domingo, 14 de junio de 2026

Causa ARSAT-ORSNA: La declaración del chofer de Facundo Leal complica la situación de los exfuncionarios imputados por corrupción y lavado de dinero

Según revelaciones de La Nación, en el marco de la investigación judicial por presuntos sobornos, contrataciones irregulares y lavado de activos que involucra a la empresa estatal ARSAT y al Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), la reciente declaración testimonial de quien fuera el chofer personal de Facundo Leal durante más de seis años se ha convertido en una pieza doctrinaria fundamental para el expediente.

El testigo, que prestó servicios ininterrumpidos para el exfuncionario desde enero de 2020 hasta el momento de su captura el pasado 28 de mayo, aportó precisiones cronológicas, logísticas y operativas que permiten a la fiscalía interconectar el origen de los fondos ilícitos con las maniobras de resguardo patrimonial ejecutadas por la organización criminal bajo sospecha.

De acuerdo con las constancias incorporadas formalmente al expediente judicial, el testigo reconoció de manera taxativa una valija que le fuera exhibida mediante registros fotográficos de los allanamientos, admitiendo haberla trasladado personalmente desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta la provincia de Mendoza en febrero del corriente año, coincidiendo con el período en que Leal presentó su dimisión al ORSNA

Dicho equipaje fue el mismo secuestrado por las fuerzas de seguridad en un departamento ubicado sobre la avenida Boulogne Sur Mer, en territorio mendocino, en cuyo interior las autoridades fiscales contabilizaron una suma aproximada de 1,7 millones de dólares estadounidenses, los cuales forman parte del total de 2,6 millones de dólares e importantes cantidades de sustancias estupefacientes incautadas durante el operativo inicial en el barrio porteño de Palermo.


Asimismo, el deponente describió ante las autoridades judiciales una serie de patrones de conducta que calificó como inusuales dentro de la rutina diaria del exdirector, detallando el uso recurrente de "mochilas raras" que eran depositadas y mantenidas en el baúl del vehículo oficial durante lapsos de dos a tres días para luego ser selectivamente reemplazadas tras reuniones de carácter reservado.

El chofer precisó eventos específicos, tales como el ingreso de Leal a un edificio de la zona céntrica portando dos mochilas de manera simultánea, un modus operandi que, si bien el testigo no pudo asociar de forma directa con la visualización de dinero en efectivo por razones de compartimentación, coincide con la hipótesis fiscal sobre el transporte capilar de divisas espurias provenientes de retornos contractuales.

El testimonio también ratificó la existencia de un vínculo de extrema confianza y habitualidad entre Facundo Leal y Santiago Pando, sindicado formalmente en la causa como el nexo operativo con la firma prestataria Argentina Logistic Services (ALS), empresa beneficiaria de las contrataciones objetadas.

Según el relato de la fianza, las interacciones entre ambos sospechosos excedían las Oficinas de ARSAT situadas en la localidad bonaerense de Benavídez y el edificio conocido como “el Rulero” en Retiro, registrándose frecuentes traslados hacia el sector de la Recova, en el centro de la Capital Federal, donde Pando y Leal mantenían encuentros periódicos que denotaban una relación de amistad y coordinación previa que trasciende los carriles institucionales normativos.

Finalmente, la comparecencia brindó a los investigadores un mapa detallado de las locaciones utilizadas para las deliberaciones de la red, identificando una ruta gastronómica estable de encuentros entre los imputados que convalida las intervenciones telefónicas obrantes en la causa.

El chofer identificó al expresidente de Trenes Argentinos, Gerardo Boschin, esperando en las mesas exteriores del café Havanna de la Recova, así como reuniones en el restaurante Piegari de la calle Posadas y traslados hacia el local Tostado de Nordelta durante el período pandémico, ámbitos en los cuales se constató la presencia reiterada de Boschin y de Leonardo Comperatore junto a Carlos Martínez, este último ya procesado por anomalías en el Mercado Central, consolidando la hipótesis de una matriz de corrupción de alcance interorganismos.

sábado, 13 de junio de 2026

El trágico saldo de la improvisación operacional en el Plan Bandera de Rosario

El violento episodio registrado la noche del pasado 11 de junio de 2026 en el asentamiento conocido como Villa Banana, en la zona oeste de la ciudad de Rosario, ha vuelto a encender las alarmas sobre la efectividad real de los despliegues federales en el territorio. 

El hecho, que culminó con el asesinato del agente de la Policía Federal Argentina (PFA) Rodolfo Manfredi y con heridas de extrema gravedad para el cabo Emilio Miguel Gómez Villafañe, expone de manera dramática las falencias operativas y la falta de planificación estratégica en las intervenciones conjuntas coordinadas por el Ministerio de Seguridad de la Nación bajo el denominado Plan Bandera.

De acuerdo con diversas informaciones, el suceso tuvo lugar aproximadamente a las 22:00 horas en la intersección de las calles 27 de Febrero y Gutenberg. En ese punto, tres efectivos a bordo de un móvil identificable de la fuerza federal se aproximaron al acceso de uno de los pasillos más conflictivos del asentamiento. Mientras el conductor del vehículo —debidamente uniformado— permaneció apostado dentro de la unidad, Manfredi y Gómez Villafañe descendieron con vestimenta de civil y cubiertos apenas por camperones institucionales, adentrándose en el pasillo con la supuesta directiva de realizar tareas de identificación de personas y patrullaje preventivo.

La reconstrucción del hecho revela que, al internarse unos metros en el pasaje, los dos efectivos se toparon de frente con un grupo de aproximadamente quince personas apostadas en las inmediaciones de un búnker de venta de estupefacientes. Sin mediar palabra y ante la evidente vulnerabilidad de los uniformados, varios de los sospechosos abrieron fuego a mansalva. El agente Manfredi fue acribillado de once disparos en diversas partes del cuerpo, falleciendo de forma casi instantánea en el lugar, tras lo cual sus agresores le sustrajeron el arma reglamentaria antes de darse a la fuga entre los intrincados pasadizos del barrio.

Por su parte, el cabo Gómez Villafañe recibió dos impactos de bala, uno en el brazo y otro en la zona abdominal, logrando sobrevivir inicialmente gracias a que fue evacuado de urgencia por sus propios compañeros hacia el Hospital Italiano. Allí fue sometido a una intervención quirúrgica de alta complejidad y permanece internado bajo pronóstico reservado en la Unidad de Terapia Intensiva. Durante el mismo enfrentamiento, uno de los presuntos atacantes, identificado como Luis Miguel M., resultó herido en el tórax y fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) por su hermano, Juan Carlos M., quien posteriormente quedó aprehendido por orden de las autoridades policiales santafesinas.

Este trágico desenlace pone de relieve severos interrogantes respecto de la gestión del Ministerio de Seguridad Nacional, evidenciando graves problemas de conducción, control y diseño táctico. Existiendo cuestionamientos con dureza la decisión de enviar a personal de tan baja jerarquía y escasa experiencia territorial a realizar tareas de saturación de civil en zonas de altísima peligrosidad. 

Mandar a un agente que obtuvo el alta institucional recién en el año 2024 y a un cabo trasladado provisionalmente desde la División Unidad Operativa Federal (DUOF) de Santiago del Estero a uno de los búnkeres más hostiles del país refleja una alarmante desconexión operativa por parte de las cadenas de mando.

Los problemas de control se hacen patentes al constatar que las víctimas ingresaron a un pasillo dominado por el narcotráfico organizado sin portar los chalecos antibalas provistos para operaciones de alto riesgo. 

La falta de supervisión directa en el terreno permitió que se ejecutara un procedimiento improvisado, carente de cobertura táctica periférica o de un anillo de seguridad que resguardara la vida de los suboficiales.

La conducción institucional parece priorizar el cumplimiento formal de cuadrículas de patrullaje asignadas para sostener la narrativa estadística de la cartera de seguridad, descuidando los protocolos mínimos de preservación de la integridad del personal.

El impacto humano de esta desatención en la gestión ministerial se traduce en la pérdida de una vida joven y el desamparo de una familia. El agente Manfredi, de tan solo 30 años de edad y oriundo del barrio porteño de Villa Lugano, era padre de dos niños de 5 y 9 años. 

De forma paralela a las deficiencias logísticas, el personal de las fuerzas de seguridad convive con una severa depreciación salarial que ha deteriorado su calidad de vida.

Esta situación económica precaria ha desencadenado una preocupante crisis psicosocial entre los efectivos, quienes acumulan deudas insostenibles para afrontar necesidades cotidianas mientras padecen el virtual colapso de los servicios de salud y de las obras sociales institucionales.

La complejidad del teatro de operaciones donde se dispuso el envío de los efectivos subalternos no era un elemento desconocido para la inteligencia criminal. Villa Banana, una de las zonas más populosas y complejas de Rosario, se encuentra atravesada por una histórica disputa territorial entre clanes narco. 

El búnker específico donde ocurrió el ataque es manejado por los denominados hermanos Muñoz, quienes operan como un eslabón local conectado con estructuras de mayor envergadura, tales como las organizaciones comandadas por Francisco Riquelme, el ciudadano peruano Julio Rodríguez Granthon y, fundamentalmente, la facción de Leonardo Dalmacio Saravia, alias "Leo Rey", un engranaje clave del violento clan de "Los Monos".

Asimismo, las investigaciones judiciales dirigidas ahora por la Justicia Federal y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) a cargo del fiscal Matías Scilabra, señalan que el sector ha experimentado una escalada de violencia en las últimas semanas debido a la irrupción de segundones que responden a Nelson "Pandu" Aguirre. Este último, un exaliado de Los Monos que cumple una condena de 14 años en el penal de Piñero, mantiene su influencia en la comercialización de estupefacientes en la zona oeste. 

La total subestimación de estas variables de riesgo criminal al momento de ordenar el patrullaje preventivo ratifica las críticas hacia una gestión ministerial que delega el control territorial en el eslabón más débil de la jerarquía policial.

En el plano laboral e institucional, la precariedad material y el ahogo financiero minan de forma invisible la moral de los efectivos que son enviados a la primera línea de combate contra el delito. 

La falta de cobertura médica de calidad y el estrés derivado de salarios desfasados configuran un cuadro de vulnerabilidad latente que las autoridades políticas evitan sistemáticamente discutir en sus apariciones públicas. En este contexto de fragilidad estructural, la exigencia de cumplir misiones de alto impacto en territorios hostiles sin el equipamiento logístico básico o la contención financiera mínima se percibe internamente como un desamparo absoluto del Estado hacia sus propios funcionarios.

En respuesta al homicidio, el secretario de Seguridad de la Nación, Martín Ferlauto, se trasladó de urgencia a Rosario para coordinar acciones con las autoridades provinciales y emitir un mensaje de firmeza institucional, ratificando la continuidad de las directivas del Plan Bandera junto a la ministra Alejandra Monteoliva.  

Sin embargo, las declaraciones oficiales que catalogaron a los agentes como "héroes" y afirmaron apresuradamente que contaban con "todos los elementos de seguridad provistos" generaron cortocircuitos con los datos recabados en la escena por los peritos de la Comisaría 19na y la fiscalía provincial originaria de María Laura Riccardo, los cuales confirmaron la ausencia de chalecos antibalas y el uso de vestimenta civiles.

Para muchos sectores de la comunidad y analistas especializados, las estrategias de saturación implementadas por el Ministerio de Seguridad nacional adolecen de un sesgo que prioriza la imagen política y el impacto mediático por sobre la eficacia táctica real. 

La urgencia de mostrar presencia federal en los barrios vulnerables suele derivar en órdenes de servicio genéricas que exponen a los de menor rango a emboscadas previsibles. Los trágicos resultados en Villa Banana exigen una profunda revisión interna de los mecanismos de comando que evite que el marketing político se financie con la vida de los cuadros policiales.

La paradoja de la jornada se profundizó al constatarse que los hechos sangrientos coincidieron cronológicamente con la visita a Rosario del embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, quien se encontraba reunido con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, evaluando las políticas de seguridad locales. Mientras en los despachos oficiales se elogiaba el "liderazgo, decisión y compromiso" de la gestión gubernamental, las calles de la zona oeste daban cuenta de una realidad inconexa, sumando además esa misma noche el homicidio de un joven de 24 años, Alexis Juan Pablo Yniguez, acribillado por sicarios en moto a pocas cuadras de distancia del búnker de los Muñoz.

La causa judicial ha quedado formalmente bajo la órbita de la Justicia Federal de Rosario debido a la naturaleza de las funciones de las víctimas y las características de las organizaciones criminales involucradas. Los operativos de saturación posteriores y los allanamientos ordenados en la madrugada permitieron asegurar la escena para los peritajes del comisario inspector Pablo Germán Sánchez, jefe del Departamento Investigaciones Federales Rosario

No obstante, el esclarecimiento de las responsabilidades materiales no exime a la conducción política de dar explicaciones precisas sobre las severas fallas de control y el desamparo estratégico al que permanecen expuestos los hombres y mujeres de las fuerzas federales en el territorio.

Investigan un posible femicidio tras el hallazgo del cuerpo calcinado de una mujer dentro de un automóvil en San Miguel de Tucumán

El cuerpo calcinado de una mujer de 41 años fue hallado en el interior de un automóvil incendiado durante la madrugada de este sábado 13 de junio en la capital de la provincia de Tucumán. Si bien las autoridades policiales y judiciales mantienen abiertas distintas líneas de investigación sobre el hecho, la principal hipótesis de los encargados del caso apunta a que se trataría de un presunto femicidio.

La víctima fue identificada formalmente como Cinthia Verónica Lazarte, una mujer que se encontraba en situación de calle y que era conocida por los residentes de la zona bajo el apodo de "Piba". El macabro descubrimiento se produjo a la 1:30 de la mañana, en un sector ubicado sobre la calle Francia al 1.100, en el sector este de la ciudad de San Miguel de Tucumán.

El procedimiento se inició a partir de las alertas emitidas por los propios vecinos del barrio, quienes se comunicaron con el servicio de emergencias al percatarse de que el vehículo en cuestión estaba siendo consumido por las llamas. Ante la denuncia, personal policial se trasladó de inmediato hasta el sitio señalado para controlar el siniestro y proceder con las tareas correspondientes.

Una vez que los efectivos de seguridad lograron sofocar el fuego por completo, procedieron a revisar el habitáculo del transporte afectado. Fue en ese momento cuando descubrieron los restos calcinados de la víctima en el asiento interior, lo que derivó en la inmediata intervención de los organismos judiciales competentes de la jurisdicción.

A raíz del hallazgo, se desplegó un operativo en el lugar del hecho que incluyó la participación de peritos criminalísticos y funcionarios del Ministerio Público Fiscal. Estos equipos técnicos centraron sus esfuerzos iniciales en la preservación del perímetro para evitar la alteración de rastros y recolectar las primeras evidencias materiales.

De acuerdo con lo informado por el medio local El Tucumano, los especialistas judiciales señalaron de forma preliminar que el cuerpo presentaba indicios de haber sufrido un ataque físico previo al momento en que ingresó o fue colocada dentro del vehículo. Este dato resulta clave para los investigadores a la hora de reconstruir la secuencia temporal del suceso.

Entre los elementos materiales más alarmantes incorporados a la causa penal en estas primeras horas, las autoridades detectaron que la víctima tenía un cable atado alrededor de su cuello. Esta circunstancia específica robustece la teoría de una muerte violenta y se convirtió en uno de los ejes centrales de las indagaciones.

Los indicios balísticos, biológicos y mecánicos recolectados en la calle Francia serán analizados en profundidad junto con los resultados que arrojen las pericias forenses obligatorias. La autopsia del cuerpo será determinante para establecer con precisión científica la causa del deceso y constatar si la mujer aún se encontraba con vida al iniciarse el foco ígneo.

Asimismo, los peritajes del cuerpo de bomberos y de los peritos del área automotriz buscarán esclarecer si el coche fue incendiado de manera intencional antes o después de que se produjera el fallecimiento de la mujer. Determinar este orden cronológico permitirá a la fiscalía tipificar adecuadamente el delito.

La investigación judicial quedó formalmente bajo la órbita de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I de la provincia. El caso es coordinado directamente por el fiscal Pedro Gallo y la investigadora judicial Sylvina Ojeda, quienes lideran los requerimientos institucionales y las órdenes de inspección correspondientes.

Actualmente, las autoridades ministeriales y los cuerpos de seguridad se concentran en tomar declaraciones testimoniales a los vecinos del barrio y revisar cámaras de seguridad de la zona. El objetivo primordial del Ministerio Público Fiscal en esta etapa es comprender de forma integral el contexto social y personal de la víctima para esclarecer el fatal desenlace.

martes, 9 de junio de 2026

Vínculos empresariales, contratos públicos y una muerte dudosa: el complejo escenario entorno a Martín Menem

El entramado político y empresarial que rodea al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, se encuentra bajo un intenso escrutinio público tras la confluencia de denuncias por presuntos conflictos de interés y la reciente apertura de una investigación penal por la muerte de su principal socio comercial. Daniel Antonio Osorio Peñaloza, un contador público de 46 años y nacionalidad venezolana que se desempeñaba como gerente general de la firma de suplementos deportivos GenTech Argentina SA, fue hallado sin vida el pasado domingo en su departamento del barrio porteño de Almagro.


 

El deceso de Osorio Peñaloza, calificado inicialmente como "muerte dudosa", quedó bajo la órbita de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 22, liderada por Eduardo Cubría (mencionado también como Marcelo Cubría), con la supervisión del Juzgado Nacional N° 40 a cargo de la jueza Paula González. El hallazgo del cuerpo ocurrió en un inmueble del octavo piso sobre la avenida Díaz Vélez, movilizando de inmediato al Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME), a la Policía de la Ciudad y al propio Menem, quien se trasladó al lugar tras ser notificado del hecho.

Paralelamente a la conmoción por el fallecimiento del ejecutivo, la firma GenTech —fundada en 2011 por Martín Menem y su hermano Adrián— arrastra cuestionamientos éticos vinculados a la adjudicación de fondos públicos dentro del Congreso de la Nación.  

Investigaciones periodísticas previas expusieron un presunto esquema de contrataciones que vincula la estructura privada del legislador con proveedores de la Cámara baja, abriendo un debate sobre el cumplimiento de las normativas de ética pública.

El Conflicto de Intereses: GenTech Argentina SA y La Bizantina

De acuerdo con registros oficiales, Martín Menem mantiene un rol central y un paquete accionario mayoritario en G.E.N. Tech Argentina SA, una compañía dedicada a la comercialización de suplementos nutricionales y proveedora oficial de la Selección Argentina de fútbol y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Las declaraciones juradas patrimoniales del funcionario arrojan discrepancias sobre su participación exacta: mientras registros iniciales de su ingreso a la función pública valuaban el 62% de sus acciones en 172 millones de pesos, su presentación posterior ante la Oficina Anticorrupción tasó su participación en un 80,83% por un valor de 907,6 millones de pesos, declarando además una deudas con la firma por 128 millones de pesos. Aunque la dirección formal de la empresa habría sido delegada en su hermano Adrián al asumir su cargo legislativo, documentos del Instituto Nacional de Propiedad Industrial de Chile revelan que Menem continuó gestionando trámites de registro de marca internacional de manera activa durante la actual gestión en 2024.

La controversia ética se desató tras la contratación de la empresa La Bizantina S.G. S.A. para encargarse del servicio de limpieza en la Cámara de Diputados. Martín Menem, en su carácter de presidente del cuerpo legislativo, firmó personalmente la adjudicación de un contrato multimillonario por un monto exacto de $694.782.000 a favor de dicha compañía.

La Bizantina S.G. S.A. está vinculada operativamente al grupo empresarial de Nicolás Hazaff, aunque en los papeles figura a nombre de su cuñado, Claudio Marcelo Oberst. El punto crítico del presunto conflicto de intereses radica en que Hazaff es el esposo de la licenciada Lucía Díaz García, quien se desempeña como la nutricionista institucional oficial de GenTech Argentina SA, la empresa privada de Menem. Esta triangulación directa infringe potencialmente la Ley 25.188 de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, la cual prohíbe taxativamente la intervención de funcionarios en asuntos donde existan intereses particulares o de allegados.

Cronología de las Últimas Horas de Daniel Osorio Peñaloza

La reconstrucción que realizan las autoridades judiciales sobre los movimientos previos al fallecimiento de Daniel Osorio Peñaloza detalla una secuencia precisa de eventos entre el viernes y el domingo:

  • Viernes por la noche: Osorio Peñaloza participó de una cena en la residencia particular de Martín Menem junto al diputado y otro alto ejecutivo de GenTech que ejerce como gerente de Finanzas.

  • Sábado, de 00:00 a 06:00 horas: Al finalizar la cena, Osorio Peñaloza y el gerente financiero (de nacionalidad colombiana) continuaron la noche en un bar de la zona de Palermo. A la salida, ambos se separaron y abordaron vehículos de la plataforma Uber hacia sus respectivos domicilios.

  • Sábado, 07:30 horas: Se registró la última actividad y conexión en el teléfono celular de Osorio Peñaloza, momento a partir del cual el empresario interrumpió toda respuesta a mensajes y llamadas.

  • Sábado por la tarde: Ante la falta de respuestas, Menem intentó comunicarse con él y consultó al gerente colombiano, quien sugirió que Osorio probablemente se encontraba durmiendo debido al horario de regreso de la salida nocturna.

  • Domingo por la mañana: Debido a la persistencia del silencio por más de veinticuatro horas —una conducta calificada como inusual por su entorno—, Menem le solicitó al gerente financiero que fuera a verificar la situación al departamento de Almagro, ya que este poseía una copia de la llave de la propiedad.

  • Domingo, hallazgo del cuerpo: El directivo ingresó a la vivienda de la avenida Díaz Vélez, en el piso 8, y encontró a Osorio Peñaloza sin vida sobre su cama, colocado boca abajo y semidesnudo. Inmediatamente dio aviso a las autoridades policiales, médicas y al propio Menem.

La Intervención en la Escena y las Hipótesis Judiciales

Tras el aviso al servicio de emergencias, efectivos de la Comisaría Vecinal 6A de la Policía de la Ciudad, personal médico del SAME y peritos criminalistas junto a un médico legista se desplegaron en el departamento para resguardar la escena y recolectar huellas y rastros biológicos. Martín Menem arribó al lugar cuando las fuerzas de seguridad ya se encontraban trabajando en el inmueble. Según las aclaraciones de su entorno y las actas de los investigadores, el titular de la Cámara de Diputados permaneció unos 40 minutos en los sectores comunes y el hall de entrada del edificio, pero nunca ingresó al departamento donde se hallaba el cuerpo.

La Fiscalía N° 22 ordenó el secuestro inmediato de los dispositivos electrónicos de la víctima y de las cámaras de seguridad tanto públicas como privadas del edificio y de la zona aledaña, cercana al monumento al Cid Campeador, con el objetivo de identificar los movimientos de ingreso y egreso registrados durante el sábado.

Las líneas de investigación judicial contemplan actualmente dos hipótesis principales debido a las condiciones del hallazgo. Por un lado, los informes médicos preliminares evalúan la viabilidad de una muerte natural por edema pulmonar, dado que el primer examen médico consignó que el cuerpo no presentaba signos evidentes de violencia externa. Sin embargo, el expediente se mantiene estrictamente bajo la calificación de "muerte dudosa" ante la sospecha de que pudiera haber participado una tercera persona.

La hipótesis alternativa más severa apunta a determinar si el empresario fue víctima del accionar delictivo conocido como "viuda negra". Esta modalidad delictiva involucra el suministro de sustancias químicas para reducir la capacidad de reacción de la víctima con el fin de cometer un robo, razón por la cual los exámenes toxicológicos y los peritajes complementarios de la autopsia resultarán decisivos para el cierre de la causa.

GenTech Argentina SA comparte un lazo comercial con la Droguería Suizo Argentina —su principal distribuidora nacional—, firma beneficiada con un contrato directo de $27.000 millones de pesos por la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

Este organismo público era dirigido por Diego Spagnuolo, un abogado que fue procesado en febrero de 2026 en los tribunales de Comodoro Py por un millonario esquema de sobreprecios y desvío de fondos, causa federal

GenTech también levantó suspicacias al ser proveedora oficial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Vale recordar que AFA y su tesorero, Pablo Toviggino, enfrentan múltiples causas judiciales por presunta evasión, facturación falsa y administración infiel.

La Justicia investiga una red de desvíos financieros, viajes millonarios en aviones privados y vínculos con testaferros para justificar propiedades y autos de lujo

Además de GenTech, Osorio Peñaloza figuraba junto a Martín Menem en la composición societaria de Insulow SRL, otra firma del rubro nutricional que comparte el mismo entramado de distribución comercial y sedes operativas. 

La empresa GenTech Argentina SA emitió un comunicado oficial expresando su pesar por el fallecimiento de quien fuera clave en el desarrollo operativo de la firma desde su incorporación en 2012. El propio Martín Menem difundió un mensaje público donde calificó a Osorio como un amigo y compañero entrañable, instando formalmente a los medios de comunicación a evitar especulaciones infundadas mientras la Justicia determina las causas definitivas de la muerte.

lunes, 8 de junio de 2026

Investigan un entramado de retornos y tráfico de influencias que vincula a Jefatura de Gabinete con la Secretaría General

El juez federal Ariel Lijo dispuso la unificación de dos causas judiciales de alta sensibilidad política, una medida que ha generado máxima alerta en los despachos principales de la Casa Rosada. La resolución judicial deja al descubierto la investigación de una presunta red de megacorrupción que involucra de forma directa a los más altos estamentos del Gobierno nacional, abriendo un escenario de potencial crisis institucional.

De acuerdo con las constancias del expediente, las autoridades judiciales investigan un sofisticado mecanismo de triangulación de retornos, tráfico de influencias y negociaciones incompatibles con la función pública. El circuito bajo sospecha penal conecta de manera sistemática a la Jefatura de Gabinete de Ministros y a la Secretaría General de la Presidencia con un selecto grupo de contratistas del sector privado.

Las pesquisas coordinadas en los tribunales federales de Comodoro Py señalan que la estructura delictiva operaba bajo tres puntos fijos de coordinación. El primer vértice de este entramado político-empresarial se ubica en el despacho del jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, con especial foco en la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), organismo descentralizado encargado de la gestión y licitación de los recursos inmobiliarios públicos.

El segundo componente de la organización bajo investigación está integrado por un consorcio de firmas privadas beneficiadas por el Estado. En este sector destaca de manera central el Grupo Foggia, una conocida productora de espectáculos masivos que recientemente incorporó a su estructura corporativa a directivos estrechamente vinculados con el conglomerado empresarial Grupo Werthein.

El tercer elemento del circuito, señalado por los investigadores como el presunto puente de retorno de los fondos espurios, es la consultora de coaching ontológico y organizacional denominada +BE. Los registros comerciales indican que la titularidad de dicha firma pertenece de forma exclusiva a Bettina Angeletti, quien es la esposa del actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La hipótesis del Ministerio Público Fiscal sostiene que el Grupo Foggia, junto a otros importantes contratistas estatales como las firmas National Shipping y Datco, contrataban de manera regular los servicios de asesoría de la consultora +BE. Mediante esta modalidad de contratación, las empresas bajo sospecha habrían abonado sumas millonarias a la firma de la esposa del funcionario público.

Los investigadores judiciales presumen que el beneficio directo que estas corporaciones obtenían, a cambio de financiar el entorno familiar del jefe de Gabinete, consistía en un acceso preferencial a los despachos gubernamentales. Dicho canal de influencia habría sido facilitado por los vínculos históricos de la productora con Mara Gorini, señalada como fundadora de la empresa y actual mano derecha de la secretaria General de la Presidencia.

El rol de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, ingresa formalmente en el radar de la Justicia a partir del análisis del organigrama de influencias de su colaboradora inmediata, Mara Gorini, quien se desempeñó previamente como apoderada legal del investigado Grupo Foggia. Esta conexión administrativa habría garantizado la fluidez de las gestiones en las esferas más altas del Poder Ejecutivo.

Uno de los hechos de mayor gravedad institucional bajo análisis del juez Ariel Lijo es el proceso de adjudicación del predio de Tecnópolis, el gigantesco parque temático estatal. El Grupo Foggia se encuentra en las instancias finales para obtener la concesión de dicho espacio público por un plazo de 25 años, un trámite sustanciado precisamente por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), bajo la órbita de Adorni.

Los peritos de los tribunales federales analizan minuciosamente los pliegos del concurso público para la adjudicación de Tecnópolis, ante la sospecha de que fue diseñado con filtros técnicos dirigidos. Estos requerimientos específicos habrían provocado la exclusión sistemática de los principales competidores del rubro, dejando el camino despejado para el beneficio exclusivo del holding investigado.

La causa penal promete profundizarse en los próximos días y transformarse en una crisis política de alcances institucionales impredecibles para la administración central. Los próximos pasos diseñados por la justicia federal apuntan a consolidar las pruebas materiales respecto al rol fundamental que habrían cumplido Manuel Adorni, Bettina Angeletti, Karina Milei y Mara Gorini en esta presunta estructura de capitalismo de amigos.

El frente patrimonial de la causa penal es el que amenaza con generar los mayores cimbronazos judiciales a corto plazo. En las próximas horas, el juzgado espera recibir los informes financieros detallados elaborados por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJUDECO) respecto a la evolución de los bienes del jefe de Gabinete y su núcleo familiar.

En paralelo, los peritos de la fiscalía federal a cargo de Gerardo Pollicita mantienen bajo estricta observación una brecha sustancial detectada entre los ingresos declarados por la familia Adorni-Angeletti y sus gastos de vida reales. El foco principal de esta auditoría contable está centrado en detectar el origen y destino de importantes movimientos de dinero en efectivo que no coinciden con las cuentas bancarias oficiales.

Por otra parte, se espera un inminente cruce de datos informáticos encomendado al fiscal federal Carlos Stornelli sobre la facturación de la consultora de coaching. La medida busca verificar la concordancia cronológica entre las fechas de las facturas emitidas por +BE y los días exactos en que el Grupo Foggia o las firmas navieras recibieron subsidios, concesiones o contratos millonarios por parte de empresas del Estado, incluyendo a la petrolera YPF, donde Adorni se desempeña formalmente como director.

Fuentes judiciales ligadas al caso aseguran que, a pesar de que la documentación y la prueba informativa recolectada hasta el momento es cuantiosa y comprometedora, las evidencias actuales representarían solo la superficie del caso. Los investigadores de los tribunales de Comodoro Py estiman que la verdadera dimensión de esta presunta red de corrupción público-privada posee ramificaciones considerablemente mayores a las calculadas inicialmente.

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