecimiento de embargo por considerarlo insuficiente. Orlando Rodolfo Mellino, por su parte, fue alcanzado por una medida de congelamiento de bienes y activos financieros dictada el 11 de noviembre de 2025 por el juez Marcelo Martínez de Giorgi en el marco de la causa $LIBRA.

La triangulación a través de sociedades offshore radicadas en Miami constituye el mecanismo instrumental que une las tres causas. Modo Domo LLC, creada por Susana Georges y luego administrada por su hijo Diego, operaba desde una dirección en el noroeste de Miami con un agente registrado en San Petersburgo, Florida. Esta estructura permitía canalizar fondos hacia el exterior sin pasar por el circuito financiero formal argentino, dificultando el rastreo por parte de los organismos de control.

El fiscal de la causa de Puerto Yeruá, José Arias, describió el esquema de apropiación de tierras fiscales como una operatoria en la que los funcionarios “se pusieron de acuerdo para quedarse con lotes de 1.200 a 1.700 metros cuadrados, en lugares hermosos, aprovechándose de una serie de normas pensadas para adjudicar sin licitación pequeños terrenos a gente muy humilde”. En ese caso, el instrumento documental fueron las escrituras de compraventa simuladas que no reflejaban el valor real de los inmuebles ni el efectivo ingreso del dinero a las arcas municipales.

En la causa de contrabando de aceite, los instrumentos utilizados fueron facturas truchas y declaraciones aduaneras falsas que permitían subfacturar las exportaciones. La Justicia detectó las maniobras al comparar los registros de la Aduana Argentina con los de la Aduana de Chile, donde se detallaba la importación del producto real por montos muy superiores a los declarados en origen.

En la causa $LIBRA, el instrumento de triangulación fueron las transferencias en criptomonedas a través de billeteras virtuales, utilizando a un jubilado como “rampa de salida” para convertir dinero virtual en efectivo sin dejar rastro documental claro.

El entrecruzamiento de causas muestra un mismo entramado de fondo: la utilización de personas interpuestas y sociedades offshore para ocultar el origen de fondos y evadir controles. La familia Mellino, con sus diez sociedades constituidas antes de 2023, aparece como el nexo documentado entre la megacausa de contrabando de aceite que involucra a empresas y funcionarios de Entre Ríos y la investigación por la criptomoneda $LIBRA que salpica al entorno del Presidente.

Una investigación federal reveló una presunta pista clandestina y un entramado societario vinculado a Pablo Toviggino

Una investigación judicial iniciada a fines de 2017 por la Justicia federal expuso una compleja trama que vincula al tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, con una presunta organización dedicada al narcotráfico, la usurpación de tierras y el uso de pistas clandestinas en la provincia de Santiago del Estero.


 

La causa fue impulsada por el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), Diego Iglesias, junto al fiscal subrogante de Campana, Manuel Matilla. El expediente quedó bajo la órbita del juez federal de Campana, Adrián González Charvay, quien ordenó una serie de medidas probatorias a partir de testimonios y elementos de inteligencia recolectados por fuerzas de seguridad.

Testimonios y origen de la causa

El expediente se inició con las declaraciones de dos testigos protegidos que, bajo reserva de identidad, coincidieron en señalar a Toviggino como presunto líder de una organización que habría usurpado campos rurales para utilizarlos con fines vinculados al narcotráfico.

Ambos testimonios ubicaron el foco de las actividades en una finca situada en el paraje “Ahí Veremos”, en el departamento Alberdi de Santiago del Estero. En ese predio, específicamente en un sector conocido como “Picada YPF”, se habría acondicionado una pista clandestina utilizada por avionetas que presuntamente transportaban cocaína.

 

Intervención de Gendarmería y verificación en terreno

Para corroborar las denuncias, la Justicia encomendó tareas de inteligencia a la Unidad de Operaciones Especiales Antidrogas de la Gendarmería Nacional. El operativo fue encabezado por el Primer Alférez Norberto Omar Ghighlione, quien posteriormente declaró ante el juez.

Según su testimonio, se logró confirmar mediante el uso de drones la existencia de un espacio apto para el aterrizaje de aeronaves livianas. Además, agentes encubiertos ingresaron al predio bajo una maniobra autorizada por ley, donde constataron la presencia de personas que no realizaban tareas rurales convencionales, pero sí disponían de equipos de comunicación VHF.

Ghighlione vinculó directamente a Toviggino con el campo investigado y mencionó la presencia de dos colaboradores: Fernando “Polo” Figueroa y Gabriel Gorosito. Ambos fueron identificados como integrantes de una red empresarial relacionada con el dirigente deportivo.

Empresas bajo investigación

Uno de los ejes centrales de la investigación fue el entramado societario vinculado a Toviggino. En particular, se destacó el rol de HT SRL, empresa en la que también figuró como directivo Gabriel Gorosito. Según informes de inteligencia, esta firma habría tenido control sobre el campo del paraje “Ahí Veremos”.

Además de HT SRL, el fiscal Iglesias solicitó información a la Inspección General de Justicia sobre otras sociedades: Malte SRL, IMA SRL, SOMA SRL y BORI SRL. Estas compañías forman parte de un conjunto de estructuras empresariales que, según la investigación, podrían haber sido utilizadas para administrar activos, canalizar operaciones o eventualmente ocultar patrimonio.

HT SRL, en particular, posee relevancia económica en la provincia, ya que controlaría, entre otros activos, un hotel de alto nivel en Santiago del Estero utilizado por la AFA para alojar delegaciones que compiten en el Estadio Único Madre de Ciudades.

Denuncias por usurpación de tierras

El control del campo investigado también fue objeto de denuncias previas. El abogado Edgardo Taboada afirmó que esas tierras pertenecían históricamente a su familia y que habrían sido usurpadas mediante maniobras irregulares, incluyendo la supuesta falsificación de documentación por parte de una escribana local.

Según sus declaraciones, Toviggino habría contado con respaldo político en la provincia, donde el poder institucional ha estado históricamente influenciado por el exgobernador Gerardo Zamora.

Tráfico aéreo irregular y evidencia técnica

Como parte de la investigación, los fiscales solicitaron datos al sistema de Tránsitos Aéreos Irregulares (TAI), que reportó la detección de 37 vuelos sospechosos en la zona entre 2012 y 2018. Asimismo, un grupo especializado de la Gendarmería identificó 14 vuelos irregulares durante 2017 con destino al área investigada.

Los testimonios recogidos también indicaron que los habitantes de la región observaban con frecuencia operaciones aéreas nocturnas, incluyendo descargas de estupefacientes y reabastecimiento de combustible.

Derivación a Catamarca y conexión internacional

Con el avance del expediente, la causa fue remitida a la provincia de Catamarca, donde surgieron elementos que vinculaban la logística del presunto tráfico con redes internacionales.

En ese contexto apareció la figura de Eva Portillo de Quiñones, conocida como “La Tía”, señalada como proveedora de estupefacientes y nexo con organizaciones de países como Bolivia, Perú, Chile y Brasil. La mujer fue detenida en un control policial y su expediente incluyó referencias a contactos en Santiago del Estero, entre ellos Fernando Figueroa.

Evolución judicial y estado actual

A pesar del volumen de pruebas acumuladas, la causa fue trasladándose entre distintas jurisdicciones: se inició en Buenos Aires, pasó por Campana y Zárate, continuó en Catamarca y finalmente llegó a Santiago del Estero.

Según fuentes judiciales, con el paso del tiempo Toviggino dejó de figurar como objetivo central en estas investigaciones. No obstante, el expediente original mantiene relevancia como antecedente en causas más recientes que analizan posibles maniobras de lavado de dinero vinculadas a su red de sociedades.

El desarrollo del caso también pone de relieve las dificultades estructurales que enfrentan investigaciones judiciales en determinadas jurisdicciones, donde, según diversas fuentes, los expedientes que involucran a figuras de poder político o económico suelen avanzar con lentitud o quedar inconclusos.

La investigación, aunque fragmentada en distintas etapas y territorios, dejó documentada una serie de elementos —testimonios, informes de inteligencia, registros aéreos y vínculos societarios— que continúan siendo objeto de análisis en el ámbito judicial.

Tensa sesión en Quilmes: la concejal Albasetti denunció amenazas de Madres de Plaza de Mayo y defendió la verdad histórica

La concejal de Quilmes por La Libertad Avanza, Estefanía Albasetti, protagonizó un fuerte cruce político en el recinto del Concejo Deliberante tras denunciar públicamente haber recibido amenazas por parte de agrupaciones vinculadas a Madres de Plaza de Mayo. La edil utilizó sus redes sociales y su discurso en el cuerpo legislativo para amplificar su denuncia, en medio de un creciente clima de polarización en torno a la interpretación histórica de la violencia en Argentina.

“A pesar de las AMENAZAS y VIOLENCIA de las abuelas y madres de los montoneros, en Quilmes contamos la historia completa”, escribió Albasetti en su cuenta oficial de X, junto a fragmentos de su intervención. En su exposición, la concejal describió que un grupo de manifestantes la intimidó, entre los que se repetía la frase “a donde vayan los iremos a buscar”, una expresión que no se puede interpretar de otra forma que no sea como de un amedrentamiento directo.

Durante su discurso, Albasetti realizó un racconto de atentados cometidos por organizaciones armadas en la década de 1970, mencionando casos concretos de víctimas fatales. Mencionó a María Cristina Viola, de 3 años, muerta por una bomba atribuida al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) bajo la conducción de Mario Roberto Santucho; a Gladys Medina, de 13 años, y a su madre, asesinadas en un ataque de Montoneros; y a Juan Eduardo Barrios, un niño de 3 años que murió por un disparo en un atentado al Banco Provincia. “Qué sangrientos y qué crueles resultaron ser los jóvenes idealistas”, sostuvo la concejal en referencia a calificativos que, según dijo, algunos sectores utilizan para encubrir la violencia terrorista.


La concejal enfatizó que su objetivo es “contar la historia completa” y advirtió que no permitirá que “sigan manipulando la historia”. Afirmó: “Nosotros no defendemos dictadores, señora Presidenta. Por eso celebramos junto al pueblo venezolano la caída del dictador Maduro. Ni en Argentina ni en ningún lugar del mundo vamos a justificar a los violentos”.

El hecho se inscribe en un contexto de creciente disputa discursiva en diversos ámbitos institucionales sobre el abordaje de la violencia política de los años setenta y el rol de las organizaciones armadas que combatieron las subversión tal las ordenes del gobierno constitucional de Isabel Martínez de Perón, mediante los "decretos de aniquilamiento", firmados por esta.

domingo, 22 de marzo de 2026

El peritaje a los bienes de Insaurralde, Cirio y Clerici ya está en marcha en la causa por el viaje a Marbella

La justicia federal ha comenzado el peritaje sobre los bienes del ex intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde; su ex esposa, la conductora de televisión Jésica Cirio; y la modelo Sofía Clerici, en el marco de la causa que investiga un presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El expediente tuvo su origen en octubre de 2023, cuando se hizo público el viaje de lujo que Insaurralde realizó a Marbella, España, junto a Clerici, en medio de la campaña por las elecciones presidenciales de ese año.

El trabajo de peritaje contable comenzó el pasado 3 de marzo y se estima que tendrá una duración aproximada de cuatro meses, según informaron fuentes judiciales al diario Clarín. La tarea está a cargo de peritos contadores designados por la Corte Suprema de Justicia, y en ella intervienen también profesionales que representan a la Fiscalía, a la querella ejercida por la asociación civil Poder Ciudadano y a los propios acusados en la causa.

El objeto de la pericia es analizar el patrimonio de Martín Insaurralde para determinar si sus ingresos como funcionario público justifican los bienes y los gastos de alto nivel que se le atribuyen. Los fiscales federales Sergio Mola y Diego Velasco ya han sostenido que esa justificación no existe, y por ello han solicitado su indagatoria, junto con la de otras cinco personas señaladas como presuntos testaferros del exfuncionario.

El peritaje abarca cerca de 80 puntos de pericia, que fueron acordados entre las partes en una audiencia celebrada el mes pasado ante el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, quien tiene a su cargo el caso. Sin embargo, los fiscales Mola y Velasco objetaron que se excluyeron medidas que habían sido previamente aprobadas. Entre los puntos suprimidos se encuentran los vinculados a Carolina Álvarez, ex esposa de Insaurralde, y a los hijos del ex intendente. El juez Armella justificó su decisión argumentando que Álvarez no está formalmente imputada en la causa y que, en su rol de magistrado, tiene la facultad de determinar las medidas de prueba. Los fiscales apelaron esa resolución para que intervenga la Cámara Federal de La Plata.

El caso se desencadenó tras la difusión de imágenes en las que se veía a Insaurralde, entonces jefe de Gabinete del gobierno bonaerense de Axel Kicillof, y a Clerici a bordo del yate "Bandido" en Marbella. La investigación fiscal determinó que el costo total del viaje ascendió a 41.087,65 euros y 8.189,30 dólares, desglosados en pasajes de avión, alojamiento y el alquiler de la embarcación. La exposición pública del caso llevó a Insaurralde a renunciar a su cargo.

La investigación también reveló un desfasaje significativo entre los ingresos declarados y los gastos del exfuncionario. Según la Fiscalía, entre diciembre de 2021 y septiembre de 2023, Insaurralde gastó aproximadamente 78.000 dólares en pasajes de avión, mientras que sus ingresos en ese mismo período fueron de 33.000 dólares. El peritaje en curso examinará esos viajes al exterior, así como la compra, las refacciones y los gastos de su vivienda en el complejo "Fincas de San Vicente Club de Chacras", un inmueble de 841 metros cuadrados. También se analizarán los vehículos registrados a su nombre y aquellos en los que figura con autorización para conducir.

Otro de los puntos centrales del peritaje es el origen de los 600.000 dólares que fueron secuestrados en la vivienda de Sofía Clerici, ubicada en el barrio privado de Nordelta, al inicio de la investigación. La modelo declaró que ese dinero provenía de su trabajo como acompañante y que no lo había declarado ante el fisco porque, según sostuvo, no existe una categoría impositiva que contemple esa actividad.

Por su parte, la defensa de Martín Insaurralde ha planteado que no hubo enriquecimiento ilícito, argumentando que su nivel de vida se justifica con los ingresos que generaba Jésica Cirio, su ex esposa, quien además le habría realizado una donación de 200.000 dólares. En consecuencia, el peritaje también investigará los detalles de esa donación y analizará el patrimonio de la conductora de televisión.

Crisis en las Fuerzas Armadas y de Seguridad: Deterioro Salarial y Degradación Profesional

La situación salarial de los integrantes de las Fuerzas Armadas, y de Seguridad y Policial Federales en Argentina ha alcanzado un punto crítico que amenaza la estabilidad institucional de las organizaciones. Diversos testimonios y reportes técnicos indican que el poder adquisitivo de los efectivos, tanto en actividad como en retiro, ha sufrido una caída sin precedentes frente a la inflación y el costo de vida. Esta realidad ha derivado en una crisis humanitaria y profesional que afecta la moral de quienes tienen a su cargo la defensa y seguridad del país.

Recientemente, el testimonio del Suboficial Principal retirado Julio Francisco Monge, del Arma de Ingenieros, visibilizó el malestar generalizado tras 30 años de servicio. Monge denunció públicamente que los haberes de retiro no permiten cubrir las necesidades básicas, lo que obliga a buscar alternativas de supervivencia en el sector informal. Su caso es representativo de miles de uniformados que se sienten desprotegidos por la institución a la que dedicaron su vida laboral.



A esta problemática se suma una medida que ha generado profunda indignación: la prohibición explícita de realizar actividades laborales complementarias. Según trascendió, la jefatura del Ejército, bajo órdenes del General Oscar Zarich, habría instruido a la oficialidad y suboficialidad la restricción de trabajar en aplicaciones de transporte o delivery como Uber, Rappi o Didi. Esta directiva impide que el personal pueda alcanzar un salario digno mediante el esfuerzo privado fuera de sus horarios de servicio.

La realidad operativa muestra que, ante la insuficiencia de los sueldos estatales, incluso oficiales con rango de Teniente en la Armada han recurrido a conducir vehículos de aplicaciones para sostener a sus familias. La prohibición de estas tareas, lejos de proteger la integridad del servicio, empuja a los efectivos a una situación de precariedad extrema, ya que el Estado no ofrece una remuneración que sea proporcional a la responsabilidad y el riesgo de sus funciones.

A pesar de la gravedad de los hechos, las carteras de Defensa y Seguridad no han brindado respuestas concretas ni planes de recomposición salarial que detengan la sangría económica del sector. La falta de diálogo y la ausencia de políticas de bienestar integral son interpretadas por los efectivos como una señal de abandono por parte de las autoridades políticas, quienes mantienen las estructuras salariales congeladas o con aumentos que no logran compensar el desfasaje acumulado.

La degradación profesional es otro de los efectos colaterales de esta política económica. Se ha reportado una preocupante pérdida de talento y de vocación, dado que el personal joven prefiere migrar hacia el sector privado o directamente abandonar las fuerzas ante la imposibilidad de proyectar un futuro económico estable. Esta situación erosiona la cadena de mandos y la eficiencia operativa de las instituciones encargadas de la seguridad pública y la defensa nacional.

Un ejemplo que ilustra lo absurdo de la escala salarial actual es la comparación con otros servicios básicos del mercado. En debates mediáticos recientes, se expuso que el valor de la hora de trabajo de un agente de la Policía Federal en servicios adicionales puede ser significativamente inferior al costo de una niñera o personal doméstico. Esta distorsión salarial representa una falta de respeto a la formación académica y al compromiso institucional de los uniformados.

Esta política de ajuste es atribuida a las decisiones tomadas desde el Poder Ejecutivo Nacional por el presidente Javier Milei, junto al ministro de Economía Luis Caputo y Federico Sturzenegger. Según diversos analistas, la gestión de los recursos destinados a las fuerzas se ha manejado de forma arbitraria y discrecional, priorizando el equilibrio fiscal sobre la subsistencia mínima y la dignidad de los trabajadores del sector público nacional.

Asimismo, la gestión del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha mantenido una línea que evita abordar la profundidad del deterioro salarial militar y policial. Esta falta de reconocimiento de la crisis por parte de la jefatura de gabinete contribuye a un clima de incertidumbre y malestar que se filtra en todas las jerarquías de las fuerzas federales, afectando la cohesión interna.

El impacto de este desfinanciamiento no se limita únicamente al sueldo neto, sino que ha golpeado severamente a los servicios de salud y bienestar. La degradación de las obras sociales y los sistemas de atención médica específicos para el personal de las fuerzas es una consecuencia directa de la falta de aportes y la desinversión generalizada. Los efectivos denuncian cada vez mayores dificultades para acceder a turnos médicos, medicamentos y prestaciones básicas.

La degradación social que sufren los uniformados es el resultado de años de desconsideración política. Al ser obligados a vivir bajo la línea de pobreza o a depender de trabajos informales prohibidos para subsistir, se rompe el contrato social que el Estado mantiene con quienes portan armas en su nombre. La falta de una lógica salarial coherente está destruyendo el prestigio de las fuerzas armadas y de seguridad frente a la sociedad civil.

En conclusión, la crisis salarial en las Fuerzas Armadas y federales ha dejado de ser un problema administrativo para convertirse en un conflicto de raíz política y social. Sin una respuesta inmediata que garantice salarios dignos y el respeto a la carrera profesional, las instituciones corren el riesgo de un vaciamiento operativo y moral de consecuencias imprevisibles para la seguridad del territorio nacional.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Malestar en la Policía Federal por promesas salariales incumplidas y crisis en el sistema de salud

Crece el malestar en la Policía Federal Argentina en un contexto de incumplimientos salariales y deterioro de las condiciones de bienestar del personal. Según fuentes de la fuerza, hace exactamente dos meses el secretario de Seguridad Nacional, Martín Alejandro Ferlauto, habría prometido al jefe de la Policía Federal Argentina, el comisario general Luis Alejandro Rollé, un aumento salarial del 60 % destinado a todas las fuerzas de seguridad federales, incluyendo a la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura. El esquema contemplaba tres tramos de 20 % cada uno, pero hasta el momento solo se habría aplicado un incremento del 2 %.

De acuerdo con las mismas fuentes, posteriormente se indicó que el anuncio oficial sería realizado por el presidente Javier Milei durante la apertura de las sesiones legislativas de 2026, lo cual finalmente no ocurrió. Más tarde, se habría señalado que la ministra Alejandra Monteoliva comunicaría la medida en un acto de cadetes de la Policía Federal, instancia en la que tampoco se concretó el anuncio.

En este escenario, trascendió que los efectivos recibirían entre marzo y mayo un ajuste salarial que, en la mayoría de los casos, representaría un incremento promedio de 75.000 pesos en el ingreso de bolsillo, cifra considerada insuficiente frente a las expectativas generadas previamente.

La situación se ve agravada por una crisis en la Obra Social de la Policía Federal, conocida como Bienestar, que impacta directamente en la atención médica de los uniformados y sus familias. En particular, el Hospital Churruca, principal centro de referencia para el personal, atraviesa un estado crítico caracterizado por servicios deficientes, demoras superiores a seis meses en los pagos a prestadores, recortes en la provisión de medicamentos y la renuncia de profesionales de la salud.

El Ministerio de Seguridad Nacional prorroga designaciones "a dedo" mientras la ministra Monteoliva profundiza la creación de "ravioles" en medio de la crisis salarial

En una nueva resolución publicada este miércoles en el Boletín Oficial, el Ministerio de Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva, formalizó la prórroga de decenas de designaciones transitorias en cargos ejecutivos. La medida, que abarca desde direcciones nacionales hasta coordinaciones, expone una práctica sistemática de excepción a los mecanismos de concurso y requisitos de idoneidad, en un contexto de grave crisis salarial en las fuerzas de seguridad y de restricciones al empleo público dispuestas por el propio Poder Ejecutivo.

A través de la Resolución N° 239/2026, firmada el 16 de marzo y publicada este 18 de marzo, la ministra Alejandra Susana Monteoliva dispuso extender por CIENTO OCHENTA (180) días hábiles las designaciones transitorias de al menos 23 funcionarios que se desempeñan en áreas estratégicas de la cartera. La justificación, repetida de manera estandarizada en los considerandos de la norma, sostiene que "por razones de índole operativa no se ha podido tramitar el proceso de selección para la cobertura de los cargos en cuestión".

Un sistema de excepción permanente

Las designaciones transitorias, concebidas en el marco del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) aprobado por Decreto N° 2098/08 , deberían ser una herramienta excepcional para cubrir vacantes de manera urgente mientras se sustancia el correspondiente concurso público que garantice los principios de idoneidad y transparencia . Sin embargo, las sucesivas prórrogas —en muchos casos desde gestiones anteriores— consolidan un escenario donde la excepción se ha convertido en la regla.

El artículo 7° de la propia resolución instruye que los cargos "deberán ser cubiertos de conformidad con los requisitos y sistemas de selección vigentes" dentro del mismo plazo de 180 días. No obstante, la historia de prórrogas sucesivas en la administración pública nacional demuestra que, en la práctica, este mecanismo se utiliza para eludir los concursos, permitiendo que funcionarios designados "a dedo" se mantengan en sus puestos por años sin pasar por un filtro objetivo de idoneidad, contraviniendo el espíritu de la Ley Marco de Regulación de Empleo Público Nacional .

Esta dinámica persiste a pesar de los decretos de necesidad y urgencia firmados por el Presidente Javier Milei que buscan restringir el ingreso de personal y priorizar la eficiencia. El Decreto N° 934/25, mencionado en la resolución, establece restricciones a las designaciones, exceptuando explícitamente las prórrogas . Esta excepción se ha convertido en una puerta giratoria para mantener a una estructura de confianza sin los controles de un concurso público . La normativa vigente, como el Decreto 958/24 impulsado por Federico Sturzenegger, intenta poner límites estableciendo que las designaciones transitorias no deberían exceder los 12 meses y que debe justificarse la necesidad antes de cada renovación, además de certificar que no existe personal de planta que pueda cubrir el puesto . Sin embargo, la nueva resolución de Monteoliva omite cualquier mención a una búsqueda interna de personal o a un proceso de selección en marcha, limitándose a invocar la genérica "razón operativa".

Los nombres y los cargos: la nómina de los designados

Los Anexos de la resolución detallan una extensa lista de funcionarios cuyas designaciones fueron prorrogadas. Entre ellos se encuentran cargos de máxima jerarquía (Nivel I) y de coordinación (Nivel IV), abarcando áreas sensibles como la lucha contra el narcotráfico, la seguridad en eventos deportivos, la ciberdelincuencia y la administración de recursos.

Del Anexo I (prórrogas de designaciones previas de 2025) se destacan:

    Franco Christian BERLIN (Nivel II): Dirección de Seguridad en Eventos Deportivos.

    Francisco Javier CALCAGNO (Nivel III): Dirección de Investigación de Delitos Económicos.

    Fernando Andres DOMINGUEZ (Nivel I): Dirección Nacional de Logística y Equipamiento Federal.

    Santiago GONZALEZ BELLENGERI (Nivel II): Dirección de Ciberdelito y Asuntos Cibernéticos.

    Marco Antonio GONZALEZ LOZADA (Nivel I): Dirección Nacional de Estadística Criminal. (Nota: la resolución dedica un artículo entero a rectificar un error en su número de CUIL, demostrando la fragilidad en el manejo de los datos).

    Walter Federico KLIX (Nivel I): Dirección Nacional de Precursores Químicos.

    Tiago Gregorio MARTIN (Nivel I): Dirección Nacional de Análisis Técnico y Lucha contra el Narcotráfico.

    Fernando Ariel MOLAS (Nivel I): Dirección Nacional de Bomberos Voluntarios (Agencia Federal de Emergencias).

    Juan Jose SERVENTI (Nivel IV): Coordinación de Sistemas de Información.

    Jorge Adolfo TEODORO (Nivel I): Dirección General de Tecnología de la Información.

    Luciana TORRES (Nivel III): Dirección de Dictámenes.

Del Anexo II (prórrogas de designaciones aun más tempranas) se encuentran:

    Carlos Alberto ALVAREZ (Nivel IV): Coordinación de Infraestructuras Seguras.

    Pablo Francisco ARGIBAY MOLINA (Nivel I): Dirección Nacional de Investigaciones de Delitos Federales.

    Alfredo Martin CULATTO (Nivel I): Dirección Nacional de Operaciones y Despliegue Territorial.

    Alberto Fernando FÖHRIG (Nivel I): Dirección Nacional de Cooperación Internacional.

    Lucila Ines GALAN (Nivel IV): Coordinación de Administración del Personal.

    Leonardo Manuel KALTAKDJIAN (Nivel III): Dirección del Registro Nacional de Precursores Químicos.

    Patricia De Los Angeles MANCUELLO (Nivel IV): Coordinación de Carrera del Personal.

    Maria Alejandra NASIF (Nivel IV): Coordinación de Tesorería.

    Jose Fernando Mariano PEREYRA (Nivel I): Dirección Nacional de Lucha Contra el Crimen Organizado Transnacional.

    Cornelia SCHMIDT LIERMANN (Nivel II): Dirección de Control Policial Externo de la PSA.

    Ivan Gabriel VELASCO (Nivel I): Secretaría Ejecutiva del Consejo de Seguridad Interior.

    Analia Veronica ZAPPULLA (Nivel I): Dirección Nacional de Transparencia e Integridad. (Llamativamente, la persona a cargo de velar por la transparencia del Ministerio también accede a su cargo por la vía de la excepción y la transitoriedad).

Además, en los artículos específicos, se prorrogan las designaciones de María Luz BAMBACI (Directora de Relaciones Institucionales) y Silvina Paola VALDEVENITO (Directora Nacional de Seguridad Ciudadana), esta última en un período de transición hacia otro cargo.

El contexto: "ravioles" en tiempos de crisis y el giro de Monteoliva

El término "ravioles" —jerga administrativa utilizada para describir la creación de áreas o estructuras con el objetivo de justificar cargos y designaciones a medida— resuena con fuerza en los pasillos del Ministerio. La decisión de Monteoliva contrasta con el discurso de ajuste y eficiencia del gobierno nacional.

Mientras los uniformados de las fuerzas de seguridad (Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Policía Aeroportuaria) enfrentan una pérdida de poder adquisitivo en un contexto inflacionario y reclaman mejoras salariales , la ministra opta por mantener y prorrogar una estructura de funcionarios políticos de gabinete sin que estos pasen por el filtro de la idoneidad que el propio gobierno dice querer implementar. Incluso existe un decreto que, desde marzo de 2025, exige la aprobación de un examen de idoneidad para renovar contratos . Nada de eso parece aplicarse a los altos cargos de confianza que integran esta resolución.

La titular de la cartera, que asumió en reemplazo de Patricia Bullrich con un perfil técnico y una prometida lucha sin cuartel contra el crimen organizado, parece haber heredado y profundizado una lógica de gestión que prioriza la lealtad política por sobre la carrera administrativa. La resolución, que abarca desde la Dirección de Transparencia hasta la Coordinación de Tesorería, evidencia que ningún área escapa a esta dinámica de designaciones discrecionales.

En un año donde se conmemora la "Grandeza Argentina" (como reza el pie de página de los anexos), la gestión de los recursos humanos en el Ministerio de Seguridad Nacional parece transitar por caminos opuestos a los de la transparencia y la meritocracia, consolidando un esquema donde los "ravioles" se sirven calientes a pesar de la mesa vacía de los agentes de la ley.

sábado, 7 de marzo de 2026

Crisis estructural en las fuerzas federales: salarios licuados, corrupción denunciada y el caso límite de un arma entregada por alquiler

La situación socioeconómica de los efectivos de las fuerzas federales de seguridad en la República Argentina atraviesa una crisis profunda y prolongada, marcada por un deterioro salarial sostenido y condiciones de vida cada vez más precarias para el personal en actividad.

Este escenario, silencioso pero constante en los cuarteles y dependencias de todo el país, ha quedado crudamente expuesto tras un insólito y grave episodio ocurrido en la ciudad de Rosario, Santa Fe, donde un efectivo entregó su arma reglamentaria para garantizar el pago de un alquiler inmobiliario.

El hecho, que tuvo lugar a fines del mes de febrero, se desencadenó cuando un integrante de la Gendarmería Nacional Argentina se presentó en una inmobiliaria ubicada en la calle Necochea al 2900, en la zona sur de la ciudad santafesina.

El gendarme, identificado por fuentes del caso como René R., de aproximadamente 40 años de edad, manifestó ante los empleados de la firma comercial no contar con los fondos suficientes para saldar una deuda acumulada por el alquiler de su vivienda y los servicios correspondientes.

Ante esta situación de extrema urgencia y apremio económico, el uniformado tomó la decisión de dejar de forma voluntaria su pistola calibre 9 milímetros, provista por el Estado Nacional, como compromiso de pago hasta poder regularizar su situación financiera.

El caso trascendió públicamente luego de que el encargado del establecimiento inmobiliario se comunicara de manera directa con las autoridades de la Gendarmería para informar, con notable sorpresa, que tenía en su poder el armamento oficial de la fuerza.

Tras recibir el aviso, la fuerza federal dispuso de manera inmediata el envío de personal jerárquico al lugar para proceder a la recuperación del arma y resguardar, ante todo, el patrimonio del Estado y la seguridad pública, abriendo posteriormente las actuaciones administrativas internas correspondientes.

La brecha frente a la inflación y la inacción ministerial

Más allá de la responsabilidad individual y administrativa del agente, el episodio ha funcionado como un duro catalizador para exponer una problemática estructural: el desfasaje crítico entre los ingresos de las fuerzas de seguridad y el verdadero costo de vida en el país.

En la actualidad, el salario promedio de un integrante de una fuerza federal promedia los 800.000 pesos, una cifra que contrasta de manera alarmante con los indicadores económicos oficiales y el índice de precios al consumidor.

Para dimensionar de forma objetiva esta brecha, resulta imperativo observar la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que actualmente se ubica en torno a los 1.600.000 pesos, duplicando el ingreso medio de los uniformados.

Las actualizaciones salariales dispuestas por el Poder Ejecutivo se han mantenido sistemáticamente por debajo de los índices de inflación, licuando mes a mes el poder adquisitivo de quienes tienen a su cargo la seguridad en las calles y las fronteras de la Nación.

Frente a este panorama, diversas fuentes vinculadas al ámbito de la seguridad señalan una marcada inacción por parte del Ministerio de Seguridad de la Nación a la hora de defender o gestionar una recomposición salarial acorde a las responsabilidades del sector.

Esta falta de respuestas concretas se evidenció durante la gestión de la exministra Patricia Bullrich, y se mantiene bajo la actual conducción de la ministra Alejandra Monteoliva, periodos en los cuales no se han implementado políticas salariales que detengan la degradación del poder de compra del personal.

Un sistema de salud cautivo y desfinanciado

La crisis de ingresos genera, además, un daño colateral devastador en un aspecto fundamental para el personal y sus familias: el sistema de salud. Los efectivos de las fuerzas federales se encuentran en una situación de cautividad legal respecto a su cobertura médica, obligados a aportar de manera exclusiva a sus respectivas direcciones de bienestar u obras sociales institucionales.

Al no tener la posibilidad legal de derivar sus aportes hacia otras obras sociales sindicales o empresas de medicina prepaga del sector privado, los uniformados dependen absolutamente del servicio de salud que les brinda la propia fuerza.

Como consecuencia directa de los bajos salarios, los aportes porcentuales que ingresan a estas cajas resultan insuficientes, produciendo un desfinanciamiento estructural que se traduce en la interrupción de prestaciones, falta de insumos, cobro de copagos indebidos y un estado de franco desamparo sanitario.

Retórica oficial, denuncias de corrupción y el contraste internacional

A este escenario de extrema precariedad salarial se le suma una marcada tensión entre la retórica gubernamental y la realidad interna de las instituciones. Mientras desde el Poder Ejecutivo se enarbolan sistemáticamente consignas como "los buenos son los de azul" y "dentro de la ley todo, fuera de la ley nada", han comenzado a salir a la luz graves denuncias de corrupción estructural.

El caso más emblemático de los últimos tiempos lo protagonizó el cabo de la Policía Federal Argentina (PFA), Miguel Ángel Montiel, quien en febrero de 2026 ganó notoriedad pública al tomar la drástica decisión de esposarse a las rejas de la Casa Rosada.

Montiel no solo protestaba por la miseria de su salario —que ronda los apenas 700.000 pesos mensuales—, sino que expuso públicamente un presunto entramado de corrupción, denunciando la existencia de "cajas negras" y el robo de fondos destinados a las horas adicionales en la Superintendencia de Transporte, señalando de manera directa a funcionarios como Omar Farías.

Esta crisis institucional expone, a su vez, una profunda disociación entre la política de seguridad exterior e interior de la actual gestión. Recientemente, el presidente Javier Milei participó de un encuentro en Miami, Estados Unidos, para conformar el denominado "Escudo de las Américas", una iniciativa de seguridad hemisférica liderada por el presidente estadounidense Donald Trump.

Sin embargo, analistas y allegados a las fuerzas advierten que no existe una correlación tangible entre este alineamiento geopolítico de alto perfil y las políticas de seguridad internas. Por el contrario, perciben en la inacción presupuestaria y en la falta de transparencia un desprecio sistemático hacia el personal policial y de seguridad federal, quienes sostienen la operatividad diaria en condiciones de creciente marginación.

Mientras el Gobierno avanza en acuerdos de seguridad continentales, en los grandes centros urbanos y dependencias de la Argentina el personal de seguridad federal sigue perdiendo terreno adquisitivo frente a la inflación, empujando a sus integrantes hacia situaciones límite —como dejar el arma en una inmobiliaria o encadenarse a la casa de gobierno— que comprometen tanto la ética profesional como la seguridad de toda la ciudadanía.

jueves, 5 de marzo de 2026

Cuestionamientos por designaciones transitorias y excepciones normativas en el Ministerio de Seguridad Nacional

Las recientes resoluciones administrativas firmadas por la ministra Alejandra Monteoliva al frente del Ministerio de Seguridad Nacional volvieron a generar cuestionamientos en ámbitos administrativos, jurídicos y sindicales debido al uso reiterado de designaciones “con carácter transitorio” acompañadas de excepciones explícitas a normas que regulan el acceso a cargos públicos dentro de la administración nacional.

Las observaciones surgieron tras la publicación en el Boletín Oficial de las resoluciones 177/2026 y 178/2026, mediante las cuales se dispuso la designación de funcionarios en cargos jerárquicos dentro de la estructura del ministerio por un plazo de ciento ochenta días hábiles.

Designaciones con excepción al régimen de empleo público

La Resolución 177/2026 dispuso la designación de Karina Lorena Scalise como Coordinadora de Ceremonial de la Dirección de Comunicación Institucional, mientras que la Resolución 178/2026 designó a Lisandro Manuel Franco como Director de Normativa y Legislación dentro de la Unidad Gabinete de Asesores.

En ambos casos se autorizó el pago del suplemento por función ejecutiva previsto en el Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), homologado mediante el Decreto 2098/2008.

Sin embargo, las resoluciones establecen expresamente que las designaciones se realizan “con carácter de excepción respecto a las disposiciones del artículo 14” de dicho convenio colectivo. Ese artículo establece los mecanismos de acceso a cargos mediante concursos públicos o sistemas formales de selección destinados a garantizar igualdad de oportunidades, transparencia e idoneidad en el ingreso a la administración pública.

Si bien el régimen permite designaciones transitorias en circunstancias excepcionales, especialistas en derecho administrativo advierten que el uso reiterado de esta modalidad puede derivar en un mecanismo que, en la práctica, permite ocupar cargos jerárquicos sin atravesar los procedimientos competitivos previstos por la normativa vigente.

Impacto sobre el principio constitucional de idoneidad

El debate también se vincula con el principio de idoneidad consagrado en el artículo 16 de la Constitución de la Nación Argentina, que establece que el acceso a los empleos públicos debe basarse exclusivamente en la capacidad e idoneidad de las personas.

En ese marco, analistas de administración pública sostienen que el uso de designaciones transitorias con excepciones al régimen de concursos puede debilitar los mecanismos institucionales diseñados para garantizar que los cargos sean ocupados por profesionales seleccionados mediante procesos transparentes.

Posibles responsabilidades administrativas

Desde el punto de vista administrativo, diversas fuentes jurídicas sostienen que el uso sistemático de designaciones excepcionales podría configurar eventuales irregularidades dentro del régimen disciplinario de la función pública.

Entre las posibles faltas administrativas que podrían investigarse se encuentran:

  • Desviación de poder, si se comprobara que la herramienta legal de la designación transitoria fue utilizada con una finalidad distinta a la prevista por la normativa.

  • Incumplimiento de los deberes de funcionario público, si se acreditara que las autoridades omitieron aplicar los procedimientos de selección establecidos en el régimen de empleo público.

  • Violación de principios de transparencia y acceso igualitario al empleo público, previstos tanto en la normativa administrativa como en el marco constitucional.

Este tipo de irregularidades suele ser materia de análisis por organismos de control administrativo del Estado, así como por auditorías internas o externas.

Posibles implicancias penales

En el plano penal, juristas señalan que, dependiendo de las circunstancias y de la eventual existencia de beneficios indebidos, determinadas conductas vinculadas con la designación arbitraria de funcionarios podrían ser analizadas a la luz de figuras previstas en el Código Penal de la Nación Argentina.

Entre las figuras que eventualmente podrían ser evaluadas en investigaciones judiciales se mencionan:

  • Abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público (artículo 248), cuando un funcionario dicta resoluciones contrarias a la Constitución o a las leyes vigentes.

  • Nombramientos ilegales o irregulares en la función pública, cuando se acreditara que el acto administrativo se aparta deliberadamente del marco legal vigente.

  • Administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en caso de que se comprobara que el nombramiento generó beneficios económicos indebidos o perjuicio al erario público.

  • Tráfico de influencias, si se demostrara que los nombramientos se realizaron en favor de personas vinculadas políticamente o por relaciones personales.

La eventual configuración de estas figuras dependería de la existencia de pruebas que acrediten intencionalidad, perjuicio concreto o la violación deliberada del marco normativo.

Contexto salarial y crisis en las fuerzas federales

El debate sobre las designaciones ocurre además en un contexto de creciente malestar dentro de las fuerzas federales que dependen del ministerio.

Diversos informes internos y sindicales indican que gran parte del personal operativo percibe salarios cercanos a los 900.000 pesos mensuales, cifra considerablemente inferior al promedio registrado por el indicador salarial RIPTE, que se ubicaría en torno a 1.600.000 pesos.

La diferencia salarial impacta directamente en el financiamiento de las obras sociales del personal de seguridad y defensa, cuyo funcionamiento depende en gran medida de los aportes salariales de los afiliados.

Especialistas en seguridad social advierten que la caída relativa de los salarios reduce la capacidad financiera de estas instituciones, generando déficits estructurales que afectan la cobertura médica del personal y sus familias. En algunos casos se registran demoras en prestaciones, restricciones en servicios y conflictos con prestadores de salud.

Debate institucional abierto

En este contexto, las resoluciones firmadas por la ministra Monteoliva reactivaron el debate sobre la gestión de recursos humanos dentro del Ministerio de Seguridad Nacional y sobre la utilización de mecanismos excepcionales para la cobertura de cargos públicos.

Mientras desde el ámbito oficial se sostiene que las designaciones transitorias son herramientas legales previstas para asegurar la continuidad administrativa, distintos sectores plantean que su utilización reiterada, acompañada de excepciones a normas concursales, podría afectar los principios de transparencia, mérito e idoneidad que rigen el acceso a la función pública en la Argentina.

El tema se inscribe en una discusión más amplia sobre el funcionamiento del sistema de empleo público y sobre las prioridades presupuestarias dentro del área de seguridad, especialmente en un contexto marcado por tensiones salariales y por la crisis que atraviesan los sistemas de salud vinculados al personal de las fuerzas federales.

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