Autoridades de seguridad investigan dos ataques armados contra miembros de Gendarmería Nacional ocurridos el viernes en Bernardo de Irigoyen, Misiones, donde recientemente se implementaron nuevas medidas de control fronterizo. Los incidentes, que no dejaron heridos, podrían estar vinculados a represalias del crimen organizado contra el Plan Guaçurari.
El primer ataque se registró aproximadamente a las 3:00 horas en un predio en construcción detrás de la Municipalidad de Bernardo de Irigoyen. Según informes policiales, dos individuos no identificados a bordo de una motocicleta de 110 cc dispararon entre 10 y 15 veces contra un Volkswagen Vento blanco estacionado, propiedad del segundo comandante del Escuadrón XII de Gendarmería Nacional. El vehículo presentaba varios impactos de bala, aunque no había personas en las inmediaciones al momento del ataque.
Un testigo del incidente declaró haber visto a dos hombres con cascos que imposibilitaron su identificación, uno de los cuales habría utilizado un arma de tipo ametralladora para efectuar los disparos antes de huir rápidamente. Las fuerzas de seguridad acordonaron la zona mientras peritos forenses recolectaban evidencias para su análisis.
De acuerdo con declaraciones del gendarme propietario del vehículo, su unidad había participado recientemente en operativos que resultaron en el decomiso de camionetas y una cantidad significativa de cigarrillos de contrabando en la región fronteriza.
El segundo incidente fue confirmado por la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, a través de su cuenta en la red social X. "En Bernardo de Irigoyen, Misiones, el mismo lugar donde pusimos en marcha el Plan Guaçurari para frenar los delitos en la frontera, atacaron a tiros la casa de un gendarme", informó la funcionaria. La vivienda presentaba al menos cinco impactos de bala en una columna de la reja perimetral, sin que se registraran heridos.
El Plan Guaçurari, implementado a principios de marzo de 2025, fue diseñado específicamente para combatir el narcotráfico y otros delitos transfronterizos en la región. Según la interpretación de la ministra Bullrich, estos ataques representarían intentos de intimidación por parte de organizaciones criminales afectadas por las nuevas medidas de seguridad: "Está claro que intentan intimidarnos porque metimos el dedo en la llaga y tocamos intereses poderosos".
La funcionaria reafirmó el compromiso del gobierno de mantener el operativo a pesar de las amenazas: "No nos amedrentan ni nos van a detener. Cada ataque es una señal de que estamos en el camino correcto", concluyó.
Las autoridades continúan con la investigación para identificar a los responsables mientras refuerzan las medidas de seguridad para proteger al personal de Gendarmería desplegado en la zona fronteriza.